TRAS LA PERCA DEL NILO
Por Francisco Javier Martínez,
Director de La Tribuna de Albacete

En África todavía hay una aventura que vivir para cualquier pescador. Es la captura de una gran perca del Nilo, uno de los peces de agua dulce que adquieren más tamaño y peso.

Una brisa sofocante golpea la tez curtida del nubio Ramadan Fox, quien dirige la pequeña embarcación a motor hacia una pequeña isla en la inmensidad del lago Nasser. Los rayos del sol comienzan a coger temperatura y un milano sobrevuela la lámina de agua en busca de alguna presa. En la embarcación todo está preparado para comenzar la jornada de pesca. Dos pescadores europeos ultiman los preparativos de los equipos, mientras la embarcación corta con seguridad las estelas de las rudimentarias barcas de los pescadores ribereños. En el parabrisas de la lancha cuelgan ya peces artificiales de gran tamaño y las cañas cimbrean levemente en los portacañas.
Hábilmente, Ramadan Fox acerca la proa a la orilla rocosa de una isla que tiene apenas unos arbustos desérticos por vegetación. Los dos pescadores saltan a tierra firme pertrechados con sus cañas y una mochila con lo más básico –una botella de agua y las cajas con peces artificiales, bajos de línea, emerillones…-. El terreno es rocoso y árido, el calor aprieta, pero las ganas de sentir un gran pez al otro extremo del sedal pueden con todas las adversidades. Los pescadores comienzan a lanzar  en los sitios más propicios, pequeñas reculas entre las piedras y zonas someras con fondo rocoso a un par de metros de profundidad.
De repente, una gran perca se deja ver en superficie, un hormigueo recorre todo el cuerpo de los pescadores que, raudos, lanzan sus señuelos hacia la zona. La picada no se hace esperar, el carrete silba, mientras suelta con resistencia algunos metros de sedal. La lucha esta planteada. El pez ha detenido su frenética carrera, pero en estos momentos el pescador siente la fricción de línea en un movimiento completamente vertical. La perca se defiende al sentirse apresada y va a dar un salto. Es uno de los momentos más comprometidos de la lucha. Como si de un black bass se tratara, la perca rompe la superficie y saca todo su cuerpo del agua, a excepción de la cola, mientras cabecea sin parar. Cae y vuelta a empezar. La línea se desplaza en horizontal en avances continuos y seguros. La perca todavía tiene fuerzas.
Después de tres saltos más y 20 minutos de pelea, el pescador consigue levantar a la gran perca con el atrapapeces. Gritos de satisfacción y abrazos de enhorabuena se viven ahora en el bote. Ramadan Fox introduce la perca en el saco acolchado para pesarla. La balanza arroja 34 kilos de pez. Después de las fotografías de rigor del orgulloso pescador con la pieza, ésta es devuelta al agua y se pierde en la profundidad de las aguas cristalinas del lago Nasser. Los pescadores regresan a la embarcación y Ramadan Fox arranca los motores y pone destino hacia otro de los múltiples islotes rocosos que jalonan el lago Nasser.
Esta escena es habitual en el lago Nasser –la presa de Aswan-. Para los pescadores de black bass más empedernidos, Egipto es uno de los destinos ideales. Imagínese capturar un black bass, pero de más de 20 kilos. Toda una gozada y un reto.
El escenario de la pesca de la perca gigante del Nilo es el lago Nasser. Esta inmensa lámina de agua se encuentra en el sur de Egipto y es uno de los mayores lagos artificiales del mundo. La belleza de lugar reside en que el desierto egipcio llega hasta las orillas de este lago. El lago Nasser es el producto del represamiento de las aguas del Nilo con la presa de Aswan. Esta presa la construyó el presidente Gamal Abdal-Nasser en los años 60 y 70 de siglo XX para controlar las inundaciones anuales. Fue diseñada por ingenieros británicos y construida por expertos soviéticos. El coste total de la obra fue de un billón de dólares americanos y en la actualidad es empleada para generar 10.000 millones de kilowatios anuales y tiene capacidad para regar 800.000 hectáreas. La lámina de agua tiene una extensión máxima de 400 kilómetros de longitud y la presa embalsa entre 44 y 70 millones de metros cúbicos de agua. En sus orillas, hay poblaciones nómadas de pastores y pescadores.
