"LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN"
Por Manuel Caneda, Director de DANICA

Últimamente no hay “sarao” de pesca que se precie, que no incluya a los medios de comunicación o prensa especializada. En algunos casos como informadores del propio evento, en otros, para desarrollar ponencias o charlas relacionadas con la actualidad del mundo de la pesca. Tema controvertido, porque a la mínima que te descuides, te metes en un jardín. El asunto que me trae hasta la web de mi amigo Miguel Piñeiro, va sobre cómo se trabaja en algunos de estos medios, pero además nos hacemos una autocrítica constructiva, porque no podemos caer en el error de pensar que tenemos siempre la razón.
Larga y tensa espera.
A veces no es tan fácil hacer desaparecer del encuadre de un paisaje o de una escena de pesca, ese plástico que cuelga de la rama de un aliso o esa montaña llena de desperdicios que lánguidamente ruedan ladera abajo hasta llegar al río.
Aún así, el producto final que llega al consumidor, y concretando un poco más en la parte visual, es una especie de puzzle hasta cierto punto “manipulado”, porque en algunos de estos medios, como es el caso de la TV y la revistas especializadas, detrás de cada imagen, puede haber muchas horas de espera, ya sea para captar la picada de una trucha hambrienta, el instante de la pelea o el momento final de la liberación del pez, claro está, si esto finalmente llega a suceder. A veces el final de una jornada de pesca, se reduce a poco más de cuatro imágenes sin trascendencia alguna, imágenes de fondo, fotos de relleno, con las que se va armando otros reportajes. En el caso de la TV, se les conoce como recursos, esas imágenes de primeros planos en los que aparece un pájaro, un insecto o una planta. En las revistas, el hecho de tirar muchos carretes, a veces sólo sirve para montar venideros reportajes de pesca, al margen del contenido de éste.
Importancia de lo que se cuenta.
Hace algún tiempo escribí un artículo que trataba precisamente de este asunto, y planteaba una serie de cuestiones que a día de hoy, siguen de plena vigencia. Es decir, qué importancia tienen los medios de comunicación en el mundo de la pesca. También recuerdo de aquél artículo, que comenzaba dejando en el aire una cuestión, que a día de hoy sigue estando de plena vigencia en muchos foros de pesca: ¿Las revistas, las web de pesca, los programas de TV y de radio, cubren realmente las expectativas de los pescadores? Honestamente creo que sí.
En materia de pesca creo que está todo dicho y escrito, la única razón para seguir haciéndolo, es la de cumplir una función, llamémosle de carácter pedagógico para las nuevas generaciones. Los pescadores de hoy, gracias a un número importante de publicaciones que hay en el mercado, alcanzan sus objetivos quizás demasiado pronto. Las generaciones autodidactas, saben muy bien lo que era tener un par de revistas de pesca, y además compartidas con la caza.
Todo es mejorable.
Si hay un hecho que critica el usuario que compra o simplemente lee revistas, es poner en tela de juicio si todo lo que se escribe y se cuenta, se ciñe a la verdad. Creo que está en su derecho en manifestar esta duda, porque parto de la base que de la exigencia del que compra, surge la necesidad de mejorar. Hacer apología de lo bien que están nuestros ríos, no es precisamente y en este caso personalizándolo, una de mis virtudes, pero si hay un hecho que diferencie a un articulista domesticado, de no otro que no lo es, es precisamente la “ objetividad” con la que éste actúa, algo que por otra parte, es poco relevante cuán sincero se pueda llegar a ser en el mundo de la pesca, tan dado como todos sabemos a las exageraciones. Decía en aquel artículo, que entre las mentiras y las verdades que se mueven en torno a la pesca, hay más fantasías tergiversadas que exageraciones, porque cuando se escribe, y más en materia de pesca, se es proclive a adornar los hechos, porque ya se sabe, que las cosas no son como las vimos, sino como las recordamos.
Crear opinión.
