Arturo Parada gana el XLI Concurso del Salmón del Ulla

Las pírricas cifras de capturas de salmón en los ríos gallegos, asturianos y cántabros, no desanimaban a los 48 participantes que el sábado 12 de mayo, a primera hora, recogían sus acreditaciones en La Fandiña bajo la supervisión de la Sociedad Río Ulla. En 12 días de campaña, el Ulla sólo había dado un salmón.
El concurso de este año, a los cotos de Ximonde, Santeles y Sinde, sumaba el desierto de Pontevea, y el personal acordándose de lo muerto y abandonado que está Couso.
Volvía a participar Francisco Álvarez Cascos, para unos D. Francisco y para otros simplemente Cascos.
Orrea paseaba su estrella de vencedor del año pasado.
Había muchas caras nuevas y jóvenes.
Y los demás le pegábamos al jamón y a otras exquisiteces, que la mañana podía ser muy larga.
Un “birulillas” de esos a los que no se le escapa ni una se percata de que faltaba Miniño…
Llegados a la Zona Cero, Ximonde, Miniño templaba armas en O Penedo a la espera de que Ramiro apurase el silbato desde la pasarela. A las 8 en punto, Ramiro ejerce y empieza el baile.
Pocos minutos después, el primer sobresalto. Un pescador en O Penedo obliga a un sobresfuerzo a la Scala y ésta dice que no está para coñas. Rotura de tibia y peroné de la caña a la altura del tercer tramo.
Salen del Penedo y el de Grupeixe mete cuidadosamente la vara en la mágica postura. El Conde de Ximonde sonreía entre los nubarrones que amenazaban con el padre de todos los chaparrones.
Se acerca Vilarelle, Pabliño, a tiempo de ver como cimbrea la puntera. Miniño se gira y nos dice: lo tengo…
Pero el plateado, en este caso, le hizo una peineta cuando Juan María pegó. Tócala otra vez, Juan. Degustación de media quisquilla sin pasar por los fogones.
La primera manga de la mañana se cerró sin más incidencias. Los más optimistas seguían afirmando que no había muchos salmones, pero que había algunos.
En la segunda, Laureano Jr, el de Teverga, bajo la atenta mirada de su padre, ejerce de okupa penitente y se mete en el Perejil ante la ausencia de su propietario, Ignacio Paz. Y dos, no una, dos veces alzó la puntera confiando en tocar el cielo, pero los plateados, o el plateado, le dijo que nones, que prefería pasar por el capturadero aunque tenía noticias de que podía acabar en un restaurante o en un congelador de Pontevea.
Verdín, el puñetero verdín seguía “enrronchando” en todo tipo de señuelos y dificultaba la acción de pesca (Uy, perdón por la vulgaridad, “Cladophora rivularis”).
Poco después se bañaba uno más abajo del Penedo cuando Aldariz ya estaba en la piedra filosofal. Metió la Popper del 4 y el plateado se inmoló sin miramientos (este ejemplar, con dos centímetros de frente y dos cursos del Inem, prefirió salir en la foto y quedar como un señor y no como aquellos que fueron trapicheados vergonzosamente como siguen hacen con los Permisos de Timo Rural).
En el Centro de Precintaje (el Silencio de los Capturaderos con contabilidad B de Bárcenas) el salmón mueve la aguja de la báscula por encima de los 5 kilos. Ejemplar que venía de hacer la mili en regulares.
Manuel Aldariz de 81 años, ya había ganado el concurso en 1984 y con esta captura optaba a la vitrina de los bicampeones, que son muy pocos.
Se cerraba la mañana con una sola captura.
Un nutrido grupo de participantes hicieron peña en O Rollo, donde Diego nos agasajó con pulpo y cordero. Su padre, como un gruñón, no hacía más que quejarse de que las patatas estaban duras… (Ni caso, Dieguito, todo muy rico).
Por la tarde, a D. Santiago Pemán se le dio por abrir las compuertas celestiales lo que no impidió que Ximonde hiciera pleno de pescadores. Santeles, tenía un par de cañas, Sinde tenía a dos atrevidos y Pontevea… Pontevea…
En Sinde, a primera hora sólo dos románticos vareaban lo que permite la postura de la Presa. La tirada de A Cañota está totalmente inutilizada. Sinde tiene más hierba que Balaidos y Riazor juntos.
Lo dicho, Ximonde. Alberto López Maceira, de A Estrada, trababa un salmón en O Poio do O Bote pero el plateado ganó la contienda.
Y así se llegó al cierre del primer día con la única captura ya reseñada y con fantásticos comentarios sobre las vivencias del primer día. Lo de “fantásticos” lo decimos porque un pescador aseguró haber visto un salmón en Pontevea (La noche anterior debió ser muy larga y de muchos chupitos…)
Las intensas lluvias del sábado motivaron a los pescadores. Se presagiaba una jornada dominical con más capturas.
El segundo día, Ismael a mosca, Alba a cebo y Ortega a todo, machacaban la parte alta del acotado mientras otros aprovechaban Campos de Viso y Corrientes de Reboredo.
El Doctor “de fonendo” Arturo Parada, de A Coruña, se acercó al Penedo pero viendo la tablilla “Tramo de Concentración de Pescadores” fue bajando a las tranquilas aguas del Prado de Louzao. Se metió, con sumo acierto, en Venezuela y lograba clavar un ejemplar a cucharilla. Miró para atrás y no vió a Wenceslao. El salmón seguía intentado zafarse del vil metal y Arturo seguía buscando con la mirada a su mentor aún a sabiendas de que no estaba en el concurso. 5,6 kg que lo ponían por delante de Aldariz.
Poco más tarde, Ortega, desesperado del verdín, metió la cucharilla en el canal superior al Penedo. Premio. Salmón prendido. Tras unos breves pero intensos momentos, el premio se quedó en consolación porque el salmón picó billete para una ortodoncia de urgencia.
La comida en A Fandiña, además de reparar fuerzas, animó aún más al personal pues fuentes de toda solvencia (coñó, como suena esto…) aseguraban que a Ximonde había llegado un piñote de salmones frescos.
Mención especial para el amigo Riveiro y sus “miñocas caníbales” que zamparon dos copiosas raciones de cordero en minuto y medio.

