Algunas acotaciones al “Sytema Naturae” de Linneo, comentarios sobre posibles saltos en la evolución humana que desafían a Darwin y explicación breve sobre el periodismo que a alguno le dará incluso créditos docentes.

Por Alberto Torres, Responsable de Pesca de Deporte Campeón

 

Me veo en la obligación personal y profesional de acudir presto a la web de Miguel Piñeiro, que para el que esto escribe permite un giro distinto a la hora de plasmar los pensamientos a través del teclado, con lo que al pensar sobre el papel uno se encuentra más disponible a ciertos comentarios, nunca tendenciosos, y siempre basados en las tres claves del reportero. Conocer, contrastar y confirmar y, antes de publicar, reconocer, recontrastar y reconfirmar. Curiosamente, como la palabra “coherencia”, todas empiezan por la misma sílaba.
Dichas claves son contrarias en su esencia y aplicación a las copiar, coartar y conchabar, que vienen antes de la coba, codazo y cólera, que, curiosamente (es lo que tiene el lenguaje) empiezan por la misma sílaba que cobardía.
Creationis telluris est gloria Dei ex opere Naturae per Hominem solum, reza Linneo, pero hay algunas acotaciones que hacer.
Unos pescadores que se autoproclaman “elite” gallega, que tildan de “Galicia profunda” al miñoqueiro de 80 años de edad, por ejemplo; unos individuos para los que no existe el mar porque nunca lo pescaron (¡e se chaman pescadores sendo galegos. Un galego que non reme...); que muestran un profundo desprecio por la etnografía y el folklore de la pesca gallega, con su importante lugar en la historia de un país como el nuestro; a los que nunca vemos en ninguna plataforma activa en la defensa de un espacio natural (eso sí, precisan lo último de la mejor y más cara marca en cañas a las que ya le huelen los pies por la poca línea de honestidad y un bajo, muy bajo, nivel como personas), que quieren que la pesca con mosca a cola de rata sea sólo para ellos y ven con recelo que la gente de 16 años de la selección gallega “se los come”, oiga, se han permitido el lujo de realizar unas críticas hacia escritores como Fernández Román, Del Pozo o Piñeiro.
Entiendo la crítica porque yo la hago, pero siempre partiendo de un espíritu constructivo en la clara convicción de que construir es bueno para Galicia e intentar, con el acoso y derribo antidemocrático y talibán, tumbar las pocas voces que realmente tienen el valor de no plegarse ante Administración y poder es una aventurada locura de ciertos pseudoarticulistasconmoscadetrásdetrasdelaoreja que se permiten la osadía (porque no tienen la capacidad de permitirse lujos) de criticar a todo tipo de referentes de la pesca en Galicia.
Ante tal ejercicio de haber llevado un golpe fuerte en el hipotálamo les recomiendo, de corazón, tres gratificantes actos que a buen seguro cambiarán su opinión:
La convivencia, tolerancia y el “buen rollo” son mejores que las actitudes hoscas y toscas, que suelen ser directamente proporcionales a la falta de ciertas aptitudes. Es menester probar a comprender antes de convertirse en un incomprendido. Nuestro entorno está abierto a todos los que se hagan acreedores de pertenecer a la cofradía de la gente normal que non levou un jolpe.
2. Lean a Jaime Gil de Biedma
3. Antes de opinar intenten conocer, y hablar, si saben hacer alguna de las dos cosas.
Ante tal necedad, yo, que como otros colegas de la profesión me considero de una Galicia que tiene una profundidad histórica que primero hay que aprender, y en ello estamos todos, creo, que los profesionales entregados a tal empeño, entiendo que debo, por lo menos, dejar constancia de mi auténtica pena al conocer un poco más el mundo de la pesca a mosca gallega, su estratificación, buscada a posta desde varios sectores, sus conjuntos y subconjuntos extraídos de una especie de LOGSE que se inventaron tres paisanos, los que quieren ser y no pueden porque les falta algo que no saben ni ellos.
En este mundo de la pesca con látigo me he encontrado gente que no sabe ni quiere saber y a los que les remito a los tres puntos básicos de antes, bien empleados, seguro les ayudarán en su maduración como persona. La faceta de pescador es más personal, siempre respetable, (viajar por el mundo puede abrir un agujerito en el cerebro, si se puede, que lo aprovechen, bueno, que se le abra el agujero también lo pueden aprovechar).
