Sorteo de Permisos de Turismo en el Ulla

Llegamos a Torres de Moreda pocos minutos antes de la hora fijada para el sorteo. La primera sorpresa fue ver al Presidente de la Federación Galega de Pesca que se apunta a todas aunque la fiesta no vaya con el. A su lado, una nutrida representación de ese engendro de los “Guías de Pesca” (es de suponer que había que rellenar y llegar a un quórum mínimo en el local…) Ya dentro, estaban varios propietarios de las casas de turismo que participaban en el acto y, el cuadro goyesco, lo completaban un par de concejales de los ayuntamientos de la zona.
Busqué denodadamente con la mirada a mi destacado siareiro Pepiño Nogueira (factura con F de fraude) pero estaría de viernes mitinero o rompiéndole los… a algún peregrino despistado con ansias de abducción.
En la sala del sorteo, entre tanta turbamulta, entablé conversación con dos inasequibles al desaliento, Ortega y Miramontes, a la par de conocer a las simpatiquísimas responsables de la señorial Casa de Cacheiro de Silleda que departían con la amiga Dolores Ferro de la coqueta Casa Marcelo de Carcacía.
Me tardaba el momento de ver a la anfitriona, mi dilectísima amiga Ana Villamayor, Presidenta de Mar de Compostela, esa asociación que junto con la de Cesarito Pardal (outra vaca no millo…) llegó a repartir pasquines insultantes, de indudable mal gusto y de una zafiedad impropia de profesionales que se precien. Pero llegó el momento y, así como se acerca la señora Villamayor, elegantemente me presento: -“Hola, son o non grato” y la señora se fue inmediatamente a buscar cobijo en los remansos federativos (¿pero qué carallo pintaba la Federación en este tinglado? Es como un Alcalde que hubo en Padrón, o parrulo, que ganaba las elecciones en el Tanatorio.
Y pescadores, los verdaderos protagonistas que se rascan el bolsillo -y la paciencia- subyugados por la ilusión de poder pescar en Ximonde ¿Cuántos pescadores había? 5. Para los menos espabilados, ahora lo pongo en letra: CINCO (uno de A Estrada, uno de Rodeiro, uno de Pontevedra, uno de Soutomaior y uno de Padrón)
Días antes, nos habían dicho que tendríamos que pagar 10€ por persona para los pinchos y el vinito posterior pero al llegar nos indicaron que todos estábamos invitados. Insistí hasta tres veces en pagar, por si acaso, porque yo me seguía preguntando qué coño íbamos a picar unas 30 personas con los 50€ aportados por los cinco pescadores.
Yolanda Ferro introdujo el acto y detalló los permisos que serían objeto del sorteo: 52 en total (para Sinde, Santeles y Ximonde). Para esos 52 permisos hubo 121 solicitudes.
Se sorteaban permisos para 4 casas de Turismo Rural: Casa Marcelo, A Casa da Botica, A Casa da Meixida y Torres de Moreda. Hay más casas en la comarca que también tienen permisos de turismo pero no quisieron entrar en este sorteo. ¡Viva el corporativismo!
¡Segundos fuera! De dos urnas, empiezan a salir nombres, números, acotados y paquetes.
Y empezaba uno a tomar notas cuando la tranquilidad se vio alterada porque uno de los pescadores presentes se acercó a la mesa interrumpiendo el sorteo y manifestando su disconformidad con las bases del mismo. La queja tiene toda la razón pues la dinámica del sorteo no es justa y los pescadores no están de acuerdo con ella. Resumiendo el tema: un pescador quiere optar a un permiso en un coto determinado pero en el bombo entran todos los cotos y si le toca otro acotado que no es de su gusto puede rechazarlo pero ya no entra en el bombo de nuevo para optar a Ximonde que es el que quieren la práctica totalidad de los aspirantes. Así de claro. Debemos reconocer que en años anteriores algunas casas mercadeaban directamente con los pescadores y que el sistema de sorteo ahora es mucho más justo, pero las bases de este año tienen unas carencias más que evidentes.