Con estos datos que rozan el gigantismo, los pobladores de esta agua no podían ser menos y su máximo exponente es la perca del Nilo, que en estas latitudes pueden superar con facilidad los 100 kilogramos de peso, aunque en la pesca deportiva lo habitual es obtener peces de entre 20 y 50 kilos.
Las técnicas empleadas para la pesca de la perca del Nilo son el lance y el curricán, aunque también se las puede tentar con mosca, aunque puede resultar muy pesado, debido a que dedicamos toda la jornada a la pesca y hay que mover señuelos muy pesados, que profundicen varios metros de profundidad.
Si pretendemos tentar a las percas gigantes del Nilo, tendremos que preparar los equipos para la ocasión. La caña debe ser de acción pesada, muy resistente y con una longitud de unos tres metros si pescamos al lance desde la orilla o desde la embarcación. Durante las jornadas se alternan el lance y el curricán. Para la segunda técnica, las cañas de curricán de mar nos servirán, aunque cañas de spinning de 1,90 metros y duras nos servirán. Los carretes deben ser bastante resistentes, con un buen freno y manejables. Una de las gamas más aconsejables es Stella, de Shimano.
Las líneas también deben ser un tanto especiales. Las líneas trenzadas están desaconsejadas debido a los fondos rocosos del embalse. En cuanto a los monofilamientos, los más utilizados son los de diámetro de 0,40. Además, para la acción de pesca, se incorporan bajos de línea de 0,80, también de monofilamento, para que resistan la fricción con las rocas. Los emerillones deben ser reforzados, debido a la tremenda tensión que deben aguantar.
En cuanto a los señuelos, las dimensiones serán también grandes. Los más utilizados son los Super Shad Rap, de 14 centímetros, aunque también funcionan bien los Deep Tail Dancer, de 11 centímetros, X Rap, de 14 centímetros, así como vinilos de grandes dimensiones. Los colores más efectivos son las imitaciones de perca en colores naturales, así como todas sus variantes en tonos llamativos –BRP, FP, HTP, TPT- y colores más naturales como azul –BSH- o naranja –GF-, así como el denominado Marlboro –RH-. Hay que hacer un inciso en cuanto a los anzuelos se refiere. Los anzuelos que vienen montados con los peces artificiales serán goma e mascar para las percas del Nilo. Es imprescindible cambiarlas por otras de acero reforzado si no queremos perder a los peces más grandes.
Con este equipo estaríamos preparados para afrontar la pesca de la perca del Nilo, uno de los nuevos retos para los pescadores españoles, pero sobre todo para aquellos más especializados en la pesca del black bass. La pesca desde orilla o desde embarcación al lance es muy similar, aunque hay que hacer una salvedad. Es muy improbable que la perca del Nilo coma en la superficie y rompa la lámina de la superficie, por lo que poppers y similares se pueden quedar en casa. En la pesca al lance, sobre todo en primavera, se realiza en las orillas de las islas que jalonan el lago Nasser, donde las percas buscan presas como las tilapias. En invierno, los peces se refugian en zonas más profundas, por lo que el curricán es la opción más adecuada en esa época.
Aquel pescador que prueba la pesca de la perca del Nilo, seguro que repetirá. El Nilo engancha, ya no sólo por la pesca en sí misma, sino también por el entorno y el ambiente aventurero que se vive durante las jornadas en el lago Nasser. Es uno de los destinos todavía vírgenes donde practicar la pesca y sentir todo el sabor de los safaris del siglo XIX, pero en el siglo XXI. Toda una experiencia para aquellos pescadores más aventureros.

