|
Las dos más grandes
Un dicho de pescadores
apunta: si en Galicia
quieres pescar, tricópteros montarás.
Y así es, vistos los resultados tan aplastantes que han conseguido
tanto las de pelo de ciervo (foto 1) como las
montadas con pluma de León (foto 2).
Pero veamos más detalles. Los pelos de ciervo se usan para pescar en
todas las ocasiones. Y eso quiere decir que en el Neira, donde hasta
el mes de mayo no se ve uno de estos insectos, las truchas lo
reconocen como comida y suben. Es por excelencia la mosca para
pescar al sereno y, posiblemente que por ser una de las más fáciles
de atar, sea la que más se lleva en las cajas y en la que más se
confía. Se monta en anzuelos del 14 y 16 con cuerpos olivas de
varios tonos y marrones. El pelo es de color natural con muchas
tendencias hacia los tonos claros. El segundo tricóptero, montado
con pluma de León tiene igualmente diversos usos y una mayor gama de
tamaños y colores. Lo montan incluso en anzuelos del 10 para pescar
con buldo en aguas del río Miño a su paso por Ourense, pero su
tamaño más popular son los anzuelos del 14 y 16. Su hackle de
sustentación es casi siempre marrón (brown), siguiendo de forma muy
llamativa los montados con crizzly sobre todo en tamaños del 18. En
general los tricópteros de pluma pescan sobre aguas claras en
presencia de insectos naturales. Se usa igualmente como mosca para
la pesca de truchas que comen de forma oportunista. Su alto costo y
la dificultad que encuentran los pescadores en su montaje lo han
relegado a este segundo puesto. |
|
foto 1 |
 |
 |
|
foto 2 |
|
|
Dos efémeras olivas
El mayor trabajo realizado en este trabajo ha sido
precisar qué dos moscas tipo efémera debían posicionarse en tercera
y cuarta categoría. Como en el caso anterior la facilidad en su
montaje ha permitido a una CDC (Cul de Canard) ser nuestra tercera
mosca (foto 3). Con cuerpo oliva (varios tonos que casi llegan al
amarillo) y pluma en color marrón natural, pesca bien por todos
nuestro ríos. Sus tamaños más corrientes son el 16 y el 18 montados
con las diferentes técnicas que existen para esta pluma. Hemos
percibido que más que una mosca propia, una oliva es un sustituto de
un tricóptero. Frases como “yo solo pongo una efémera oliva cuando
no me suben al tricóptero” las hemos oído en muchas ocasiones. Muy
por el contrario hay quienes han argumentado una pesca un tanto más
selectiva y más refinada sobre peces difíciles. La segunda mosca, y
es curioso lo del montaje, es básicamente la misma. Mismo tamaño,
tonos y formas de pesca; pero cuesta montarla. Esto tiene un doble
sentido: primero, el económico, por el precio de un cuello para
formar el hackle y segundo por lo difícil que es ponerlo enrollado
con buenas formas, cuando el CDC se monta con mayor facilidad y
menor costo (foto 4). |
|
foto 3 |
 |
 |
|
foto 4 |
|
|
Una emergente de
efemera
La primera curiosidad o sin sentido que apreciamos, fue ver como
una emergente de efémera se colocaba como mosca básica, ganando por
enorme diferencia a la emergente de tricóptero. Se trata de un
montaje muy común realizado con CDC donde se forma sobre el tórax
una especie de saco alar que hace flotar la mitad superior del
cuerpo, manteniendo la parte trasera ligeramente hundida (foto 5).
No es ninguna mosca para pescar el agua. Su colocación en el bajo de
línea presupone al menos una pequeña eclosión de estos insectos con
alguna muestra de trucha puesta. Tal vez esta presencia de insectos
sea la razón para la variedad de tonos en los cuerpos y exubias. Es
sin duda la más popular de las moscas (después del tricóptero en
riñonada de León) para quienes los montajes no tienen dificultad.
