A la autoridad competente,
a ser posible
lo segundo no menos que lo primero

Santiago, 18 de diciembre de 2011

Las páginas web y otras fuentes informales, pero no desinformadas, me anuncian la posibilidad de que en 2012 la temporada de pesca de trucha con muerte se cierre el 31 de julio, etc., etc.

Lo primero que se nos ocurre a muchos pescadores es que agosto es el mes –o la quincena, si cerramos la temporada el día 15- que, como principal de vacaciones, tiene para pescar en los ríos de Galicia un número crecido de pescadores, y no sólo residentes en Galicia, sino también procedentes de fuera de ella y para los que nuestros ríos, truchas, reos, etc, pueden estar muy arriba en el ranking de atractivos para visitarnos.

La autoridad competente sabrá tasar si mantener la temporada normal hasta 15 de agosto es daño grave y si la prohibición es necesaria y rentable en todos los órdenes; porque prohibir a esgalla está tirado...

En mi caso diré que mi agosto en Cortegada de Miño (Ourense) cojeará, y mucho, sin Miño y Deva, pero antes he tenido tiempo de matar el gusanillo; vendrán sin matarlo de fuera de Galicia y no podrán matarlo mis cuatro sobrinos, a los que les ha salido la afición a la par con los dientes y a mi lado madrugando en O Coto da Pena, A Corga, Ponte Trado...

No tengo datos ni criterios para hacer cuentas de lo que se ingresaría y de lo que se dejaría de ingresar en hostelería, comercio, etc. con el calendario de siempre o con la veda a partir del 31 de julio. Pero habrá quien los tenga, y como sujeto afectado, y espero que los exponga y sea atendido por quien deba atenderlo.

Parece que, sin estar decidido todavía que agosto esté vedado, se considera la posibilidad de que haya pesca sin muerte en cotos ¡y leo que hasta el 30 de setiembre nada menos! ¿No bastaría con 31 de agosto?

Me atrevo a sugerir que no se restrinja a los cotos la pesca sin muerte, sino que se permita también en tramos libres. Están en juegos dos cosas complementarias: 1) confiar en que el pescador deportivo se atendrá a pescar ‘sin muerte’ y entenderá la medida; 2) mantener la vigilancia y darle en los fuciños a quien no resulte ser deportivo. En cualquier caso y por experiencia indiscutida los pescadores deportivos somos una de los obstáculos peores para el que no lo es y especialmente para el furtivo, al que dejar solo en el estiaje le favorece en sus cabronadas.

Atentamente,
Juan J. MORALEJO

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