El arranque de la temporada de pesca

EL IDEAL GALLEGO
Tocó madrugar.
Se esperaba. Los veteranos avisaban. ‘Hay que madrugar’, y así fue. La temporada de pesca fluvial se abrió con capturas a primera hora de la mañana en muchos ríos, aunque otros fueron espectacular e inexorablemente ‘capoteros’, que es la definición que nunca quiere utilizar un pescador, pues llevar un ‘capote’ es un ‘cero patatero’.
No obstante nadie perdió la mañana a pesar de que algunos no tuviesen el mejor día de apertura de los últimos años. Volver al río ya es una alegría para todos pescadores, que llevan muchos meses aguardando este momento.
Las truchas eran las protagonistas, y los pescadores compartían cartel con ellas. Como en todas las temporadas cada zona tuvo sus condicionantes y su respuesta a la hora de la actividad de las esquivas pintonas. 
En el Alto Lambre pescó Santi Nitas. “Por la zona libre el río iba con más agua de la que me gustaría, demasiada. Pesqué dos pequeñas, a mosca ahogada con cola de rata, pero poco más dio la mañana”. Cambia la decoración si desde las aguas costeras del ‘primo hermano’ del Mandeo nos vamos al Alto Ulla.
Ofició en el caudal de los Pazos da Ulloa el periodista Miguel Piñeiro. “Fue una buena jornada, pero estábamos en el río a la hora de empezar, una hora antes del orto”. El conocido pescador no quiere presumir, mas damos fe de los dos truchones quileros que entraron a sus pececillos artesanales y media docena de truchas, más pequeñas, a ninfa, con cola de rata.
En el Coto da Ulloa, en Monterroso, también había sitio para los más pequeños. Cada vez se ven menos chavales por el río, pero afortunadamente todavía hay relevo generacional. Y si algunos niños tuviesen oportunidad de probar y aprender, el número de licencias volvería a crecer.
El majestuoso Tambre no es el de otros tiempos, al igual que muchos ríos, está muy ‘machacado’. Con todo, como otros históricos como Anllóns, Xallas, Castro, Dubra, sigue llamando cada año por estas fechas a los pescadores gallegos. Lo pescó Luis Merayo, entre una ‘muchedumbre’. “Había muchísma gente. Además el río bajaba cual taza de chocolate espeso, marrón, y con mucha agua. Triunfaron los pescadores de ‘miñoca’ y en segundo lugar los de cucharilla, sobre todo a primera hora de la mañana”.
En el coto de Forcarei, en el río Lerez, no tuvieron un buen arranque de temporada. Muy pocas picadas y casi ninguna trucha de tamaño reglamentario, y eso que el río estuvo vedado un par de años.
Juan Carlos Castiñeira y su grupo se decidieron por la zona de Traba. La conocen bien y son adeptos a los lagos (quizá por haberse criado en la pesca en la Laguna de A Frouxeira en Valdoviño). “Yo llegué un pelín tarde y alguno ya tenía el cupo hecho y estaba sacando fotos. No se dio mal, pero es evidente que hay que madrugar. Al final cumplimos con la faena. La cucharilla fue la estrella”.
Siguiendo con las anchas lagunas, Juan Vázquez casi despertó en Vilasenín. “Peor que otros años, a ‘miñoca’ sí, lanzando al medio del embalse, pero a cucharilla dos picadas... y para mosca es temprano”.
Eloy Saavedra pasó del Eume en Muras “con un frío que pelaba, una niebla que estremecía y ni picada”, a As Forcadas, donde al menos tocó pieza. “La temporada es larga, esto no es como empieza, es como acaba, aunque -es cierto- lo de hoy fue una ‘calamidad’ de apertura”. 
Los pescadores gallegos vuelven a estar donde deben, en sus ríos, cuidándolos, mimándolos y vigilándolos. La pesca es otra historia, independientemente del frío, de la lluvia, del temido y a veces certero capote, aunque cualquier tiempo pasado fue mejor y ya no se pesque tanto como antes, mucha gente fue feliz en la jornada de ayer. Y lo que queda. Hoy no se pesca, por Ley. Mañana ya podemos volver al río. Preparémonos. Tic-tac-tic-tac...

