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Quisiera aportar mi
forma de ver sobre nuestra afición y lo hago a la par del nuevo
vertido sobre el Catasol (esta vez alquitrán y negligencia a partes
iguales por parte de una empresa privada) que no ha sido provocado
por una empresa u obra publica (se nota por la celeridad de la Tvg y
diversos periódicos en dar la noticia).
La pesca se nos esta quedando reducida a pocos espacios ya que la
administración casi nos ve como únicos culpables de la desaparición
de nuestras especies autóctonas y nos aplica normativas que muchas
veces solo se pueden llamar absurdas.
Yo, como pescador concienciado, suelo practicar la pesca sin muerte
(creo que es el futuro) pero no hago un dogma de ello y me da pena
leer en algunos foros y oir en algunas tertulias el desprecio que
hay entre algunos pescadores por practicar una u otra forma de
pescar, el hablar mal de un grupo de pescadores porque realizan una
competición de pesca, en la bajísima participación en jornadas de
limpieza, en el silencio cuando vemos alguna irregularidad en el
río... Señores, esto se acaba, y si no tomamos cartas en el asunto,
empezando por las sociedades, acabaremos pescando en canales llenos
de especies raras y sin aletas. Tenemos que luchar por nuestros ríos
que son la base de nuestra afición pero no dejarlo en manos de
aquellos a quienes no le interesan para nada más que para cobrar
unas cuantas licencias, cobrar permisos de vertido y cobrar
licencias por minicentrales.
No sabemos el poder que tenemos (somos más de 80.000 licencias).
¿Por qué entonces no lo usamos? La Administración debe o tiene que
escucharnos pero primero tenemos que remar todos para el mismo lado,
dejar de lado las tradicionales envidias, el "mover" o mas bien
"zarandear" a una Federación dormida en asuntos como los vertidos o
negligencias (aprendamos de la Federación de pesca submarina que
tiene un grupo de abogados denunciando las leyes que van en contra
de los intereses de sus asociados),
Algunas asociaciones invierten en los ríos repoblando, limpiando las
orillas, a veces o muchas veces vigilando e incluso denunciando
infracciones que debiera hacer la Administración, que así se quita
un muerto de encima.
Abrámonos al siglo XXI, dejemos de pelearnos por "es que el río pasa
por mi ayuntamiento y quiero más cotos”, o “es que este figura más
que yo con esa sociedad”. Que la sociedad nos vea como unos
deportistas más, unos amantes de la naturaleza, y por qué no, un
motor económico para muchas zonas que no tiene muchas más salidas
que aprovechar lo que nuestros padres nos han dejado, y todo, para
que yo se lo pueda dejar a mi hijo.
Jose Luis Vilariño Lopez |