XIV CAMPIONATO DE PESCA CONDE DE WALDEMAR

1º.- MIGUEL SOUTO 
2º- JAVIER MÉNDEZ 
3º.- EDU ESCARCHA

Ir a Waldemar, además de cuantas otras emociones te puedas imaginar, es encontrarse con algunos grandes amigos a los que no ves durante el año. Josetxo Martínez, Santi Serrano y mi discográfico amigo Carlos Iglesias son algunos ejemplos.
Este año, ya habíamos compartido con Juan Delibes y Nacho Rojo alguna jornada de pesca pero lo vivido en Waldemar…
Y, además de los participantes, Fernando Cobo, Vicente Longo y el merecidamente homenajeado Manuel Guitián…
Disculpas a los que ya no menciono por ahorro de tiempo y espacio. Que se sientan todos reflejados, citados y queridos.
El viernes, por la tarde, ya llegaron los más inquietos y después de ponernos morados en el comedor principal tuvimos una “jam sessión unplugged” para ir haciendo boca. Y, claro, como la gente se apunta a un bombardeo, nos dieron las tantas. Tantas “tantas” que a alguno no le mereció la pena deshacer la cama.

A las 07:00 h sonaba el cuerno para desayunar y para que el Director Técnico, Julio Seijas, impartiese las oportunas instrucciones.
Los escenarios de la competición –Coto de Monterroso, Coto de Antas de Ulla y Coto sin muerte de Monterroso- esperaban a los cañistas.
El río estaba duro, muy duro, con mucha hierba y muy poca agua. Había que pelearlas. Pero no fueron pocos los que repararon en que al faltar Arcay había más sitio disponible en el los nobles cajones del podio. Y tocar madera en Waldemar cuesta mucho pero gusta más…

En el Geriátrico, en el Coto Intensivo da Ulloa, los de siempre y algunos peregrinos de nueva hornada. Pescar es lo de menos, lo verdaderamente importante es compartir la mañana a base de intercambios de moscas, opiniones, contraste de ideas, hablar de la gestión de la pesca, anécdotas… Y picadas, no faltaron las picadas a pesar de que pescamos en tres metros lineales de agua. Y, hablando de agua, llovió lo suficiente para empaparnos, pero a pesar del aguacero nos visitaron los amables Fernando y Suso de la Asociación da Ulloa. La faena, como siempre, en homenaje a nuestros recordados Moralejo y Guerreiro.

A mediodía, Oscar Gayoso tuvo que cambiar el tradicional enclave de la comida en el Área Recreativa A Penela por La Cúpula ya que la amenaza de lluvia impedía arriesgar.
Que le pongan un piso al que hizo las empanadas de liscos…
Llegaban los concursantes y en las plicas se notaban las dificultades de pescar en los escenarios de Antas y Monterroso. Muchas cañas eludieron el cero por una sola trucha. Y había algunos ceros… y mucho suspiro de alegría por librarse del bolo.
En la primera manga los primeros fueron Miguel Souto y Paulo Busto, cada uno en su sector. Edu y Julio Seijas hacían segundos. Jose y Bellas hacían terceros.

Por la tarde, el Geriátrico volvió a comportarse pero los cotos de la competición seguían negándose.

A última hora, ya en Pazo Ludeiro, recuento de la segunda manga. Souto vuelve e a hacer un primero en su sector mientras que en el otro lo conseguía Javier Méndez que en la primera manga había hecho un cuarto. Segundos eran David López y Josetxo Martínez. Luis Piñeiro y Alfonso Otero hacían terceros.
Los jueces de la prueba -mientras todos participaban de un animado cóctel en los jardines del Pazo Ludeiro- establecieron la clasificación definitiva:
1º.- MIGUEL SOUTO 
2º- JAVIER MÉNDEZ 
3º.- EDU ESCARCHA
4º.- DAVID LOPEZ
5º.- JULIO SEIJAS
6º.- PAULO BUISTO
7º.- JOSETXO MARTINEZ
8º.- LUIS PIÑEIRO
9º.- ALFONSO OTERO
10.- VICENTE PICO
El resto de nombres ilustres: Comba 13, Xoel 15, Oscar 16,  Mera 17, Serrano 18, Ali 21, Delmiro 25… y así hasta el puesto 36 ocupado dignamente por Juan Gayoso con una trucha.
Los nueve últimos clasificados pillaron 15 truchas entre todos, las mismas que el Campeón. Miguel Souto metió 15 piezas en plica, mientras que Méndez y Edu presentaron 12 cada uno.