LA VOZ DE GALICIA
Brillo en el norte, cautela en el sur
-La apertura de la veda de la trucha dibuja un horizonte halagüeño para la temporada
En líneas generales, el primer día de la temporada de pesca fluvial en Galicia dejó un buen sabor de boca entre los miles de pescadores que se acercaron a las orillas de los ríos. Fueron mejores las capturas en el norte, sobre todo, en la provincia de Lugo, y en las láminas de agua que llevaban menos caudal, donde las truchas no necesitaban refugiarse frente a las potentes corrientes. Pero también en el sur se vislumbró que esta puede ser una buena campaña. Quizás el ligero viento frío provocó que en algunas zonas las condiciones no fueran las ideales, pero el día dibujó ese horizonte halagüeño esperado por todos los aficionados a la pesca.
De hecho, en Rábade, en el río Ladra, se produjeron capturas abundantes, muchas ellas de gran tamaño. Ya había muchos pescadores a primera hora y, después de la jornada inaugural, las expectativas son inmejorables. En el río Eo, a su paso por Ribeira de Piquín, la jornada fue regular. El caudal era alto y fue un buen día para los que optaron por pescar a cucharilla. Padecieron más problemas los que se decidieron por la mosca. En los cotos de Terra Chá y Castro de Rei, en el río Miño, se completó el cupo. Allí también fue un buen día principalmente para la pesca a cucharilla.
En el río Parga, en la zona de Friol, el caudal era abundante. No obstante, el día fue bueno, aunque las truchas fueron de un tamaño pequeño por término medio. En la zona de Monforte, en el río Cabe, las capturas no abundaron, si bien, las truchas pescadas fueron de un buen tamaño. Las cosas se complicaron a partir de mediodía debido a que empezó a soplar un viento frío.
Este fue uno de los principales motivos de queja en la zona de Bergantiños, entre las decenas de aficionados que estrenaron la temporada en el Anllóns. «Fixo moito aire do norte e así non pican», explicaba Raúl Añón, que se acercó por la tarde hasta la zona de A Rocheira (Coristanco) y se volvió de vacío, ya que las escasas capturas logradas tuvo que devolverlas al río porque ninguna daba la talla.
En general, en esta zona, a donde se acercó ayer la directora de Conservación da Natureza, Ana María Díaz, para inaugurar la temporada, todos los pescadores citan la presencia de bandadas de cormoranes centroeuropeos como una causa más de la merma de ejemplares. Por este y otros motivos, los casos de tres o más capturas que diesen la talla ayer fueron muy excepcionales.
Los ríos pequeños, la clave
En cambio, en la comarca pontevedresa de Deza los pescadores destacaron que en los ríos grandes como el Deza apenas se produjeron capturas. Una situación que achacan al excesivo caudal de los cauces que hacía que ayer hubiera poca actividad y las truchas estuviesen escondidas. En los ríos pequeños, de caudal algo más bajo, como es el Toxa, en Silleda, las capturas fueron abundantes y hubo pescadores que cubrieron el cupo de la jornada llevándose a la cesta diez truchas.
En Ourense se espera una buena campaña, sobre todo, gracias al trabajo realizado en torno a la repoblación de ejemplares. Una de las principales novedades en la jornada de ayer fue el estreno del nuevo tramo sin muerte en el río Loña, una decisión que contó con más de una crítica entre los pescadores de Ourense, que tenían un buen acceso a esa zona por el barrio de As Lagoas y que ya optaron por desplazarse a otros lugares.