La tarea de los medios no debe estar supeditada únicamente, a la información relacionada con los materiales, escenarios de pesca, orden de vedas, etc. Un aspecto quizás más importante y hasta cierto punto olvidado, es el hecho de crear opinión y con ello establecer otros valores como los conservacionistas, para que el pescador sea consciente que la pesca no se reduce al mero hecho de sacar peces. El informador debe estar preparado para ofrecer otros puntos de vista, y sacar de vez en cuando alguna nota necrológica a la luz pública. Pienso que debería formar parte más a menudo de su estilo editorial. La cara amarga de la pesca no son sólo los bolos, ésta la podemos encontrar entre otras cosas: en la pérdida paulatina de escenarios, en ese bicho de dos patas, también llamado furtivo, al minicentralero obsesivo, al que vierte impunemente, al pedáneo, presidente o alcalde que canaliza el río de su pueblo en pro del progreso, y como no, a las todas poderosas eléctricas para reprobarles el abusivo aprovechamiento hidroeléctrico que están haciendo de un recurso público, a todos ellos, desde este foro, muchas gracias por hacernos polvo nuestros ríos. Por otra parte, los medios de comunicación deben mostrar y difundir la labor informativa que realizan, y ésta debe ser utilizada como herramienta de difusión para transmitir al mayor número de aficionados un amplio arco informativo. La sociedad civil así lo demanda desde los distintos ámbitos de la vida social, y los pescadores como integrantes de ella, no vamos a ser menos.
Las web de pesca.
En los últimos tiempos han aparecido las revistas de pesca en la red o páginas web. El usuario de la red, suele ser una persona relativamente joven, y con gran avidez por alcanzar todo tipo información. Es indudable que las nuevas tecnologías, han facilitado la tarea informativa del día a día como: cotos, señuelos, meteorología, montajes, foros de discusión etc. e incluso han superado con creces a la prensa escrita, por la inmediatez de la noticia. En cualquier caso, cumplen su tarea dentro de la parcela informativa que se han auto asignado.
Las revistas.
En la actualidad y dentro del ámbito nacional, disponemos de no más de media docena de revistas de pesca en prensa escrita. En los tiempos que corren, el mundo editorial de la revistas de pesca es sin temor a equivocarme, un universo complejo, y podríamos afirmar que el panorama de este tipo de publicaciones, es “harto complicado”. Es algo tan sencillo como el hecho de repartir una tarta: tantos somos a tanto nos toca. Los datos estadísticos están ahí, y el hecho diferencial entre el número de pescadores que hay en este país, y los que compran revistas, es abrumador. El español medio lee poco, los pescadores no íbamos a ser menos. Otro de los asuntos más criticados, es que la revistas siempre hablan de los mismos temas; yo diría que no es del todo cierto, y afirmaría que cíclicamente los mismos contenidos coinciden desde distintos puntos de vista. El ejercicio de escribir no es algo inherente a la condición humana, y en este caso del que firma regularmente un artículo. El efecto erosión tarde o temprano le llega al sempiterno articulista. Por otra parte y al hilo de lo que hablamos, en España la literatura de pesca, es podría decir que testimonial, algo que choca frontalmente si lo comparamos con la abundancia de títulos editados que hay en el mundo anglosajón.
La TV.
Muchas veces se ha dicho que la tele es la caja tonta. Bueno, en la pesca creo que no es así, porque unos minutos de pesca siempre son recibidos con agrado. La televisión es un medio que cuenta con muchas ventajas, ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras. Pero también en este medio, nos encontramos con algunas dificultades a la hora de trabajar, que el común de los mortales desconoce. ¿Sabían ustedes que un minuto de cinta montada lista para ver, es una hora de trabajo de ordenador en una sala de montaje? Pues si, la cosa no es tan maravillosa como luego aparece en el sofá de nuestra casa. Elementos como la música, minutar antes de montar, el uso racional de los racor (imágenes grabadas para dar continuidad a la escena de pesca), la producción (buscar el escenario, permisos para el pescador en caso de un coto, el redactor etc), el Off., los totales, el esqueleto del reportaje que finalmente se cubre con imágenes y un largo etcétera, todos son necesarios para visualizar un reportaje digno de emitir. La tele al igual que el articulista que escribe, tiene una doble misión: comunicar por medio de la palabra, y embellecer con imágenes esas palabras.
Una exigencia.
Los medios tienen también el compromiso de ser el nexo de unión entre los pescadores, y los distintos ambientes de pesca que existen en este país, ya que pueden ayudar a reconducir malos hábitos e influir de manera positiva en la actitud del pescador cuando éste los visite. De esta forma, el informador contribuye a remodelar conductas y mentalidades en desuso, con miras a que un buen día ese pescador se preocupe no sólo por el número de peces que pesca, sino por qué ya no pesca los peces que antes pescaba. Posiblemente, porque su río esté agonizando por obra y gracia de un vertido o por una concesión improcedente de una hidroeléctrica. Ya para acabar, el articulista debe por una parte informar, pero además debe generar opinión y preocupación ante algunos hechos. Por cierto, ¿no creen ustedes, que el PHN ha sido muy injusto con los ríos de este país?.

volver a índice de colaboraciones