PESCA EN AUSTRIA

Por Luís Villas, Maestro Artesano y Pescador

Austria es uno de los destinos de pesca más próximos, que más garantías de éxito ofrecen y a un precio francamente asequible.

Distintos hoteles poseen los derechos de pesca de las más afamadas aguas del país y, dado que la buena marcha de su negocio depende directamente de la calidad de sus aguas y de mantener una población piscícola interesante para el pescador, ponen todo el interés y los recursos posibles para que el pescador que visite sus aguas quede plenamente satisfecho.

Uno de los destinos más importantes es la población de Mittersill, donde se ubica el Hotel Bräurup, propietario de los derechos de pesca de más de 120 kms de ríos y diferentes lagos, la mayor parte de ellos destinados a la pesca sin muerte con la mosca como único cebo autorizado.

Un viaje de una semana de estancia, con seis días de pesca y media pensión –un opíparo desayuno y cena- dependiendo de la fecha en que vayamos, oscila entre los 500 y 600 euros por persona, un importe muy similar, si no inferior, al que supone un desplazamiento peninsular de la misma duración.
Aunque son muchas otras las aguas que tienen, yo he pescado en dos ocasiones diferentes los ríos Stubach, Hollersbach, Felberbach, Amerbach, Salzach, y Krimmler Ache, así como los lagos Lenisee, Elisabethsee, Hollersbachsee, Hintersee y Finkausee.

El Stubach es un río cristalino de una anchura media de entre 5 y 8 metros, poblado de trucha común, arco iris, salvelino, char ártico y tímalo. Un tramo de 2 km en el que cada picada es una incógnita en cuanto a la especie que tenemos al otro extremo de la línea.

Se pesca bien tan solo los domingos, el único día en que no está activa la turbina que alimenta su cabecera. Los demás días tiene variaciones bruscas de caudal por lo que la pesca puede resultar incierta. En la salida de la turbina se concentra un buen número de peces, de talla media de alrededor de medio kilo, aunque he llegado a clavar truchas de más de un kilo y tímalos de cerca de dos kilos. Es un lugar para pescar a ninfa, con una gruesa y pesada en punta y una cabeza dorada a veinte centímetros de esta, o bien a streamer. El resto del río se presta a cualquier modalidad, incluida la seca. Autorizada sólo la mosca y sin muerte.

 

El Hollersbach es un torrente de montaña de fuerte desnivel y aguas batidas, que a priori puede desanimar por su aspecto al pescador, pero que está lleno de truchas comunes, arco iris y salvelinos de talla media, de entre 25 y 40 cm, en el que se trata de pescar los blandos próximos a las orillas o pequeños pozos pescando siempre de punta y preferentemente a mosca seca con imitaciones voluminosas de tricópteros o plecópteros de ciervo de gran flotabilidad. El tramo, de unos 8 km de longitud, requiere cierto vigor físico y ser pescado al alimón con otro pescador –por seguridad-, uno por cada orilla. Sólo está autorizada la pesca a mosca y sin muerte.

El tramo desemboca en un pequeño lago intensivo en que están autorizados todos los cebos, ideal para pescar desde un “pato”, ya que la orilla opuesta a la transitable está totalmente inexplorada y alberga auténticos “pepinos”. La cabecera del lago ofrece también grandes probabilidades de pasar un rato muy divertido, ya que hay muchas arco iris de una talla media importante, en la que la mitad de las truchas que capturemos pueden rondar el kilo. Junto al lago hay un pequeño bar-restaurante en el que podemos comer o tomar un refrigerio.

El Felberbach es un río que alterna tramos más o menos llanos con otros de marcado desnivel, poblado de comunes, arco iris, salvelinos y char árticos. Anchura media de entre 3 y 8 metros, muy variado y divertido de pescar. Autorizada solamente la mosca sin muerte. Tamaño medio de entre 25 y 40 cm, aunque también se pueden sacar auténticos trofeos.

El Amerbach es un río de anchura media de 3 a 5 metros y la parte más interesante para la pesca es la media, donde se encuentran unos meandros de agua cristalina que requieren una excelente presentación de la mosca para conseguir alguna de las abundantes truchas que pueblan sus aguas. Sin muerte y solamente para mosca.

El Salzach es un río enorme, de una anchura media de entre 15 y 20 metros, pero muy caudaloso desde que comienza el deshielo hasta primeros de septiembre. Poblado por trucha común, arco iris y tímalos, alberga sin duda los mayores trofeos que se puedan pescar en toda la zona. Salvo en septiembre y octubre, meses en los que se puede pescar muy bien a seca y a pez visto, es un río más adecuado para la ninfa y el streamer. Goza de una excelente población piscícola y hay tramos que con seguridad están casi inexplorados, dado que la mayor parte de los pescadores pescan las zonas más próximas a los puentes o desembocaduras de ríos. El tramo inferior, de unos 20 km está destinado solamente a la pesca a mosca sin muerte.

