Pésimo arranque de la temporada de pesca

Reportaje fotográfico: Tambre, Ladra, Lambre, Rois, Asma, Ferreira y San Cosmade

PÉSIMA DESVEDA
Lo que se esperaba.
Además de todas las circunstancias adversas, no hay truchas.
Por no haber, ni hubo mucha afluencia de pescadores. Cunde el desánimo.
Se esperaba un mal comienzo truchero porque la mayoría de los ríos van muy altos, incluso desbordados.
Además de unas cantidades ingentes de agua que impidieron la acción de pesca, al día tuvo de todo aquello que el pescador no quiere: nieblas espesas a primera hora, mucho frío, lluvia, viento del nordeste suave y hasta llegó a lucir el sol. Todo esto en el intervalo de unas cuatro o cinco horas mañaneras.
Las truchas no estuvieron por la labor. Sorprendente, el fiasco miñoquero. Con los ríos altos y turbios, la tradicional miñoca no dio los frutos deseados y las quejas de los tradicionales del cebo natural se centran en la falta de truchas. Tampoco la cucharilla fue tan efectiva como es de esperar en los primeros días de la campaña. Las ninfas, sin embargo, fueron muy efectivas.
Donde mejor se pescó fue en los regatos y en los ríos pequeños en los que el nivel de las aguas permitió a los pescadores mostrar su mejor pericia con la caña.

El análisis.
Por Santi Nitas.
Las lluvias de las últimas semanas han elevado el caudal y la turbidez de los ríos lo cual han hecho casi imposible poder pescarlos a mosca en sus diferentes modalidades.
El Lambre en su curso alto fue mi elegido para empezar la temporada. Su caudal era un medio metro por encima de lo habitual y sus aguas bajaban bastante tomadas. No soy pescador de perdigón y en estos casos uso tandem, compuesto de trico de corzo montado en un #16 y ahogada muy poco lastrada de tul naranja sobre dubbing sintético verde brillante montada en un #16 con un ramal de casi 50 cms; resultado: dos picadas y una pelea de unos 5 segundos de otra picada aguas abajo, todas fueron a la ahogada. Empecé sobre las 9 de la mañana y paré sobre las 12.
Un año tras otro el inicio de temporada va a peor y da igual a donde te acerques a pescar. Ya pueden ser tramos libre, embalses, cotos intensivos, SM tradicionales o tramos abiertos tras varios años de veda, la tónica es la misma, la escasa población de salmónidos es generalizada, independientemente de las condiciones climatológicas pues a lo largo de la temporada pescamos en todas las condiciones y caudales posibles.
Está más que claro que estamos perdiendo salmónidos a pasos agigantados con una administración inmóvil, con una nueva ley de pesca carísima (unos 73.000 eurazos) que no acaba de ver la luz y que esta archivada y/u olvidada en alguna estantería y la sordera total hacia los miles de pescadores que una federación pasiva no representa.

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