Para terminar el primer punto diré que ni Linneo ni yo los tengo catalogados, pero puedo hacerlo muy rápido, estoy en ello, recapitulando datos, ya sabéis Co... Las tres reglas.
Diré por otra parte que recientemente en un concurso de pesca a mosca participaron pescadores que pagaron 35 euros (bueno, Cibeira hasta le cobró a mi fotógrafo, que no fue a pescar sino a hacer un reportaje; mira que confundir una Scierra con una Cannon, este Cibeira, que pesca a mosca... Casi mejor tú no utilices las tres útiles vacunas que recomendé a algunos de los concursantes, Cibe. Deja las dos primeras y vete a la última directamente).
El caso es que se pescó con muerte.
Conozco a pescadores de cola de rata porque, entre otra cosas, yo pesco de la misma forma el 60% de las veces (también tengo que practicar otras modalidades porque escribo de ellas, ¿saben? Lo de amplitud de mente, y eso...)
Compartí mesa y risas, que para mí son más importantes que la pesca, todavía, con Julio Seijas, Luis Piñeiro, Alberto Mera... Un personal que vale la pena. Que sabe, y mucho, pero que van a seguir sabiendo, y mucho más. Ya me contaréis en 20 años.
Estos no andan con tonterías. Buscan lo que buscamos todos, que se le pague la deuda histórica a nuestras cuencas fluviales, que en la época de la energía no dañina se eliminen los atrancos que la hacen perjudicial para nuestros ríos, que se pongan en marcha las depuradoras, que se analicen nuestras poblaciones, que se fomente una guardería técnica, preparada y pagada (a los guardas no les dan ni guías de fauna, no digamos publicaciones especializadas), que se articulen comités en el que los pescadores expongan sus ideas, que se vertebre la gran Mesa polos ríos de Galicia...
Los otros están con lo de la pesca sin muerte, que yo practico como elección personal en algunas ocasiones, ya que en otras cometo el delito de comerme un sargo, cocinado por mí, con mi esposa e hijo, mis dos mejores clientes, aunque las raciones son siempre escasas.
Aquí, cagoen..., me falló Darwing. Ahora entiendo que tengo más profundidad ¡Viva la Galicia profunda!
Si a estos los lee Manuel María, Uxío Novoneyra, Pintos, Curros, Lamas Carvajal, Leiras Pulpeiro, Fole... Tantos que falaron, amaron, e comeron as troitas, con respeto.
Falló Darwin. Por si les conviene, pueden ir de viaje a Shrewsbury creo que se pesca bien. Igual no falló pero se dejó el nombre del animal que pensó se extinguiría y al final en la Galicia, muy profunda, en la de la llegada de los Gaedheal de Brath, germinó o evolucionó, un peido de alguien, fallando algo para dar una estirpe, en extinción, eso sí.
Del periodismo ya he hablado.
En breve nos reuniremos unos cuantos porque ya somos un número respetable y tenemos que empezar a hablar de futuro.
Los que quieran podrán leernos y escucharnos, y hasta nos veremos en el río donde, curiosamente, todos pescamos con muerte alguna vez ¿no campeones?
La vida, la de los ríos, ya intentamos defenderla nosotros. Los demás a lo suyo, la elección es libre y ya es bastante con ciertos impedimentos mentales que algunos tienen en la vida.
Dos cosas más. El año que viene no voy a ir al concurso donde pescan con muerte los sin muerte. Voy a ir a otro en los que está la gente que actúa como yo, SIN mierda en los ríos y CON valor para defenderlos. Seguro que los lectores de mi editorial sacarán más en limpio de los verdaderos referentes del noble arte de la pesca a mosca con cola de rata o “tralla profunda”.
La otra.
Gracias a Miguel Piñeiro conocí a un periodista salmantino, de los de raza, que tiene algo en común conmigo, además de haber ocupado ya su silla en la mesa en la que se sientan mis amigos.
Él entenderá estas frases:
“Hermano de sangre es compartir la alegría en los momentos felices, es el apoyo en los amargos, es el refugio y la defensa frente a los ataques, es el que ofrece antes de pedir”.
La otra es “A por ellos, que son pocos y cobardes”.

Con respeto.
Alberto Torres

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