EL SALMÓN Y LAS ESTADÍSTICAS FORÁNEAS

Por Senén Paz Abuin

Licenciado en Química, Doctor en Ciencias Físicas
y Director de I+D+i de la empresa Gairesa

Artículo publicado en La Voz de Asturias y texto original:

En un artículo publicado en la edición digital de la Voz de Asturias se recogen una serie de opiniones vertidas, supuestamente, por el Director General de Biodiversidad del Principado D. José Félix García Garona. La perplejidad no es siempre sinónimo de buena noticia y por ello me pregunto cual será la fuente de información de las cifras de captura y suelta en Islandia y Escocia con las que el Sr. Director nos obsequia (se afirma que en ambos países, el 85% de los peces capturados son devueltos al agua), y que como iremos viendo no tienen nada que ver con la realidad. España, quiero decir los españoles, siempre hemos manejado mal las cifras foráneas y este es un claro ejemplo. Islandia es un país con una elevada tasa de consumo de pescado por habitante y en general el islandés es poco proclive a la modalidad captura y suelta, algo que naturalmente me merece todo el respeto. De forma rotunda le podría decir al Sr. Director que dudo muchísimo que en los ríos islandeses, globalmente considerados, se devuelvan salmones por encima del 20% teniendo además en cuenta que esta cifra engloba una importante fracción de sueltas voluntarias de pescadores procedentes, fundamentalmente, de países anglosajones que anualmente acuden a este paraíso de pesca. Echemos, por ejemplo, un vistazo a las estadísticas que nos ofrece la federación de los propietarios de los ríos islandeses (www.angling.is). En los diez primeros ríos y con una mareante cifra de 11.537 salmones capturados, al 21 de julio, en un escaso mes de pesca, ninguno de ellos es captura y suelta, con parcial limitación en el Nordurá, Grimsá y Selá donde hay que devolver todos aquellos que excedan de 70 cm. En los Rangas (Este/Oeste) meca de muchos pescadores españoles y que representa un 20-30 %  del total de las capturas anuales islandesas, no existe tal modalidad (voluntariedad al margen, claro).
Las cifras que el Director General nos ofrece de Escocia, tampoco tienen nada que ver con la realidad escocesa. Este maravilloso país todavía mantiene unas arraigadas tradiciones, algunas de las cuales afectan directamente a este deporte (como por ejemplo, aunque en decadencia, la pesca industrial del salmón y reo). De acuerdo con el boletín de estadísticas publicado por Fisheries research services No. Fis/2008/1, perteneciente al gobierno escocés, las cifras de captura en el año 2007 han sido: 35.581 (caña), 19.897 (redes y otros procedimientos industriales) para un total de 55.478 salmones. O dicho de otra forma la pesca con caña ha supuesto el 64% de las capturas de salmón.
Por otro lado, en este mismo boletín (Pág.12) se ofrece el dato del 61% de salmones pescados con caña en régimen de captura y suelta. Es decir, si consideramos las cifras de capturas totales, la captura y suelta representa en casi un 40% de la pesca de salmón escocés (según fuentes consultadas esta misma mañana, los valores porcentuales del año 2009 no varían sustancialmente de los aquí presentados).
No he tenido intención, en ningún momento, de avivar polémicas ni defender una u otra modalidad de pesca, entre otras cosas porque cada país tiene su idiosincrasia y particulares problemas, pero me parece que entrar a comparar datos de dos países como Islandia y Escocia con formas de vida y costumbres tan diferentes a donde uno vive, y que cuentan con unas poblaciones de salmones atronadoramente superiores al nuestro, no tiene sentido alguno. Si además se añaden unas cifras tan erráticas, que jamás ayudan, como las que nos ofrece un Director General, producen un inquietante desasosiego a este humilde ciudadano.