-Arranca discreta la temporada de pesca
-Las buenas capturas del río Grande contrastaron con el frío y el viento en el Anllóns
Pocas actividades hay que generen tantas opiniones divergentes, casi siempre en tono de queja, como la apertura de la temporada de pesca de fluvial. Así que, como no podía ser de otra manera, la jornada de ayer también dio para impresiones de todos los gustos, aunque en general pesimistas sobre lo que augura la campaña en términos de capturas.
Solo en Baio los aficionados que se movieron por el río Grande y el entorno rompieron un poco esta dinámica, porque según señala el presidente de Río e Mar, David Gómez Brandariz, «ás nove da mañá xa había algún que tiña o tope todo collido».
Bien distintas pintaron las cosas en el Anllóns y de ahí hacia el norte, porque como señala el jefe de zona de Medio Ambiente, Vicente Iglesias, que habló con compañeros de Betanzos y Aranga, entre otros lugares, y que acompañó a la directora xeral de Conservación da Natureza, Ana María Díaz, en su visita a Verdes, «pódese dicir que a media estivo en dúas troitas».
Los motivos de tan escasas capturas son variados. Iglesias apunta a que el Anllóns es de por sí «un río lento» que «arrastra moita comida» y con temperaturas bajas: «As troitas métense para abaixo e quedan estacionadas non se desprazan para nada».
Algunos aficionados apuntan también al viento del norte, que incluso helaba los dedos, como un factor más en su contra. Y eso que el resto de condiciones eran buenas, porque el agua estaba especialmente clara y se podía ver perfectamente todo el lecho de los ríos. De ahí también las impresiones pesimistas de muchos pescadores, que están convencidos de que el número de ejemplares, en general, es muy bajo.
Tampoco la presencia de aficionados ha sido tan numerosa como en otros arranques de temporada. De hecho, muchos de los consultados se sorprendieron de esta circunstancia, que se repitió por otros puntos de Galicia. Por ejemplo, Azucena Gómez, que se desplazó hasta el Tambre, a la zona de la iglesia de Gonzar, se mostró extrañada por tal situación: «A verdade é que xa fomos algo tarde, sobre as once da mañá ou así, pero o ano pasado atopábaste con un e con outro e hoxe estabamos o meu home e máis eu sós, pareceume algo rarísimo», detalla.
Aunque habrá que esperar todavía algunos fines de semana más para lograr una valoración más precisa de cómo avanza la temporada.

-El presidente de la sociedad de Coristanco advierte muchos ejemplares todavía sin desovar
-El presidente de Río e Mar, que es biólogo, confirma que se trata de algo raro porque la época de desove se establece entre los meses de diciembre y enero
El tema de conversación dominante ayer en los ríos de la zona, especialmente en el Anllóns, eran los cormoranes y cómo se están comiendo las truchas. De hecho, el jefe de Medio Ambiente, confirma que su presencia está creciendo en los últimos años. No es que estén por todo el río, porque además son animales que duermen en la costa y se adentran por los cauces cada mañana, pero sí que hay varias zonas localizadas, como el entorno de la piscifactoría o el Muíño do Quinto, donde han establecido puntos de alimentación, que más o menos coinciden con lugares en los que se encuentran truchas de gran tamaño.
Sin embargo, esta no es la única anomalía detectada en el arranque de la campaña. El presidente de la sociedad de Coristanco, Pedro Añón, dio ayer la voz de alarma por la presencia de varios ejemplares sin desovar, algo que considera muy extraño y que hay que poner en conocimiento de la Xunta. «Eu collín seis troitas, pero realmente trouxen para a casa 700 ou máis, porque están cheas de ovos. Hai que mirar que pasa porque isto non é normal», dice.
El presidente de Río e Mar, que es biólogo, confirma que se trata de algo raro porque la época de desove se establece entre los meses de diciembre y enero, con lo que habrá que analizar si se trató de algo puntual o de una circunstancia que se repite, en cuyo caso estaríamos ante un problema.
Vicente Iglesias señala que siempre se ve algún caso de truchas que no llegan a realizar las puestas e incluso sufren necrosis. Apunta que en el caso de este año, que hubo «bastantes riadas con auga moi fría», puede que se retrasase en cierta medida ese ciclo biológico.

