Tres salmones en el primer día del Concurso del Ulla

Riada en el primer día de Concurso del Salmón del Ulla. Los salmones saltaban al prado, no por la abundancia sino por la imposibilidad de aguantar el tiro de la corriente.
A punto de comenzar la competición, O Penedo estaba bajo las aguas.
Había pocas esperanzas de poder clavar algún ejemplar con tanta agua.
A media mañana bajó unos 40 cms y la cosa se fue animando.
Por O Penedo fueron pasando Pardal, Paz, Miramontes, Alba, todos con el mismo resultado.
Ya en el puesto, Toño Muíños llegó a clavar un plateado pero no había comido bien y pudo librarse del anzuelo.
Faltando media hora, Miramontes hizo lo propio en O Penedo sin suerte y faltando veinte minutos para que Ramiro tocara el silbato para dar por finalizada la manga de la mañana, Xaquí
n L. Muíños abrió la Scala de 10 metros en O Penedo y, después de dos varadas cortas, hizo una tercera algo más abierta. No tuvo que esperar mucho, pegó y clavó. Con el tirón, el salmón asomó la cabeza y parecía, a simple vista, algo pequeño pero ayudado por la fuerte corriente se metió al fondo y no había manera de moverlo. El primer cuarto de hora fue como si estuviera enrronchado. Mientas tanto Coco y Miramontes ya estaban esperando que Xaquín acercase el salmón. Media hora después, Coco lo encestaba.
El ejemplar, guiado por los guardas Penido y Sonia y en el Centro de Precintaje de Ximonde, dio 4,9 kg en báscula y midió 77 cms. Es un salmón hembra salvaje.

Ya en la manga vespertina, Cesáreo Pardal clavaba un salmón en Cubelas, a cucharilla, pero la red de la sacadera se lió en una rama y el salmón acabó dándose a la fuga.
Con los comentarios sobre la fatalidad entre los numerosos presentes siguiendo el concurso a pié de río, no hubo tiempo para más ya que el estradense Manuel Orrea Moure sacaba un salmón de 5,7 kg, a cucharilla en O Poio do Bote-Ximonde.
Poco después, a Julio Fernández se le fue un plateado prendido a cebo en Campos de Viso-Ximonde.
Y la emoción acababa llegando de Sinde, con tanta agua y el boquete de la presa abriendo una autopista libre de peaje, pocos tenían esperanzas en el tramo más cercano al mar. Uno de los más confiados, vara ilustre, el pontevedrés Manuel Paz sacaba a cucharilla el tercer salmón del día. Pesó 3,9 kg.

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