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MODALIDADES
DE PESCA
Pescar en los ríos y lagos de la X Región chilena, es imprescindible
hacerlo con guías especializados, dadas las características de los
mismos, con muchas dificultades orográficas y donde las
embarcaciones, a remo o motor, se hacen imprescindibles. En cuanto a
materiales, dependiendo de la modalidad de pesca, son necesario
hilos desde el número 25 al 40, para pescar a lance ligero o mosca
seca.
A cola de rata, se puede pescar en superficie, aunque el éxito no
está asegurado debido al gran caudal que poseen los ríos, con aguas
frías y el mucho alimento que tienen los peces en los fondos. Es muy
difícil ver eclosiones de moscas, por lo que las cebadas en
superficie casi ni existen. Para pescar a cola de rata se recomienda
hacerlo con cañas de acción 6-7, con colas hundidas: T-130-200 e
incluso 300. El estrimer es muy eficaz. Nosotros hemos probado
varios modelos de cañas HM de Scierra, así como el carrete IC3, con
resultados excelentes.
Entre las moscas utilizadas, estrimer como Grizzly Wulff y la Royal
Wulff, con anzuelos del 8 y 10; Variant Blue Dunn, en anzuelo del 12
y las Woolly Bugger, en anzuelos del 10 al 14, confeccionados por
dos grandes montadores españoles: Roberto Coll, de Valencia y Paco
Redondo, de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), con colores que van
desde los de cuerpo oliva, marrón y negro, mezclados con rojo,
naranja y amarillo, hasta otros confeccionados por los guías y
especialistas nativos. Todos ellos nos dieron resultados espléndidos
en la pesca de truchas, o así en el salmón.
La pesca del salmón chinook, a mosca, resulta imposible. Es
necesario pescarlos con cucharilla, con caña de spinning de 2,40
metros, e incluso algo menores. El carrete ha de ser de lo mejor,
con un gran freno y tener más de 150 metros, como mínimo, de hilo
del 35 al 40.
Las cucharillas utilizadas han sido del nº 9 de la marca EDU,
donadas por la propia firma gallega para ser probadas en La
Patagonia. El banco de pruebas de estas cucharillas, no pudo ser más
exitoso. Al final, 23 salmones chinook conseguidos en las ocho
jornadas de pesca, entre cuatro pescadores. Las mayores capturas
fueron una de 22 kilos, conseguida por Luis Alberto Díaz, en el río
Puelo, récord en este río hasta la fecha, según los guías, y otra
pieza de 25 kilos, conseguida por José Luis Méndez, en el río
Petrohué, récord absoluto de la zona. José Luis, además, consiguió
un total de 14 chinooks, mayor número de capturas, además de los
muchos que pinchó y no consiguió sacar. Todos los salmones, así como
las truchas, se realizaron en la modalidad de “captura y suelta”,
excepto un salmón de 15 kilos que llevamos al Lodge y que degustamos
con los guías. Está permitido pescar y llevarse un salmón por
pescador y día, en el río Puelo, no así en la reserva del río
Petrohué, donde sólo se practica la modalidad de “captura y suelta”.
Como anécdotas, apuntar que el salmón que degustamos con la buena
receta de las cocineras del lodge, costó cobrarlo más de 40 minutos,
con una lucha constante. El carrete estaba ardiendo y hubo que
cambiar el sedal por quedarse rizado tras la pelea y los constantes
tirones y estiramientos. El chinook de 25 kilos, máxima captura en
el río Petrohué, midió 135 cm, de cabeza a cola, y 55 centímetros de
ancho. En cuartas del guía: casi seis, de largo y dos, escasas, de
ancho.
También a cucharilla se consiguieron excelentes ejemplares de
trucha, aunque a estrimer, Jorge y Eduardo fueron los verdaderos
especialistas. La mayor trucha la consiguió el valenciano, Jorge
García Felipe, representante para España de la firma Scierra, quien
a la vez logró un doblete de truchas fario, pescando con dos
estrimer. La trucha mayor, pasó de los cinco kilos y midió 72
centímetros. |