Queja a la Xunta
Por Antonio José Barbeito

Disculpas a los dos "Barbeito" por la equivocación de la foto

Doña Beatriz Mato Otero
Conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.
XUNTA DE GALICIA
15704 Santiago de Compostela

Estimada Conselleira;
Al final del escrito, le muestro lo publicado en el DOGA en relación a la pesca conocida como VARAL y de lo cual agradezco una respuesta por su parte.
Desde hace 10 años soy un aficionado a la pesca de río, comencé con esta afición debido a una enfermedad de tipo depresivo y fue el río y su entorno los que me ayudaron a salir  adelante de la situación en que me encontraba.
Este es el motivo, entre otros, que me lleva a no comprender la normativa que ha sacado su Consellería, la cual me impide poder desarrollar la más grande y única afición que mantengo, la pesca.
Soy un jubilado residente en A Coruña y 2 o 3 veces a la semana acudo a pescar a diferentes ríos de nuestra provincia, utilizo la modalidad de pesca conocida como VARAL, para su información practico la captura y suelta de los peces en la mayoría de las ocasiones (no siempre) y para ello utilizo cebos artificiales que elaboro yo mismo y lo que los pescadores llamamos “moscas” todas las que confecciono lo hago sin arpón de muerte, para evitar males mayores al pez al realizar la suelta del mismo.
Valoro todos las artes de pesca por igual, sin discriminar unas de otras por el método de pesca que practiquen, siempre y cuando se realicen dentro del marco de la legalidad y sean respetuosos con el medio.
La pesca que practicamos muchos gallegos y sobre todo de avanzada edad, es la conocida como “pesca a varal” y que consiste en una caña de 5, 6 o 7 metros y un trozo de sedal de 1 o 1,50 mts, aproximadamente. Debido a la nueva normativa que han impuesto, la longitud del sedal ha de ser superior a la mitad de la longitud de la caña, lo que significa que debido al tamaño de nuestros ríos la pesca se vuelve prácticamente imposible, teniendo que manejar una caña con una longitud de sedal de 4 metros más la longitud de la caña estamos en torno a los 11 mts. Lo cual es imposible de practicar en nuestros pequeños ríos. Como Vd. sabe en Galicia se expiden cada año sobre 60/70 mil licencias de pesca y un porcentaje muy alto de esas licencias practicamos este tipo de pesca.
También resulta curioso que en otras Autonomías con un número mayor de licencias y ninguna de ellas ha “acotado” la normativa en este apartado, estoy hablando de Castilla-León, Asturias, etc. donde la pesca es además una importante fuente de recursos para sus gentes y es conocida en el mundo entero, habrá Vd. oído hablar de los famosos “gallos de León” y por supuesto del “campanu” de Asturias, también he de destacar que la pesca de “varal” proviene de León y allí no ha sido modificada. En las comunidades citadas lo que ha aumentado de manera notoria han sido los cotos “sin muerte” para evitar la caída de la población truchera, pero por otros motivos que no vienen al caso y son muy dañinos para nuestros ríos y sus truchas.
No voy a poder satisfacer una de mis mayores ilusiones, que sería la de enseñar a mis nietos a pescar, todo por una norma “sin sentido” que disculpe Vd. no ha sido meditada en lo más mínimo.
Dejemos que nuestros niños practiquen habilidades sanas, no tenga duda que se lo devolverán con creces a la sociedad y este será nuestro mayor logro y éxito.
Reitero mi agradecimiento y contestación a este escrito, y la gratitud por haberlo leído a pesar de su extensión, gracias anticipadas.
Un saludo.

Fdo. Antonio José Barbeito Naya
A Coruña

DIARIO OFICIAL DE GALICIA
DOG. Núm. 32 Miércoles, 17 de febrero de 2016 pag. 5648
III. OTRAS DISPOSICIONES
CONSELLERÍA DE MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
ORDEN de 28 de enero de 2016 por la que se establecen las normas de pesca en las aguas continentales de la Comunidad Autónoma de Galicia durante la temporada de 2016.
Artículo 14. Modalidades de pesca
En la modalidad de pesca conocida como varal, en la que mediante una vara se posa un cebo en el agua, la longitud del tramo vertical del sedal deberá ser mayor que la mitad de la longitud de la caña.