El gigante del Nilo
Los primeros datos que tenemos de la perca del Nilo datan de los orígenes de la civilización egipcia, ya que el dios Osiris, que también representa la fertilidad del valle del Nilo. Así, se cree que dos peces representan a este dios. Una sería la perca del Nilo y otra la tilapia. La perca del Nilo (Lates niloticus) es un pez de la familia de los centropomidae (orden de los perciformes, suborden de los percoidei) que puede alcanzar los dos metros de longitud y superar con creces los cien kilogramos de peso. Es originaria de Etiopía y en la actualidad se la puede encontrar en la práctica totalidad del curso medio del río Nilo, teniendo dos concentraciones extraordinarias en los lagos Nasser y Victoria. De este último proceden los filetes que podemos encontrar en las pescaderías españolas.
En el lago Nasser, su población es estable y hay un equilibrio más o menos estable. Sin embargo, la introducción de la perca del Nilo en el lago Victoria ha generado un desastre medioambiental de primer orden, ya que desde 1950 que fue introducida ha acabado con la mayoría de las especies autóctonas de cíclidos.

Datos prácticos para el viaje
Aquel pescador que quiera aventurarse en la pesca de la perca del Nilo debe tener en cuenta unas cuantas prescripciones que le serán útiles para emprender el viaje. Sólo hay una empresa que oferta la pesca de la perca del Nilo desde embarcación rápida. En España, la sección de pesca de Viajes Marsans tiene la exclusiva. Los interesados pueden ponerse en contacto con George Chang, en el teléfono 91-258 78 47 o en el e mail pesca@marsans.es. La época más propicia para la pesca de la perca del Nilo son los meses de abril, mayo y junio. Si bien es cierto que los ejemplares mayores suelen capturarse en invierno al curricán, en estos meses la pesca es más activa, ya que las percas se acercan a las orillas en busca de las tilapias, que están desovando.
El viaje incluye la estancia en Aswan el día de llegada y la jornada de partida en un hotel de cuatro estrellas, además de la estancia en la embarcación nodriza durante las jornadas de pesca. La comida es preparada por la tripulación nubia, que prepara unos platos típicos de la zona, realmente exquisitos. Cada pareja de pescadores va en una embarcación de casco de acero con un guía nubio. El agua es gratis, pero los refrescos y las cervezas deben ser abonados aparte. Al final del viaje los pescadores suelen entregar una propina a la tripulación por los servicios prestados que oscila entre los 30 y los 50 euros.
Existen dos posibilidades a la hora de contratar el viaje. La primera sería un vuelo directo de Madrid a El Cairo, donde se realizará un transbordo hasta Aswan, con escala en Luxor. Es más caro, pero tiene la ventaja de que el equipaje viaja directamente a El Cairo, siendo más difícil su pérdida. La segunda opción pasa por hacer transbordo en Milán o Roma para después ir a El Cairo y, desde allí, a Aswan. Es más económica, pero se corre el riesgo de la pérdida del equipaje. Si se opta por esta última, lo aconsejable es facturar hasta Milán o Roma, y volver a facturar hasta El Cairo. De todas formas, es aconsejable llevar una mochila con lo imprescindible –neceser, un par de mudas, botas de trekking, gorra y bañador-.
En cuanto al equipaje, se recomienda llevar botas de trekking sin goretex, ya que en muchas ocasiones meteremos los pies en el agua y deben secarse rápido; gorra, protector solar, protector de labios, algún antidiarreico, camisas de manga larga para protegerse del sol, gafas polarizadas, pantalones de trekking, bañador, chanclas, saco de dormir, un jersey para las noches, unas tenazas de pesca, un atrapapeces y poco más aparte del equipo de pesca mencionado en el texto principal. El protector contra insectos no es necesario, ya que apenas hay, debido a que nos encontraremos en mitad del desierto.
No hay que tener mucho cuidado en el aspecto sanitario. Con estar al día en la vacuna antitetánica basta. Eso sí, nunca se debe probar agua que no esté embotellada.

UNA FAUNA PECULIAR
Uno de los aspectos más llamativos del lago Nasser es su fauna, tanto dentro como fuera del agua. En el agua, destaca como no podía ser de otra forma, la perca del Nilo, pero junto a este gigante conviven más de 30 especies diferentes, entre las que se encuentran los peces tigre, cuya pesca con cucharillas es muy divertida, y varias especies de siluros, cuya pesca se está comenzando a explotar ahora. Todo gira en torno a la tilapia, el pez pasto. En ocasiones, los señuelos son tomados por peces globo.
Fuera del agua, los mamíferos están en desventaja en un ecosistema tan duro como es el desierto. En las orillas del lago, no es raro encontrar manadas de camellos de pastores nómadas, pero el que realmente reina en estas latitudes es el cocodrilo del Nilo, cuya dieta principal se compone de peces. Es relativamente fácil divisar a estos reptiles en zonas arenosas, aunque no suelen dejarse acercar demasiado. En las islas, los pescadores pueden verse sorprendidos con las carreras desenfrenadas de grandes varanos, de una longitud cercana al metro y medio.
En cuanto a las aves, los milanos reales son habituales y la escasa vegetación que hay en los islotes es invadida por colonias de garcillas, con sus nidos y sus ruidosos polluelos. Las anátidas no son muy frecuentes, aunque depende de las zonas.

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