¿RENEGADO YO? ¡¡¡Y UNA M....!!!
por Juan José Moralejo

Licenciado en Truchología, Universidad del Deva
Doctorado en Reología, Universidad del Tambre
Académico Correspondiente de la
Real Academia de Truchografía y Reoscopia de Leningrado
Medalla de Paciencia y Cero de Honor en Teoría Básica del Salmón

En la Guerra de Troya, cuando a algún combatiente se le desconectaba el cable que va del Pirinicio Superior a la Singüeso y se le escapaba una inconveniencia de los calibres del nueve largo en adelante, sus amigos, amiguetes y amigotes, colegas y coleguillas, socios y cofrades lo reprendían con un severo a la par que afable ¿Qué palabra se te ha escapado del cerco de los dientes? y el reprendido se daba un autocachete y se prometía tener más cuenta del susodicho cerco y cuidar de la Singüeso verificando siempre, antes de hablar, que la tenía conectada al Pirinicio Superior o disco duro de la sensatez y el buen criterio.

El Doctor Moralejo ¿renegando de su Miño?
http://www.miguelpesca.com/latemporada2008.htm

Ahí me tienen, con semblante alegre y sereno, sin que me corroa la envidia y sin que se me advierta gesto, mueca o rictus de renegar de lo mío para ¡vaya por Dios! pasarme a lo que también es mío. Pero D. Miguel Piñeiro, Duque do Sar, al que una reciente experiencia que luego os cuento e ilustro tenía mohino y dolido, bajó la guardia del cerco de los dientes y dejó escapar la ominosa sugerencia de que yo podría estar renegando de mi Miño, cuando me vio refocilado en mi terca afición en aquel hermoso y crecido Ulla que visitamos el pasado sábado, 19 de abril de 2008, en Monterroso, donde Guerra, Guerreiro y otras gentes de paz, de buena caña y mejor amistad celebraban el Concurso Social de la Asociación de Pescadores da Ulloa.
Iba todo sobre ruedas, empezando por el coche de Miguel y siguiendo por los 5 grados bien llovidos que nos había preparado con todo mimo el Servicio Meteorológico, cuando me ví sorprendido en mi buena fe, posé talmente “ad pedem litterae” y fui fotografiado ¡con mi propia máquina, manda carallo! para encontrarme al día siguiente bajo sospecha de estar renegando de mi Miño y con tal inri ser colgado en miguelpesca.com.

Un supositorio: El Duque do Sar ¿añorando el Miño?
http://www.miguelpesca.com/latemporada2008.htm

¡Ay, Migueliño, ay! ¿Qué palabra se te ha escapado del cerco de los dientes? Repara en que podríamos ir a por ti y hacernos el supositorio de ponerte en tu Ulla a tener añoranza de mi Miño, cuando la puñetera y cruda realidad es que cierras los ojitos y pones cara de niño bueno porque tu añoranza ¡y la mía! es de una picada que nos alivie el estruendoso capote en que, según mis noticias, nos acompañó la tira de colegas porque el día no estaba para alegrías y las muy muy... no habían leído que era día de concurso.
En fin, sigamos adelante con la historia y que el visitante de miguelpesca.com sepa por qué andabas mohino y dolido hasta el punto de que no te funcionó el paso a nivel de los dientes, cosa rara en un señor de Catoira y residente en Pazos, es decir, un señor cuya vida entera tiene los pasos a nivel como ejes.
Ñoras, Ñores: días atrás repetí el enésimo gustazo de un espléndido día fluvial con Miguel. Quise que pasmase ante mi Deva orensano, afluente del Miño por la izquierda (la del mapa, no la de ZP), y antes tuvimos que pasar el Miño en Frieira, donde vuelve a ser río tras la charca que ahí al fondo tenéis, pontevedresa la margen derecha, orensana la izquierda y a punto de hacerse portuguesa.

El Duque tuvo que hacer cuerpo a tierra y no se me tiró goloso del puente porque el biruxe mañanero no invitaba a tolerías. Y al Duque tuve que precisarle que a mi río, cuando era río, le recuerdo crecidas, enchentas suena mejor, que superaban la actual cota de embalse. Y el Duque se infló a fotos de río-río.
Porque ha de saberse que a Miguel le mola tanto su Ulla que a los demás ríos los tacha de grifos, tuberías, charcas y otros apaños mínimos de agua que corre o no. Pero con el Miño no valen estas alegrías porque, como he tenido ocasión de hacerle observar a Miguel y como puede observar el lector en la foto siguiente, en ese estiaje del Miño en Sela, ya tramo internacional, hay cabida para dos Ullas escoltados por un Tambre y un Eume, por citar ríos que son de mi mayor devoción y a los que consagro horas y afectos no siempre bien correspondidos por su fauna del carallo, dicho sea sin perdón o con el mismo desparpajo con que ellas no pican. Porque, cuando se desparpajan, no hay quien las emparpaje.
Hasta aquí un par de notas sobre un río-río y sin poner a ningún otro a hacer de grifo, tubería, charca y demás sucedáneos de lo fluvial. Y vamos con lo principal: en ríos se pueden hacer jerarquías y niveles, se pueden establecer preferencias y habrá gustos para todos los ríos y ríos para todos los gustos. Pero, dado que río está ya definido como sinónimo de, como mínimo, trucha y, a mayores, reo y salmón, además de anguila y lamprea, está claro que, jerarquía y gustos aparte, el

El Miño en Sela
http://www.miguelpesca.com/riosycotos.htm
Nota.- Adviértase que lo mejor de la foto es que mi hermosa calva podría pasar por canto rodado o coio como los que tengo a mis pies porque me conocen y me respetan.
Otra nota.- Lo de que mi calva es hermosa lo aprendí de uno que quería venderme un sombrero de paja. No se lo compré para que aprenda a no ser pelota.

Homo Piscator Sapientissimus no practica la monogamia, sino que es polígamo furibundo, se casa con todas las aguas y no hay río, riacho, riachuelo, riego, regato, arroyo, regueiro, carrozo, cavorco, torrente, rivera... que le resulte ajeno. ¿Hay algo más triste que pasar sobre o al lado de un río y no poder tirarle un par de viajes? ¿Hay escampiño más brutal que el de las orillas de los ríos cuando llega el primer fin de semana en que la parienta decide que hay que irse con los niños a la playa de Las Narices?
El Miño es mío, pero también los son todos los demás. Y cuando estoy en un río no es porque reniegue de ningún otro, pero aquí también viene a cuento aquello de ars longa, vita brevis: no hay agenda ni longevidad para todo lo que uno quisiera patear, y con Miguel y otros mejor que mejor.


Santiago 23 de abril de 2008

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