Sigue el sorteo con la constancia de la queja y la contestación de que las bases del sorteo son así (también las leyes dicen que no se puede robar y mira la procesión actual de políticos por los juzgados…)
Con las primeras notas me doy dando cuenta de que hay unos pescadores muy afortunados, otros poco afortunados y muchos nada afortunados. A la conclusión, hago un repaso y, si no apunté mal, compruebo que a un pescador le tocaron 4 permisos (2 de ellos en Ximonde y en mayo), a otro pescador le tocaron 3 permisos y a otros cuatro pescadores le tocaron 2 permisos a cada uno de ellos. Mientras tanto a muchísimos aspirantes no les tocó ni un solo permiso. ¿Acaso este descompensado reparto, basado tan sólo en la simple fortuna y no en la justicia, no justifican las fundadas quejas de los pescadores? Se le presupone a Area de Santiago la mejor de todas las intencionalidades y el más firme deseo de hacer bien las cosas pero la realidad es que las bases del sorteo de este año non son equitativas ni justas como debieran.
Por cierto, enhorabuena a los afortunados, muchos de ellos grandes amigos y grandes pescadores.
En un determinado momento del acto nos proyectaron un mini-video promocional de pesca en el que se ve al jugador de baloncesto Terry Porter con una trucha pequeña en la sacadera, pero de repente la saca al vuelo y su “Guía de Pesca” echa la mano a la pieza ¡sin haberla mojado previamente! En los manuales más básicos, se detalla que antes de manipular un salmónido es preceptivo y necesario mojar la mano en el agua…
Al final, entre vino y pinchito, los pescadores cercaron y agobiaron a las víctimas colaterales –las llamadas “bajas asumibles”, en terminología militar-, las chicas de Area de Santiago que no tienen ninguna culpa de todo esto. La disconformidad también fue compartida y manifestada por otros dos pescadores que llegaron tarde pues venían del sorteo del Concurso del Salmón del Ulla, que es mucho más importante.
Hay unos cuantos datos que demostrarían que esto no funciona, como cuantos permisos serán rechazados porque a los pescadores le tocaron cotos que no quieren, cuantos permisos quedan finalmente sin adjudicar, cuantos pescadores son de Galicia y cuantos foráneos, cuantos pescadores se echaron atrás para Sinde con la rotura de la presa… pero ya nos dijeron que no pueden contestar en aras de la ley de protección de datos.
Fuera, de nuevo en los jardines, se inició una didáctica e ilustrativa conversación para hacer ver a la organización la necesidad de modificar las bases del sorteo para años venideros. Insisto, siete pescadores presentes con absoluta unanimidad y sabemos de otros muchos que piensan igual. Y ya, puestos a despellejar, salió el tema de los “Guías de Pesca” (aquí, en cuestiones salmoneras, por piedad y pudor, omito los comentarios de los presentes) Pero sí desvelo uno: sobre la cualificación profesional de los guías, una persona de la organización me dijo textualmente: -“estudian Turismo” (prefiero no citar a quien me lo dijo, pues tanto disparate me da vergüenza ajena…)
Al subir al coche llevaba medio cerebro bloqueado con tanto sinsentido y medio corazón roto por Yolanda y Fátima, magníficas profesionales y excelentes personas bajo una dirección pésima ¡Qué buen vasallo si hubiese buen señor…!
La jornada me reservaba una sorpresa final de auténtico escándalo que refleja y retrata a quienes asesoran a Area de Santiago: me puse a ojear la publicación “Area de Santiago Pesca Fluvial 2016” que nos entregaran en el acto. La nueva edición de esa cosa que el año pasado estaba llena de errores e inexactitudes. Llego a la página 29 y los pelos se me ponen como escarpias al leer textualmente:
-“Recomendamos probar: SALMON SALVAXE AFUMADO CON XEADO DE QUEIXO E ZUME DE MARACUIÁ. Restaurante (…) de A Estrada”.
