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La temporada de
pesca en el río Ulla, se abría el domingo 2 de mayo. A
los tradicionales cotos salmoneros de Couso y Sinde,
este año se sumaba el de Ximonde que en las últimas
campañas tenía el rango de coto sin muerte.
A primera hora de la mañana -ante una curiosidad más
bien escasa en Couso y casi nula en Sinde y Ximonde- se
producían los primeros lances. En Sinde había 6
pescadores, cinco en Couso y cuatro en Ximonde. El
desánimo se hacía patente al mediodía ya que no se había
visto ningún movimiento, excepto el cobro de un reo en
Ximonde.
La jornada vespertina de pesca se presentaba como un
mero trámite y, de hecho, a media tarde, pocas cañas
quedaban en el río. Una de ellas era la del perseverante
pescador estradense José Manuel Reimondez Suárez.
Reimondez había empezado a las 7,30 de la mañana.
Pescando en la presa y tocando todo el coto, con
preferencia en A Croeira, Salto do Can y Lazareto.
A las ocho de la
tarde, en su último y desesperado intento, desanimado de
la cucharilla, engarzó un buldo con mosca. Acertada
decisión, ya que minutos
después, saliendo de la corriente de A Croeira, clavar
un salmón que respondió pegando dos espectaculares
cabriolas fuera del agua y descolgándose hacia la caída
del pozo, recuperando la posición poco después.
Con destreza, José Manuel echó el ejemplar a tierra,
tras quince minutos de pelea, con la inestimable ayuda
de su compañero Luís Miramontes que ejerció de
improvisado ganchero.
El Campano del Ulla resultó un macho salvaje de 4 kg.
Ejemplar viejo con más de un mes de estancia en el río.
Midió 75 cms de largo y 36 de circunferencia.
La captura de este ejemplar con buldo -técnica poco
ortodoxa pero de contrastada efectividad- puso en
evidencia la máxima salmonera de tocar un pozo primero
con mosca, luego con cucharilla y por último con cebo,
pues el ejemplar entró al señuelo después de doce horas
de cucharillazos y miñocadas.
Sin restar ni un
ápice al mérito de Reimondez, que lo tiene y mucho, el ejemplar no respondió a
la expectación y no hizo justicia al río.
Ya el año anterior el primer salmón del Ulla tampoco
había alcanzado los 4 kg de peso.
Era la primera vez que este afortunado pescador tenía
coto para el día de la apertura de la temporada. |
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