"HAMBREANDO"

por Juan José Moralejo

En www.miguelpesca.com colgó el Duque do Sar un reportaje fotográfico con un título equivocado, por tan sólo una letra, pero radicalmente equivocado: dice TAMBREANDO donde debe decir hambreando. Y es que una sola letra fallida puede ser errata o, como diría el poeta,
una mala “vicisitú”
de Puta Madre y Geltrú,
por ejemplo, si del Sanatorio te pasan al Tanatorio. Algo te ahorras en cotos y moscas, pero no vale la pena. Es putada.

En el Diccionario de los Buenos Tiempos el verbo TAMBREAR tenía un cojonudísimo gerundio TAMBREANDO para significar el pasarse el día en el Tambre haciendo cupo o, caso de animales inferiores como un servidor, al menos pillando hasta un par de ellos en una mañana. El verbo TAMBREAR ya pertenece a la lengua arcaica, hay que buscarlo en diccionarios históricos y, si todavía asoma alguna vez, con él nos ocurre lo mismo que con el verbo “joder”, que tampoco le conjugamos el gerundio y estamos todo el santo día en participio.

Échese una mirada a lo que fue el día del reportaje y a lo que fue la temporada entera en el Tambre y enseguida se nos reconocerá que el reportaje debe llamarse HAMBREANDO: repásense las fotos y dígaseme si se ve medio rabo de reo. Siete pescantíns paseando su hambre por Marcazo, Mallos y Refuxio como paseaba el otro su soledad por las playas de Marbella. Pero el otro acabó viendo a la cartagenera y estos siete no vimos “nin lume, nin fume, nin pinta de estrume”.

Y menos mal que la próxima temporada las cosas van a ir a mucho mejor porque de www.milguelpesca.com quiero destacaros otro reportaje fotográfico que “hojamenea” a un grupo de esforzados entusiastas, de ocho jabatos que nos han dejado el coto como los chorros del oro y, en especial, quiero destacar la labor de Socastro, al que vemos con la hoz –y en la otra mano tiene el martillo- incautados al ya desarticulado PCRT, Partido Comunista de los Reos del Tambre, tendencia estalinista, que imponía sus consignas de no picar a toda la población fluvial. De este mismo reportaje quiero que recordéis y destacaros las lúbricas mallas que luce Pepe Casal, que me cuentan que las reas se lo comían por las piernas arriba... ¡pero sin entrar a la miñoca!.

En fin, irse días y días a hacer balling, es decir, tocarse las pelotas, en el Tambre ha sido mi Annus Horribilissimus, el peor con mucho de toda mi vida, con dos reos de apenas 35 cm, una trucha de 42 cm. en el Masma, tres truchas de la medida en Tapia y una en Couso digna del más completo olvido. El resto, capotes tantos como para abrigar un batallón de Infantería.

Pero lo bueno es que seguimos en Pesca sin Muerte -¡yo bien me entiendo!- y que me encuentro con todos vosotros por el río y sé que tengo colegas y guardas como deben ser los colegas y los guardas guay del Paraguay. Un fuerte abrazo a todos y cuidado con escorregar, que van a estar mojadas las piedras.
29.09.07

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