“LA PESCA A MOSCA EN AGUA SALADA
Por Roberto Caldeiro y Manuel I. Angulo.
Fotos de Gonzalo Belay
 

Hasta nuestras costas ha llegado la nueva versión de una vieja pesca; la mosca. Las diferencias con las técnicas conocidas y que comunmente usamos en agua dulce son obvias, entre otras cosas porque en el mar no hay moscas y lo que se imita y se usa como señuelos son generalmente imitaciones de peces pastos y crustáceos que lanzados con cañas y líneas de potencias del 8 al 10 buscan entre los espumeros a los grandes depredadores.

El origen de la modalidad se sitúa en las costas de Florida en los llamados” Flats” que no son otras cosa que grandes extensiones de agua de poca profundidad y donde el mar se mantiene gran parte del tiempo estable, algo muy diferente a las costas gallegas en las que los pescadores deben enfrentarse a un mar casi siempre bravo y ventoso donde las técnicas del lance y ciertas dotes de observación necesitan desarrollarse en toda su amplitud, y es que debe dejarse claro por la seguridad del pescador que de nada vale lanzar lejos si el mar se nos viene encima por una falta de control.

Mas que peligroso el viento es un inconveniente y está siempre presente; dependiendo del lado del que sople podrá soportarse, pero terminará en todo caso machacando el brazo del pescador por lo que se deben buscar posturas en las que el aire nos entre por el lateral contrario al del brazo lanzador. De poco vale en la actualidad hablar de pesca en bocanas de puertos y en los interiores de los mismos, la pesca debe concebirse como algo espiritual que nos libere de nuestro quehaceres diarios. A modo de introducción, comience a pescar entre las rías y el mar abierto o en la desembocadura de algún río.

Hasta nuestras costas se acercan pescadores locales y del interior en busca de varios peces entre los que destacan las lubinas, rey de los peces deportivos en nuestros mares y que junto a las caballas, agujas, pequeños abadejos y los esquivos reos (truchas marinas) son los peces más populares. Se usan, para engañarlos, grandes estrimers montados sobre anzuelos del 1 al 3 que recuerdan los pequeños peces que se esconden entre la arena o se camuflan en las algas, pero entre todas estas fantasías destacan los popers que sin imitar a ningún pez concreto recuerdan a los depredadores, saltando continuamente fuera de la superficie, la forma en la que huyen sus presas, todo un espectáculo comparable solamente con la mosca seca o la pesca del bass en superficie. En cualquier caso la acción es siempre la misma, el cebo se lanza y se recoge a diferentes velocidades y cadencias de movimientos, y sobre las olas tienen cierto protagonismo. La llamada técnica de "ola pasada" es la base fundamental de la pesca en mar y consiste en parte del aparejo debe situarse tras la misma pues que de otra forma su fuerza y velocidad envuelven el cebo anulando la actuación del pescador.

Cada pescador tiene diferentes opiniones de donde y cuando pescar, las mareas bajas se usan para llegar a lugares donde casi nunca hay acceso, mientras que durante las altas se pescan sobre pozos en los que el pescado se acumula en busca de comida. La ausencia o presencia de sol tampoco está clara siendo muchos los pescadores que prefieren hacerlo cuando el astro no brilla con demasiada fuerza, mientras otros opinan que los mejores peces se capturan al medio día. Las posturas no son tan discutidas. Las mejores se generan sobre los bajos cuando el mar rompe lejos de la costa y el agua llega cargada de espuma. Otros puntos calientes son los cabezos, piedras que sobresalen del agua, los pozos, las puntas y los lugares con entrada de agua dulce.

El clavado y lucha que presentan los peces marinos nada tiene que ver con lo que sucede en el río, todo es más brusco, desde el principio parece que el cebo, más que tomado por un pez, se ha clavado en un madero que derivara, inmediatamente después el aparejo se estira y corta el agua sin que el pescador pueda momentáneamente dominar la situación. Es recomendable que la lucha se produzca en aguas abiertas, lo mas alejado posible de las piedras que son en caso de necesidad la defensa usada o el lugar donde el nylon se corta por rozamiento. Pero sobre las rocas, y esto es común en cualquier pesca de costa, hay que tener muy claro por donde sacar los peces, máxime cuando las cañas usadas son relativamente cortas y antes de comenzar a pescar, el pescador tiene que haber buscado el lugar donde la propia fuerza del mar le ayude en su trabajo final, la salida del pescado a tierra.
Si la pesca comercial nos lo permite, la pesca con mosca en el mar tiene un gran futuro
. La contaminación de los ríos, las repoblaciones que invitan a pescar truchas educadas y la burocracia de cotos y días de pesca, hacen que muchos pescadores busquen nuevos horizontes que seguramente encontrarán en la pesca de aguas saladas.

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