A primera hora de la tarde Eladio, conseguía clavar un salmón en las Corrientes de Reboredo pero tampoco culminó.
Orrea, mientras tanto, seguía luchando por revalidar y engañaba a un salmón en Santeles. Otro fiasco.
Con la primera manga de la tarde dominical sin capturas, Ramiro Martínez, de la estirpe genética del Almirante Louzao y con el reciente entorchado del primero del Lérez de este año, emulaba a Parada metiéndose en Venezuela. Salmón de 4,5 kg, a cucharilla.
Con tres ejemplares, que no está nada mal, se llegaba a las nueve de la noche y se cerraba el concurso.
Y poco más que contar, que vino el amigo Manolo Mago (Armería Mago de Chantada) para surtir a Ortega de cucharillas actuales (Salva no se puede pescar con señuelos de 1970…) y el agradecimiento a Julio, el santiagués, por hacer lo que tendrían que hacer otros sacando el árbol que impedía el lance en una postura de Ximonde perdiendo unos valiosos y costosos minutos de su tiempo de pesca.

Ganador: Arturo Parada con un salmón de 5,625 kg

Segundo: Manuel Aldariz con un salmón de 5,2 kg

Tercero: Ramiro Martínez con un salmón de 4,5 kg

Ganadores del Concurso Internacional del Salmón en Aguas Gallegas:

1976: José Carracelas Carballo
1977: DESIERTO
1978: DESIERTO
1979: DESIERTO
1980: DESIERTO
1981: Jesús Carbia Pereiras
1982: Manuel Novas Barros
1983: HO HUBO CONCURSO
1984: Manuel Aldariz Martínez
1985: Angel Cancelo Lagares
1986: Julio Gallego Núñez
1987: DESIERTO
1988: Ramiro Neira Rodríguez
1989: DESIERTO
1991: DESIERTO
1992: Francisco Porto Santiago
1993: DESIERTO
1994: Salvador Ortega García
1995: Ismael Campos Calvo
1996: Salvador Ortega García
1997: DESIERTO
1998: Manuel Pedreira Bragaña
1999: José Luis Souto Martiñeira
2000: Cesáreo Pardal Castro
2001: DESIERTO
2002: Francisco Alvarez Cascos
2003: Manuel Pedreira Bragaña
2004: DESIERTO
2005: Emilio Latorre
2006: Lisardo Castro Bernárdez
2007: Salvador Ortega García
2008: Juan Mª Martínez Miniño
2009: Miguel A. Piñeiro Moure
2010: Luis Mirás Turnes
2011: José Luis Souto Martiñeira
2012: DESIERTO
2013: Julio Gallego Núñez
2014: Jesús Carbia Pereiras
2015: Ramiro Martínez Pereiras
2016: Manuel Orrea
2017:
Arturo Parada

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