Creo que el comentario dice muchas cosas. |
|
 |
|
foto 5 |
|
|
Una palmer
Seguro que son muchos los pescadores que
tienen problemas a la hora de visualizar sus moscas. Las moscas así
montadas flotan bien y se ven en cualquier situación de pesca. La
palmer más usada es una tricolor montada en anzuelo del 14 (foto 6).
Su montaje presenta algunas alternativas en el hackle frontal que
muchos pescadores lo colocan de color blanco para una mejor visión.
Es una mosca de conjunto que pesca muy bien en los chorros durante
todo el año. |
|
 |
|
foto 6 |
|
|
Séptima;
comienzan los secretos
Las recetas
personales o moscas matadoras comienzan aquí. Quienes las descubren,
primero las ocultan para más tarde contárselo a un amigo de
confianza, quien a su vez y confidencialmente, se lo cuenta a otro.
Total que a los cuatro días todos sabemos como es la mosca. Este el
caso de nuestra séptima mosca: un pardón (foto 7). Se denominan así
las efémeras montadas en el 12 y 14 con las que se pesca a
principios de temporada y que llevan como alas dos grandes puntas de
pluma de gallo pardo y el cuerpo de color oliva denominado oro
viejo. Su porte es realmente elegante y sus resultados altos, al
menos en los ríos leoneses. Aconsejan, quienes la usan, pescar con
ella a las horas de mayor temperatura, es decir a las horas
centrales del día, sobre aguas lentas y no demasiado gordas. |
|
 |
|
foto 7 |
|
|
Octava y primera ninfa
No es normal ver pescadores dedicados exclusivamente a la pesca con
ninfa.
En nuestra comunidad contamos con dos grandes “gurús“ que han
demostrado en muchas ocasiones sus grandes
cualidades para esta pesca. Roberto Naranjo y Antonio Reza han
popularizado entre sus compañeros el uso de las cabezas doradas
(foto 8). Y no es que estas ninfas sean desconocidas. Todos los
pescadores las conocemos y usamos pero llegar a dominar su pesca es
lo más complicado. Confeccionan un aparejo de dos o tres ninfas,
lastradas de acuerdo con las aguas a pescar. Lanzan aguas arriba y
sobre un lateral dejando que las ninfas se hundan y se desplacen por
el fondo. Acompañan con la caña la deriva del cebo manteniendo el
bajo y la poca línea que usan en contacto -ellos lo llaman “templar
el aparejo”- con el cebo, de forma que cuando el pez toma la
artificial el aparejo se lo transmite. |
|
 |
|
foto 8 |
|
|
Un coleóptero
Creo haber visto muchas imitaciones de moscas y diferentes
interpretaciones sobre un mismo insecto donde cada pescador aporta
algo personal, pero el caso de los coleópteros es excepcional. Los
tamaños oscilan entre los montados en el 14 y el 16 con materiales
de alta flotabilidad como el foam y el pelo de ciervo (foto 9).
Pesca con ellos sobre todo en verano en los ríos cubiertos por la
vegetación. Puede lanzarse como cualquier otra mosca y dejando que
derive o lanzarlo sobre aguas paradas buscando que el ruido de su
caída provoque el ataque. De cualquiera de estas formas se consiguen
buenas capturas. |
|
 |
|
foto
9 |
|
|
La hormiga
Tal vez este puesto le correspondiera a otra mosca (la Red Tag) pero
en nuestro trabajo de campo hemos provocado este nombre dada la
necesidad que al final de temporada tenemos de este insecto (foto
10). Todos los años y en fechas muy determinadas ocurren estas
eclosiones, las truchas comen con avidez y tranquilidad estos
insectos que no pueden hacer otra cosa que dejarse llevar por el
agua. Pero los pescadores no están en el río. La temporada de playa
está en alza y la pesca para muchos ya ha terminado. |
|
 |
|
foto 10 |
|