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10º
Encuentro de Prensa de
Vilagudín
Vilagudín (Ordes), 27-29 de abril de 2007
Queridos cofrades de
vicio:
os habla un colega que a
sus títulos ya veteranos en la pasión fluvial añade este año la
novedad de nada menos que
Miembro del CONSELLO ASESOR de Vilagudín, un nombramiento que
debo a la generosidad del Excmo. Sr. Duque do Sar, D. Miguel Piñeiro,
cuya vista guarden Dios y Santa Lucía muchos años… Cuando se les
comunicó mi nombramiento a los salmones y a las truchas del Coto
hubo una general sensación de alivio y esperanza de llegar a viejos.
El amigo Piñeiro me encarga una
Égloga a la caña de pescar
y tengo que reñirle y refrescarle su Teoría de la Literatura,
que se la han comido entre los riscos y las moscas. Dice el
Diccionario de la Real Academia que en una égloga suelen aparecer
pastores que dialogan acercan de sus afectos… y digo yo que, además
de no ser pastor, de mariconerías ¡ni hablar!, que sólo nos faltaba
que nos pillase la guardería en lo de
-¿Me quieres mucho?
-¡Como la trucha al trucho!
o, peor todavía, en
-Te doy un beso, si me das un risco
-¡De eso, nada! Tres besos por lo menos, que es risco de artesanía.
En fin, a la caña de pescar se le puede hacer un ditirambo, una loa,
un encomio, un panegírico… pero yo prefiero dedicar el folio a, en
primer lugar, agradecer a Juan
Queiro y a GALIPESCA
que el Coto de Vilagudín siga en buena actividad y les deseo que
este 10º Encuentro de Pesca
la potencie como bien se merece.
Y ¡ojo al dato! Miguel, Pepe, Xaquín, Alberto, Juan y todos cuantos
por aquí pasamos: en la
buena actividad del Coto de Vilagudín incluyo el
capote, que pone las cosas en su punto de Naturaleza y
desmiente que esto sea una bañera para lo que en Galicia decimos
‘chegar i encher’; con otras palabras, al Coto de Vilagudín su
condición de intensivo no le quita nada de su mejor condición
de natural… Bueno, por fortuna, no tan natural como lo
que hoy parece natural en ríos gallegos que fueron espléndido H2OT
(Hidróxido de Trucha) y hoy, si alguien se ocupa de ellos, será o la
Teoría de la Mierda Pura y Dura o la Física del Vacío Pavoroso.
Y el remedio no está en ponerse bordes con centímetro más o menos de
cucharilla, 0,20 o 0,25 de sedal, etc., sino en hablar seriamente de
centrales y minicentrales, caudales ecológicos, purines,
contaminaciones agrícolas, urbanas e industriales, depuradoras
insuficientes o inexistentes... En fin, no voy a aburriros con la
letanía de calamidades que conocéis mejor que yo. Dice el PPP,
Papelín de Puñetas y Prohibiciones, para la temporada 2007 que está
vedado el Umia y más bien debería decir que queda severamente
prohibido el maltrato a moscas, saltamontes, grillos, etc.
metiéndolos en lo que queda del tal Umia. En cuanto a la danza de
los centímetros -17, 19, 21, 23, 25- que debe medir la trucha con
derecho a cesto ‑por cierto que el otro día en el Tambre una de 19
cm asomó la cabeza y me dijo muy cortés: “Si se viene usted 300 m
más abajo le pico, que aquí son 21cm y no puedo”-, es, iba yo
diciendo, una danza tan completa, tan meditada, tan detallista y
precisa la danza de los centímetros que bien se merecería una escala
paralela de pesos y estaturas del guardarríos correspondiente; por
ejemplo,
Trucha de 17 / Guarda canijo y flaco, pero
Trucha de 25 / Guarda de 90 kg. y 1,85.
En fin, vamos a dejarnos de cosas accidentales y vamos a lo
principal: lo primero es que aquí estoy haciendo
Pesca sin Muerte, que
yo bien me entiendo en que las cosas, si las dejamos a su aire, se
iban a Muerte sin Pesca.
Bueno, parece que todavía habrá tiempo y jornadas para perder
unas cuantas moscas y por ahí andará algún reo que acabe en mi
cesta.
Lo segundo, y empezando a terminar, es dar cuenta de una novedad
importante y que supongo de alegría general en la cofradía. Todos
sabéis que, sobre todo pescando con waders, el tener que
orinar es faena molesta, un verdadero coñazo porque, salvo que
alguno quiera hacernos aquí y ahora exhibición de sus capacidades,
ni la longitud ni la tensión de la manguera, ni siquiera en sus
mejores días, podrían remontar la cota que nos evite bajarnos los
waders, una pejiguera que además los reos podrían
interpretar como rendición nuestra ante lo muy hijoputas que son
ellos. Pues bien, os anuncio que ya están patentados y son de
inmediata comercialización los waders con bragueta de cierre
estanco y periscopio uretral o pijoscopio, que, además, tiene
una válvula de seguridad, no vaya a ser que se te cuele un alevín y,
además de que te muerda, venga la guardería y te acuse de pescar
trucha pequeña con lombriz prohibida.
Y vale ya, cofrades. Gracias, un fuerte abrazo y a seguir en el
vicio.
Santiago y Vilagudín, 28 de abril de 2007. |