Luís Villas Tomé es pescador, escritor y colaborador de revistas de pesca. Su libro "Maestros Montadores de Moscas para la Pesca" (volumen 2) es todo un lujazo. Esta es su visión de:

La pesca: pasión, entretenimiento, deporte, relax, naturaleza, vida…
Una ruta: cualquiera que pescando en alta montaña en Pirineos me lleve de un lago a otro
Una técnica: la mosca en cualquiera opción pescando con caña de látigo
Un cebo o señuelo: disfruto mucho con el streamer en ríos con más caudal del que habitualmente suelen llevar. Se mueve mucha trucha de buen tamaño y las picadas suelen ser brutales
Un lance: rodados cortos pescando en ríos pequeños o medios
Una caña: para mosca seca una de bambú de siete pies para línea del 4 que me regaló mi amigo, pescador y excelente constructor de cañas de bambú, Jose Ramón Alonso. Para ninfa o streamer, una Greys M2 de 9’6 para línea 7 que también se maneja bien con líneas ligeras
Una cucharilla: aunque hace muchos años que no pesco a cucharilla, la Mepps del nº 2 de pala ancha plateada con puntos rojos o negros me ha dado excelentes resultados
Una mosca: el tricóptero de pelo de ciervo
Una clavada: un truchón tomando violentamente un streamer a dos metros de mis pies
Una captura: una arco iris de un kilo que pesqué cuando tenía 14 años, en el embalse de Albina (Álava). Fui en bicicleta a pescar –a 18 kilómetros de Vitoria-, al poco de llegar la saqué, y nada más sacarla volví a casa para enseñársela a mis padres.
Un pozo postura o tabla: cualquiera tras una pequeña cascada en un arroyo o río pirenaico
Un coto: Bujaruelo, junto al Parque Nacional de Ordesa (río Ara, Huesca)
Una especie: la trucha
Un río: el Ara
Un tramo: la Canal Roya, un afluente del Aragón. Es un tramo libre sin muerte de gran desnivel, con mucha trucha aunque de escasa talla. Lances cortos, aguas limpias y que exige en ciertos tramos cierto vigor físico. El entorno es maravilloso.
Un refrigerio en el río: normalmente, cuando pesco ni como ni bebo, pero si a media jornada me acerco a un bar a almorzar, nada mejor que unos huevos con chorizo y un buen vino
Un compañero de pesca: mi hermano Carlos

Un maestro en la pesca: mi padre, que aunque no practicaba la pesca con mosca a látigo, me indicó el camino a seguir con mucha paciencia y afición
Un desengaño o decepción: una trucha de cerca de dos kilos que clavé a mosca ahogada en el río Cinca –coto de Labuerda- cuando tenía quince años. Al sacarla a tierra, partió la línea y después de pegar tres saltos en la orilla sin que yo consiguiera cogerla con las manos volvió al río.
Una ilusión: que los ríos, embalses y poblaciones piscícolas de la Península Ibérica vuelvan a ser lo que eran hace tres décadas