|
|
Cuarenta
representantes de los medios de comunicación españoles y
portugueses asistieron al VII Encuentro de Prensa en el único coto
privado de pesca que existe en España. Un año más, y con esta edición ya han transcurrido siete, la
localidad coruñesa de Ordes fue el punto de encuentro y cita
obligada para la prensa especializada en pesca de todo el territorio
nacional. El Hotel Barreiro, con su directora Ana Vales a la cabeza, se ponía
a disposición de todos los asistentes al igual que hacía el
Alcalde de la villa, Teodosio Martino, que recibió a los
asistentes.
Ni que decir tiene que en la mente de todos se encontraban las
descomunales truchas y salmones que pueblan las aguas del coto.
Más si las ganas por acudir a pescar y el nerviosismo se hacían
patenten a medida que pasaban las horas -algunos de los nuevos no
pudieron pegar ojo en toda la noche-, para el director general del
coto, Juan Queiro, la preocupación también se dejaba notar y así
lo hacía saber.
- “Estamos atravesando una ola de calor con temperaturas cercanas
a los 35 grados y eso se notará en los resultados de pesca”.
Desgraciadamente para los intereses de los pescadores acertaba como
también lo hacía el periodista Miguel Piñeiro, “alma mater”
del encuentro con un pleno al quince en sus peores augurios...
Más de 25 bolos
El Coto Turístico de Vilagudín supuso la primera concesión de la
Xunta de Galicia para la gestión privada de aguas públicas.
Situado en un entorno natural entre montañas, entre los municipios
de Ordes, Tordoia y Cerceda, el embalse es alimentado por los
regatos Paradela y Viduido.
Cada año acuden cientos de pescadores a pelear con las bravas
truchas y salmones que superpueblan sus aguas. No es pues de extrañar
que la gran mayoría de los aficionados que acuden allí sueñen con
darse todo un homenaje piscícola, algo a lo que nosotros tampoco
fuimos ajenos.
El agua estaba, como se suele decir en el argot, como babas. El termómetro
de la guardería tras comprobar la temperatura del agua se paraba en
los 21 grados. Excesivo calor. Con unas truchas y salmones en el
fondo del pantano y un sol de justicia en lo alto del claro cielo
gallego, los “bolos” fueron la tónica dominante. En total dos
docenas de pescadores nos marcábamos un espectacular y soberbio
“bolo” de ésos que no se olvidan en la vida. Únicamente el
referido Miguel Piñeiro, el madrileño, Eduardo Fernández y el
abulense, Francisco Javier Martínez, rascaban escama para sana
envidia de el resto de pescadores. Y eso que se buscó la trucha con
todas las técnicas legales, incluso con el artilugio conocido como
pato ya que pescadores como José Manuel Hernández, Juan Francisco
Calle y Manuel Iglesias nos demostraron que, sabiéndolo usar, el
artilugio se puede convertir en algo sumamente placentero para a la
pesca.
El encuentro resultó un éxito y ya se trabaja para la próxima
edición aunque, como bien decía un reconocido pescador de la zona
“Aquí siempre se pesca durante todo el año, pero ojo, los
mejores meses son los que van desde septiembre a últimos de
abril”.
Desde la otra orilla. Es caro el pescado...?
Muy pocos lugares en España ofrecen la posibilidad de darse todo un
atracón de pesca como ocurre en las 162 hectáreas del pantano coruñés
de Vilagudín. Durante todo el año son cientos los pescadores, con
especial incidencia castellanos y leoneses, los que acuden a este
paraíso para la pesca de la trucha y el salmón, ya que el
escenario cuenta con las dos especies reinas de la pesca en España.
El permiso para acceder a pescar en este coto turístico varía en
función de la especie que se quiera tentar. Si es la trucha la
elegida, la jornada sale a 10 euros la autorización y a 6 euros por
cada kilogramo que alcance la pieza, a la que es obligatorio
sacrificar.
Entretanto,
el permiso para el salmón cuesta, 16,65 euros, pagándose el kilo a
11 euros y reduciéndose el precio cuando son grupos de más de 12
pescadores. Dirán que el pescado es caro, pero la gozada que te
sueles pegar, como tónica general, no tiene precio... |