Nos dejó Luis Piñeiro, “Teté”.

De nuevo, las aguas del Ulla bajan tristes.
En un día en que nuestro río mostraba todo su poder con un caudal imposible, nos ha dejado otra de las ilustres varas salmoneras.
Luís Piñeiro, “Teté”, amigo de animadas conversaciones y de grandes recuerdos de otros tiempos, emprende un nuevo camino que lo llevará a otros c
otos en los que lo esperan Feijóo, Ramiro, Casimiro, Chicho, Reimóndez…
No éramos de la misma generación pero para entenderse con Luís Piñeiro, el padre de LuisPi, sólo había que entablar conversación. ¡Y qué conversación más fluida y agradable!
De nuestros años de amistad, recuerdo un momento verdaderamente gozoso y entrañable, porque me recordó la unión que tuve con mi padre, Pepín. Estábamos en el Concurso del Salmón del Ulla, cuando
su hijo Luís clavó un plateado en las Corrientes de Reboredo. Se giró porque su padre estaba unos metros atrás y le dijo: -Papá, ¿quieres sacarlo? Tu contestación, Luís padre, con amor de pescador progenitor, fue que lo sacara él y que lo disfrutara.
Y hoy, mirando fotos, repasé los  últimos 15 años con la obligada participación en tu querido Concurso del Ulla en el que siempre coincidimos y compartimos más de una varada y alguna que otra siesta en Couso.
En los últimos tiempos, los jueves fueron días de taller en Casalonga y siempre había una frase educada y atinada por tu parte. ¿Recuerdas?... “Hoy, pescar un salmón es un
a casualidad…” Y tanto, y tanta razón que tenías…
Estuvimos hoy despidiéndote y Pardal nos contaba alguna peripecia de vuestra peña de caza cuando la pierna te daba la lata y optabas por preparar los chorizos, las viandas, el vinito y el reparador fuego. Louzao e Ismael también te llevaron el recuerdo de tus innumerables amigos. Hablamos de ti, de lo mucho que amabas la pesca, de cuanto te gustaba compartir una varada al salmón, de lo mucho que te preocupaba el Ulla, de cuando no había concurso porque no había salmones pero unos cuantos seguíais yendo a Couso, aunque sólo fuese para compartir una comida en el Refugio al calor de la lumbre.
Dentro de un mes, nos veremos todos otra vez en la tradicional fiesta ullanesa-salmonera, el Concurso del Salmón que no te perdías. Levantaremos la copa al unísono y brindaremos con LuisPi por ti, por un amigo que nos ha dejado pero que ha sabido impregnar e inculcar a otros de su sangre el amor
por el río y por la pesca.
Buen viaje, amigo Teté, y saluda allá a todos aquellos que te están esperando ansiosamente.
MP.

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