-La plaga del cormorán gigante augura una pobre temporada de pesca fluvial
-La Xunta dice que la eliminación de ejemplares daría poco resultado y a corto plazo
La presencia del cormorán gigante o centroeuropeo, que realmente son dos especies distintas y poco tiene que ver con el corvo mariño autóctono, se ha multiplicado de manera exponencial en la Costa da Morte en el último año. Principalmente en el Anllóns, donde desde la Venatoria de Bergantiños lo ven como la principal amenaza de la temporada de pesca fluvial que empieza hoy.
De hecho, su secretario, Luis Ríos, explica que ya a finales de diciembre vieron una bandada de más de 40. «Cada un necesita uns 400-500 gramos de alimento ao día o que dá unha idea da carga que iso supón», detalla el veterano pescador, que pone un ejemplo de lo «gordo» que es el problema: «Incluso en zonas como a do San Martiño que debe levar 25 anos vedada e que no verán se vían petadas de troitas, agora apenas hai».
Desde la Xunta de Galicia, cuya directora xeral de Conservación da Natureza, Ana María Díaz, ha elegido el coto de Verdes para dar el pistoletazo de salida a la temporada, señalan que tienen conocimiento del problema, aunque dudan que exista una solución eficaz a nivel local.
Medio Ambiente realizó un informe al respecto en noviembre del 2014 presentado al Comité Galego de Pesca, en el que se refleja que a lo largo de los últimos 30 años estas poblaciones «tense incrementado notablemente». Sin embargo, el estudio de impacto ambiental al respecto, que data de los años 2005-2006 habla de «nula ou moi escasa relevancia» de su impacto sobre el salmón y de «pequena entidade» respecto a la trucha «aínda que a nivel local esta magnitude pode ser outra».
La Unión Europea ha elaborado un documento guía para el control de estas especies, que están protegidas con algunas excepciones como la de «evitar prexuízos importantes á pesca». Por tanto, para eliminar ejemplares tiene que haber un número significativo, que se detecte en las poblaciones piscícolas depredación importante por esta causa y que se descarten otros factores en las mermas.
Sin embargo, la propia Xunta incide en que en Francia y Baviera se ha probado la eliminación de ejemplares con muy pocos resultados y solo a corto plazo, por lo que apuestan por una «estratexia paneuropea» con incidencia en los países de origen.

FARO DE VIGO
-Un buen día para empezar
-Numerosos aficionados disfrutaron ayer del comienzo de la temporada de pesca fluvial
Numerosos pescadores sacaron ayer sus cañas a pasear para disfrutar de la primera jornada de la temporada de pesca fluvial en Galicia por lo que respecta a la trucha. En el caso del reo y el salmón, habrá que esperar hasta el 1 de mayo. Por delante, varios meses de actividad –el periodo general concluirá el 31 de julio– en los que los aficionados gallegos podrán practicar la pesca fluvial en 149 cotos, uno más que hace un año.
En el área de Vigo, fueron muchos los pescadores que se acercaron al embalse de Zamáns o al río Miño, como se aprecia en las imágenes, para aprovechar la temporada desde el primer día. Hay mucho destino donde elegir, con los 68 tramos libres habilitados para la modalidad de pesca sin muerte como alternativa. Doce de ellos son nuevos y cuatro están en la provincia de Pontevedra: uno en el río Verdugo y tres en el Xabriña.
La pesca estará, como siempre, controlada por las autoridades competentes. Por norma general, se establece la posibilidad de capturar 10 ejemplares al día y por persona, con una talla mínima de 19 centímetros.

EL CORREO GALLEGO
-Ausencia de crías en el primer día de pesca en Galicia
-Los pescadores destacan el buen tamaño de las truchas y la necesidad de repoblar los ríos
La temporada de pesca en los ríos gallegos dio inicio ayer, en un día desapacible, con el curso del agua muy crecido y con la sensación entre los pescadores de que podría haber sido peor en cuanto a capturas, aunque cada año la abundancia de peces vaya a menos.
El presidente de la Sociedad de Caza y Pesca La Venatoria de Santiago, Ramón Fandiño, afirmaba "no estar disgustado, a pesar de ser un día desapacible. Hubo buenos momentos tanto con cebo natural como con cucharilla. No es lo de otros años, pero tampoco es para protestar". Un poco menos conforme se mostraba el pescador Antonio Mosteiro, que hablaba de "un día tirando a malo, sobre todo porque el río estaba bastante crecido, hacía mucho frío y mucho viento".
En cuanto a las capturas, destacó la ausencia de peces pequeños, tal como destacaba Ramón Fandiño: "Me chocó que no hay crías. Hay buenas truchas, de buena medida, pero no truchas pequeñas. Parece que estamos matando a las madres", resaltó Fandiño, que se movió sobre todo por los cotos de Sigüeiro y Chayán. Para el presidente de La Venatoria, la ausencia de crías está relacionada con la contaminación en los ríos, al tiempo que apuesta por la repoblación. "Veo muchas anomalías, y ninguna tiene que ver con el arte de la pesca", asegura, por lo que defiende "que no se le eche siempre la culpa al pescador".
Los agentes encargados de vigilar los ríos apuntaban que fue una jornada "más ventajosa para el cebo natural", señalando la "ausencia capturas especiales, sin ninguna trucha realmente grande".

