"EL RIO ULLA"
Por Pepe Casal,
Presidente de la Asociación Gallega de
Pescadores y Sociedades de Pesca Fluvial

El río Ulla, en todo su cauce fluvial, tiene aproximadamente unas 30 presas y una veintena de pesqueiras de lamprea. Salvo las presas de Couso y Ximonde todas fueron destruidas parcialmente y muchas de ellas dinamitadas clandestinamente por el equipo que lideró en los años 90 el Plan de Recuperación del Salmón en este río.

Los que llevamos más de 50 años pescando en este río y respetando todas las opiniones, el declive del salmón es más que evidente y no tiene nada que ver con todos estos aprovechamientos hidráulicos de hace muchísimos años e incluso siglos, puesto que algunos de ellos fueron pagados en maravedíes.
Los múltiples molinos del Ulla necesitaban esas presas para retener el agua como fuente de energía y poder moler.
Es
obvio que, para cualquier salmónido, la eliminación de obstáculos sólo puede beneficiarle pero también es evidente que la desaparición de los salmones nada tiene que ver con e
stas construcciones centenarias.

La filosofía de la eliminación de obstáculos nos parece bien en sí misma pero nunca justificable en las formas, máxime cuando éstas perjudican a terceros como fue en el caso de la parcial destrucción clandestina de la presa de Sinde, que aparte de perjudicar a los dueños de las fincas afectadas por la erosión del río, supuso un atentado contra el patrimonio histórico.
El entrañable octogenario “Señor Xan Manel” todavía recuerda y cuenta como la reconstruyó en los años 50 al ser destru
ida por una riada. Su molino, junto con el de Los Carballos, a 1 km aguas abajo, eran los más importantes del lugar y los más frecuentados por los campesinos.
Hablar de convertir al Coto salmonero de Sinde en “un matadero de peces” por el simple hecho de que
, con muy buen criterio, se haya restaurado un valor histórico, patrimonial y, como no, de una gran tradición piscícola, independientemente de los perjuicios a terceros que pueda producir, nos parece algo así como habla
r del sexo de los ángeles.
El río Ulla se ha ido recuperando fundamentalmente porque la vigilancia actual ha eliminado en gran medida el furtivismo atroz que en forma de redes en la parte baja y de dinamita en la parte alta, impedían la entrada de salmones y su desove, respectivamente .

En la actualidad las presas de Couso y Ximonde son los únicos obstáculos que tiene el río Ulla y en su día fueron construidas precisamente por los Condes de Ximonde, sus antiguos propietarios por concesión gubernamental, con dos objetivos: retener en la medida de lo posible a los salmones para su pesca y comercialización para evitar, lógicamente en su beneficio, el que pudieran llegar a la muerte segura aguas arriba por los paisanos que con fachos de paja y las horquillas de labranza, los capturaban para proceder a su salazón cuando tomaban posiciones en los frezaderos. La historia nos cuenta que a veces se retrasaba la matanza del cerdo si todavía quedaban salmones en las despensas de los ribereños .

La construcción del Embalse de Portodemouros si que supuso un verdadero trauma para la vida de los salmones. Por ahí no se puede pasar. Desde allí el río quedaba prácticamente seco hasta que se consiguió el caudal ecológico actual y desde allí se turbina desaforadamente, impidiendo muchas veces un desove normal o arrastrando las huevas de la puesta cuando coinciden turbinas y crecidas.
Que la restauración de la presa de Sinde suponga un matadero de peces viene a significar que el afirmante o los afirmantes de esto no han visto en su vida con el río en pleno estiaje, remontar con absoluta facilidad a un piño de 15 o 20 salmones todos seguidos, uno tras otro, la presa de
Ximonde, tres veces más alta que la de Sinde.
Cuando se turbina desde Portodemouros a media potencia, no queda un solo salmón
o reo ni en Couso ni en Sinde, todos suben con suma facilidad. En fin, seamos coherentes y no digamos tonterías, ya que aparte de toda esta problemática año tras año la Consellerí
a fija el número de salmones a capturar, por lo que dará igual el que se pesquen en “uno u otro matadero”.

El día en que los ríos se queden sin pescadores de salmón, que somos los más interesados y exigentes para que éstos sigan existiendo,
tengan Uds. por seguro que los salmones desaparecerán definitivamente.

 
Presa de Couso volver a índice de colaboraciones Presa de Sinde