El Krimmler Ache es todo un lujo para la pesca. Situado a más de 1000 metros de altitud y por encima de las cataratas Krimml, las más altas de Europa, es un valle de fondo más o menos llano con un cauce de una anchura media de 10 metros, de aguas cristalinas, que alterna corrientes con pozos y zonas de meandros. Tiene trucha común, arco iris, algo de tímalo y sobretodo salvelinos. Un entorno impresionante, al que se accede solamente a través de una pista de a tránsito restringido a taxis de la zona. Desde el hotel se realiza la reserva del taxi que nos esperará por la mañana en un aparcamiento de la pequeña población de Krimml. El taxi nos subirá y nos recogerá a la hora convenida. Otra posibilidad que aconsejo en el caso de que las previsiones de pesca y climatológicas sean buenas, es quedarse a dormir en una pequeña cabaña a orillas del río. El hotel nos proveerá de una nevera con víveres para los días que estemos pescando. Un lujazo. Es uno de los lugares más bonitos en los que he pescado en mi vida, contando que he pescado en Alaska, Chile, Finlandia, Irlanda, Francia...

En cuanto a los lagos, el Lenisee tal vez no puede calificarse ni siquiera como lago ya que son 3 pequeñas charcas interconectadas, pero que ofrecen también diversión segura. La última vez que lo pesqué saqué en tres horas una docena y media de salvelinos de entre 400 gr y algo más de un kilo.

El Elisabethsee, unos cientos de metros por debajo del Lenisee, es un pequeño lago con una importante población de truchas comunes, iris y salvelinos, muy divertido de pescar a pez visto. Las truchas que se ceban pueden llegar a ser muy selectivas. Tanto el Elisabethsee como el Lenisee son sin muerte y solo para mosca.

El Hintersee, del que fluye el río Felberbach, es un lago de tamaño medio ubicado en un entorno majestuoso entre grandes montañas y dentro del Parque Nacional de Hohe Tauern. Goza de una excelente población de truchas comunes, salvelinos y char árticos, así como de tímalos.

Por último, el Finkausee es otro lago de gran belleza y poblado también de diferentes salmónidos y tímalos. Así como el Hintersee, es muy bonito para pescar a mosca, de orillas muy cómodas de transitar y sin muerte.

Visto lo relatado y las numerosas aguas sin citar en las que podemos tentar desde lucios hasta luciopercas o siluros, es evidente que el Hotel Bräurup tiene mucho que ofrecer al pescador, y recomiendo encarecidamente al lector disfrutar, si llegara la ocasión, de unos días de pesca en la zona.

Siendo tal la variedad de ríos y lagos pescables, todos ellos a una distancia del hotel de entre 1 y 40 km, es difícil pensar en la posibilidad de que la pesca pueda resultar incierta, dado que la proximidad de los escenarios permite perfectamente pescar un tramo por la mañana y otro por la tarde. La media de capturas que tanto yo como mis compañeros de viaje hemos conseguido en las dos ocasiones que he pescado en Mittersill, oscila entre la docena y media de capturas de los días menos agraciados hasta las cincuenta capturas y, salvo excepciones, no se suelen sacar peces de menos de 28 cm.

 

DATOS DE INTERÉS

El acceso más cómodo es a través de Munich, desde donde tomando un coche de alquiler y en poco más de dos horas llegaremos a Mittersill. Puede decirse que no hay meses mejores que otros para pescar, sino de meses en los que se pescan mejor unos escenarios que otros, casi siempre dependiendo del deshielo. En cualquier caso, creo que los mejores meses son septiembre, agosto y mayo.
En el hotel se hace imprescindible manejarse en inglés. Su propietario, Matt, es un devoto del vino rosado español, por lo que si le llevamos un par de botellas seguro que sabrá agradecernos el detalle. Él mismo destila su propia y deliciosa cerveza en el hotel; os la recomiendo.
Las moscas que debemos llevar son similares a las que utilizamos en España, aunque no deben faltar los streamers, olivas, blancos o negros, así como ninfas grandes y muy lastradas para pescar en tamdem con otras más ligeras e imitaciones de tricópteros o plecópteros de gran tamaño y excelente flotabilidad, montados en pelo de ciervo y o en palmer.
Una caña de 9 pies para línea del 5 es una todo terreno y no está de más una de 10 pies para pescar a ninfa o una de línea 6 ó 7 en el caso de que vayamos a pescar el Salzach. 
  

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