LA REGIÓN
-La pesca lanza su anzuelo
-Galicia citó a más de 300.000 pescadores en la primera jornada de la temporada marcada por la disparidad de sensaciones en los ríos
La temporada de pesca está en marcha. Solo había que acercarse a alguno de los ríos de la provincia para darse cuenta. Cañas, chalecos, cestas, botas y paciencia. Los ingredientes imprescindibles para involucrarse en una práctica que cita este año a más de 300.000 gallegos.
"No sabía decir cuanta gente habrá salido hoy (por ayer) pero han sido miles", decía el delegado territorial en Ourense, Óscar Hernández.
La temporada de pesca en Galicia este año irá desde ayer hasta el 31 de julio con carácter general para aguas continentales, con la excepción de aguas salmoneras y las masas de agua de montaña, en las que comenzará el 1 de mayo.
En la campaña de trucha, del 20 de marzo al 31 de julio, la temporada se amplía hasta el 30 de septiembre en los casos de pesca sin muerte y en cotos de pesca intensiva, así como en los cotos con convenio. Por norma general se establece la posibilidad de capturar 10 ejemplares al día y por persona, con una talla mínima de 19 centímetros.
Distintas sensaciones
En la primera jornada las sensaciones fueron muy distintas en Ourense. Muy positivas en A Limia. "He visto capturas de hasta 50 centímetros y muchas de 25 o 30. Estaban los ríos muy bonitos y además la jornada tuvo todo. Empezamos con frío, luego calor, viento, lluvia... Tiene muy buena pinta, creo que será una buena temporada", decía José Emilio Rodríguez, del coto de pesca de Ponte Liñares.
En la Ribeira Sacra fue otra historia. Óscar Hernández explicaba que "el agua bajaba muy fría y las truchas se esconden. Los embalses de Edrada y Levoreiro, en el Mao, fueron muy complicados. Sin embargo el Arnoia sí dio la cara".
Este año se cuenta con 68 tramos libres habilitados para la movilidad de la pesca sin muerte. De ellos, 12 son nuevos: cuatro en A Coruña (ríos Anllóns, Quenxe, Sóñora y Bardoso); cuatro en Pontevedra (en el río Verdugo y tres tramos en el Xabriña); tres en Ourense (ríos Edo, Loña y Salas) y uno en Lugo (río Requeixo).
En el Loña, en plena ciudad, fueron muchos los pescadores que acudieron a estrenar la temporada. Queda mucha pesca por delante.

ATLÁNTICO DIARIO
-La temporada de pesca fluvial empieza en Galicia
-La nueva temporada de pesca fluvial comienza hoy en Galicia. Los pescadores podrán sacar sus cañas para capturar trucha, mientras que la pesca del salmón y el reo tendrá que esperar hasta el próximo 1 de mayo.
-Los permisos se mantienen en torno a los 300.000 en la comunidad, una cifra similar a la del año pasado.
Galicia contará este año con 149 cotos, uno más que la pasada temporada debido a la incorporación del coto de Carboeiro en el río Deza, en los municipios de Silleda y Vila de Cruces. Asimismo, los aficionados a la pesca contarán con un total de 68 tramos libres habilitados para la modalidad de pesca sin muerte, de los cuales una docena de ellos son nuevos. Cuatro de estas novedades se encuentran en la provincia de Pontevedra: un tramo en el río Verdugo y tres más en el Xabriña. El Verdugo se presenta, precisamente, como uno de los destinos predilectos de los pescadores del área de Vigo, junto con el embalse de Zamáns, el Deva o el Oitavén.
La pesca de la trucha estará permitida desde hoy, mientras que el reo y el salmón sólo se podrán capturar a partir del 1 de mayo. La temporada finalizará, según las zonas de pesca y las especies, entre los meses de agosto y septiembre.
Por otro lado, la conselleira explicó la necesidad de vedar la práctica de la pesca en diferentes tramos con el objetivo de proteger a la población piscícola, una decisión que complementa la actividad de repoblación de los ríos gallegos para reforzar la presencia de salmónidos en los mismos.

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