|
 |
La pesca: algo necesario en mi vida que me proporciona en cada jornada un
montón de buenos momentos, (que ya es decir), y al mismo tiempo la
oportunidad de convivir con buenos amigos. No se puede pedir más.
Una ruta: en el Sor, desde Ambosores hasta su nacimiento por cualquiera
de los dos afluentes que lo forman,
un
entorno increíble
y fuente de
energía para el cuerpo.
Una técnica: pesca con mosca en todas sus modalidades.
Un cebo o señuelo: mosca seca.
Un lance: cualquiera en el que se evite el dragado de la mosca.
Una caña: la que uso habitualmente, Thomas & Thomas LPS.
Una cucharilla: ranger dorada con río claro y plateada cuando va tomado,
su tamaño y el hilo lo más pequeño que permita el caudal.
Una mosca: montajes de emergentes en comparadum, siendo la estrella la
Universal de Narón.
Una clavada: a falta de experimentar con el salmón, cualquier reo.
Una captura: una trucha de 1,3 kilos en el Masma con cola de rata.
Un pozo: pozo del Batán en el río Eume cerca de Muras.
Un coto: cualquier lote de Celeiro (Río Masma).
Una especie: sin duda el reo.
Un río: el Eume.
Un tramo: para la trucha, la parte alta del coto de Muras (Eume)
y para
el reo, el coto de la Isla en el Narcea.
Un refrigerio en el río: chorizo casero de mi tía Pilar y agua fresca de
un manantial de la orilla del río.
Un compañero de pesca: Alberto Mera y Manuel Baldonedo,
mi padre.
Un maestro en la pesca: mi padre. En pesca a mosca,
Manel Montero, Jesús
Pumares, Alberto Mera y Julio Seijas, siempre dispuestos a sacrificar su
tiempo en beneficio de los demás. Un lujo.
Un desengaño o decepción: por un lado el furtivismo y por otro que
desastres como el del Xallas, Xuvia en su día y un largo etcétera queden
impunes y en el olvido.
Una ilusión: ver los ríos sin contaminación y con una densidad de
salmónidos como no hace tantos años. En lo personal, llegar a dominar
algún día la pesca con ninfa. |