Antes de cenar, brindis por el homenajeado. Este año Manuel Guitián, un nombre con peso específico en la pesca a mosca en Galicia. Gracias Manuel, te estamos muy agradecidos.
Con el brindis y un tan sincero como sonoro aplauso a Manuel, empezó el desfile de delicadezas gastronómicas de los fogones de Mónica y Noelia por las mesas del claustro del Pazo que presentaba un aspecto radiante en elegancia, belleza y concurrencia.

Fueron cayendo los platos y alguno dijo que tanta comida –aunque sea tan rica- aburre… pues no; no aburre. Waldemar es así. Todo a lo grande.
Como aún seguimos con la p. crisis, los bueyes eran algo más pequeños que los del año pasado. En 2016 andaban por los 3 kg cada uno, este año andaban por los 2,8 kg.
Un comensal empleó tanto tiempo en disfrutar delicadamente tres nécoras que tuvo que andar a remolque durante toda la cena pero no perdonó ni uno sólo de los platos que le iba sirviendo el camarero personal que hubo que habilitarle.
Y aunque nadie renegó de la bacanal, algunos pasaron de los langostinos para dejar algo de sitio para lo que aún vendría después.
Enhorabuena. Los fogones de Waldemar cumplieron debidamente un año más.
A la hora de los postres, tarta especial para Guitián y otra para el buenazo de José Luís Brandón por su cumpleaños. Tenía previsto ir al Geriátrico pero las fuerzas lo acompañaron y no faltó a la cita de la competición.
Llegaba el momento de la comedia de Julio que andaba algo mermado por una de esas caídas tontas (inmortalizada en video por Santi Serrano) pero la rodilla no iba a ser impedimento para ejercer de Maestro de Ceremonias como es habitual.
Entrega de premios destacando el premio para el último clasificado. Juan Gayoso, el ferralleiro, se llevó un pan tan grande en forma de cero que tuvo que repartir entre todos. Le decía a Comba que no había fiambre Torre de Núñez para tanto pan.

Y ya sólo quedaba la actuación de “A Banda do Chumbo” con las ausencias obligadas de Suso Vilar, Alberto Torres y Diego Abuín, pero bien sustituidos por Gonzalo López y los espontáneos Fernando “Bono” Gradín, Nacho Rojo, Juan Delibes, Josetxo Martínez y Papito. Hasta ser animó Monty, el Jefe del Poblao.
Al final. Los instrumentos iban de mano en mano. Cantaba Gonzalo, la Vilar-Electric era de Iago, el bajo era de Josetxo…
Y nos dieron las diez, y las once, las doce y la una y las dos… y más. Tantas horas más que Sabina tendría tiempo para componer cinco discos.
Lo que pasó en el claustro lateral del Pazo queda para nosotros. Nadie contaba con tanto espontáneo y tanto osado. Sorprendieron gratamente todos los que pasaron por los micros y por los diferentes instrumentos.
Vaya fiestorro.

Algunos no llegaron a pasar por el lecho. De la barra al desayuno, directamente. Un sinvergüenza llamó a Oscar cuando aún no eran las 10 de la mañana para decirle que estaban esperando el desayuno. Oscar, que se iba a acostar un par de horas, se metió en la ducha y acudió a la llamada…
A esa misma hora del domingo, parecía que Michael Jackson iba a grabar su famoso video Thriller porque la gente iba apareciendo mandando por delante las ojeras y la cara de cansancio.
Desayuno reparador y despedida.
Hasta el año que viene.

Asoc. Pescadores da Ulloa          Concello de Monterroso

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