Por si el lector sólo reparó en el helado y en el zumo, indicaremos que recomiendan probar: “SALMÓN SALVAXE” en un restaurante, lo cual ESTÁ TOTALMENTE PROHIBIDO POR LA LEY DE PESCA DE 24/7 DE 1992. Tengo la decencia y elegancia de no citar al restaurante -muy amigo mío, por cierto- al que no creo que le haga ninguna gracia que publiquen que sirve salmón salvaje porque le pueden caer doscientas mil inspecciones diarias y más de un problema legal.
Resumiendo. Area de Santiago debe replantearse, en serio, con profesionalidad y examen de conciencia, si quieren seguir en la senda de lo marginal, si es bueno seguir cabreando al colectivo de pescadores de salmón, si algunas de sus iniciativas gozan de la seriedad que le presuponen, si las inversiones o gastos de dinero están debidamente justificados y bien empleados en base a la consecución de objetivos, si están en el camino adecuado o tomando decisiones que sólo benefician a unos pocos y si es acertado el rumbo que marca el concejalillo de turno... Y puestos a replantearse hasta su propia identidad y su razón de ser, que debieran hacerlo en aras de la cosa pública, que lo hagan con valentía y decisión para conseguir que la pesca sea en verdad un motor económico y no una herramienta para solaz deleite del bolsillo de unos pocos interesados; que el camino trazado vaya en la dirección de la pureza del agua y de la defensa de los salmónidos para que, cuando haya agua limpia y peces, podamos traer pescadores foráneos y en ese momento les tendremos que poner guías de pesca en vez de empezar justo al revés como han hecho al oficializar un servicio de guías que no va a contratar nadie (veremos a quien da la razón el tiempo).
Es decir, primero aguas limpias, segundo peces, tercero traer pescadores y cuarto ponerle guías. Justo lo contrario de lo que ha hecho Area de Santiago que empezó –en una actitud caprichosa- por los guías cuando no tenemos ni agua limpia, ni peces, ni pescadores que traer.
Hagamos un banco de pruebas este año y analicemos posteriormente los objetivos con la frialdad y el rigor que el asunto requiere ¿Cuántos pescadores han solicitado y contratado los servicios de los guías de pesca? Con los resultados, al final de la temporada, tendremos las respuestas (me juego el Stella y la Lesath a que no se produce ni una sola contratación).
Lo de los injustificables fallos en las revistas, dinero malgastado en textos legales recurrentes y aburridos en vez de seducir al pescador a través de la divulgación de nuestras posibilidades reales en  materia de pesca, lo del Fam Trip poniendo a pescar a periodistas en el asqueroso Sar y alguna otra cosa más son otras cuestiones que ponen sobre el tapete la triste realidad del organismo turístico. Debiera Area de Santiago, descansar más en la opinión y en los conocimientos de los Técnicos de Turismo, de los profesionales, y no en las ofuscadas barruntadas del concejal de turno barriendo para sus intereses personales (y es que en Galicia hay algún que otro concejal que vaya por Dios).
Se nota la mano estradense que mece la cuna de todos y no la mueve por el interés general. Lo que no se comprende es la anuencia de los representantes de los demás concellos que tragan sistemáticamente con este burdo engaño.
¿Cómo se solucionan todos estos problemas? Con el asesoramiento adecuado realizado a través de profesionales cualificados y oyendo a las voces autorizadas en la materia, que las tienen dentro, pero mucho nos tememos que todo seguirá igual mientras el concejalillo de medio pelo siga manejando los hilos en beneficio de sus propios intereses.
Pero, mientras tanto, la autoría y la responsabilidad de los desaguisados llevan la firma de “Area de Santiago”, que no es un coto privado de nadie, es un organismo de todos.

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