XXXVI CONCURSO DO SALMÓN DO ULLA

47 cañas y ninguna captura.
Los días 12 y 13 de mayo de 2012 se disputó el clásico, el único concurso de pesca de salmón que hay en España.
48 pescadores fueron señalados por la fortuna en un sorteo en el que entraron casi 70 aspirantes. Pescar en el Ulla, en la actualidad, está muy difícil, por eso el concurso que organiza la Sociedad Deportiva Río Ulla es, para muchos pescadores un auténtico salvoconducto y la única manera de meter una varada en Ximonde.
Lo de rebajar este año dos cañas en el número de participantes es una medida, al parecer, tomada en Pontevedra y que no tiene fácil explicación. En vez de tanto machacar sistemáticamente al pescador
y de airear el "prohibicionismo enfermizo", se pudo haber extremado el celo guardián en el capturadero de Ximonde y evitar el vergonzoso y vergonzante estraperlo de salmones sin cupos. Si, con la reducción de dos cañas, se quiere hacer un lavado de imagen, que se bajen diez o quince, pero bajar dos cañas es una auténtica memez y un insulto al intelecto del pescador. En boca de todos los participantes estuvo la provocación constante de ciertos personajillos y actitudes de Pontevedra hacia los pescadores del Ulla.
Y puestos a comentar chascarrillos, lo de los vedados de Sinde, Couso y Ximonde es de traca. El de Ximonde, 150 metros de esperpento por encima de lo que marca la Lei de Pesca. Cosas del Superagente 86.
El segundo es para los cupos ¿Para qué coño son los cupos? ¿Además de o por encima de ellos está el intentar que no se consigan?
El tercero. Sinde y Couso candidatos al Oscar al jardín botánico mejor arreglado.
Otro ruxe-ruxe es que en tiempo de restricciones y con tantas solicitudes en el sorteo de Pontevedra, los permisos deben ser repartidos más equitativamente. No es de recibo que un pescador con un buen número en el sorteo pesque Ximonde el primer día y Sinde el segundo mientras otros muchos pescadores quedan sin pescar el Ulla (curiosamente, la afirmación la hizo Sergio que pescó Ximonde y Sinde los dos primeros días de campaña). Equidad, señores.
Vamos con la pesca, que lo otro ni quieren ni saben arreglarlo. ¡Ay, Susana…!
Los días previos resultaron desconcertantes ya que Sinde estrenara la temporada con 5 plateados y Ximonde sólo había dado un ejemplar en la primera semana.
El sábado, a las 8 de la mañana y desayunando en La Fandiña, se procedió al sorteo de cotos y turnos de pesca del concurso de este año. Uno de los participantes no se presenta, por fallecimiento de un familiar, y la organización decide no sustituirlo. Otra caña menos. Y con la misma, al río.
Empieza el campeonato y uno de los tradicionales, Cesáreo Pardal, clava un salmón en las Corrientes de Reboredo en Ximonde. Un par de minutos después, el salmón consigue zafarse de la cucharilla.
En la misma manga, el padronés Emilín Latorre, en la postura Campos de Viso (la conocida hoy por Puesto Roto, aunque ya no está roto) toca otro ejemplar que también logra escapar del señuelo.
Se anima la cosa y no faltan numerosos curiosos que siguen de cerca las evoluciones de los participantes, entre ellos algunos pescadores que habían quedado fuera en el sorteo.
En el primer día de pesca también había muchas miradas puestas en el ganador del año pasado, Luís Souto, que también pescaba Ximonde. Nunca un ganador repitió al año siguiente.
Mientras la emoción daba paso a la tensa espera, en Sinde algunos lo intentaban, no con mucha fe, y en Couso… “Mira qué Couso máis lindo”, Alberto Torres dixit”.
Avanzaba la tarde y los ánimos iban decayendo ante la evidencia de que no hay tantos salmones como se preveía y se deseaba.
Se cierra la primera jornada de pesca sin capturas.
En la jornada dominical, la expectación de centra de nuevo en Ximonde. Pocos daban crédito a un día entero sin capturas y con tantas y tan buenas varas en el río. Ilusiones a primera hora.
Se inicia la manga de la mañana y Julio Gallego, en la primera varada, sale mosqueado de las Corrientes de Reboredo con unos toques en el cebo que olían a plateado. Comidas las miñocas y tocada la quisquilla.
Va pasando la mañana y la expectación aumenta en la ribera estradense de Ximonde aunque las ilusiones van mermando.
A las once se produce un nuevo cambio de turno. Los que pescaban se sientan y los que estaban sentados tomaban las posturas. El Penedo Grande (o Penedo Redondo) y sus aledaños son objeto del deseo y no le dan tregua. A media mañana y sin prisa, Juan María Martínez Miniño entra en el Penedo con el silbato siempre prendido al bolsillo del pecho y con sus tradicionales tirantes. Abre la vara de 10 metros, posa suavemente el cebo en el agua y pasea el “sol y sombra”, con quisquilla viva, por el rabión del pozo. Pesca curioso, lento, parsimonioso… Los salmones no están por la labor. Miniño, al rato, cambia a la ferralla y un plateado entra a la cuchara metiendo un arreón para arriba y poniendo a prueba la templanza del cañista. Miniño dice que viene mal, por fuera. El Penedo Grande se queda pequeño para todos los que quieren ver la captura en el palco vip penediano. Pepe González Otero, el Zorro plateado de Marín, se apresta a la izquierda de la roca, con la sacadera en la mano, esperando que Juan María le ofrezca en ejemplar en franquicia. Miniño vuelve a decir que viene por fuera y lo trabaja con la certeza de que va a tener que devolverlo al agua. El salmón se descuelga agua abajo con bravura. Juan María lo aprieta y el salmón sale del agua con violencia, momento espectacular en el que el índice de la mano derecha de Aroa Martínez  (www.aroams.com y www.catrogatos.com) inmortalizaba la imagen en una foto verdaderamente fantástica. Enhorabuena Aroa y pasa la foto.
Generosamente, Juan trabaja el animal con la intención de que se suelte y eso es lo que consigue el salmón instantes después.
Se cierra la manga matinal del domingo, de nuevo, sin capturas.
Comida todos juntos en La Fandiña.
Quedaba la manga de la tarde. De nuevo máxima expectación en Ximonde, poca en Sinde y ninguna en Couso. ¡¡¡Couso tramo libre, por favor!!!
Calor y bochorno. Ximonde sucumbe y los salmones no se dejan ver.
Pero el Penedo no descansa y recibe caña tras caña en un intento desesperado de los pescadores por hacer una captura. Un salmón daba el campeonato.
A las ocho menos cinco minutos, con Ramiro, el guarda, ya preparándose para señalar la conclusión del concurso, Julio Gallego se mete en el Penedo y, al quinto o sexto lance y a un minuto del final, clava un plateado. Con docenas de seguidores atentos al desenlace del lance y con la clavada dentro del tiempo reglamentario, el pescador quiere y puede hacer buena la pieza pero pocos segundos después el salmón también consigue liberarse de la cuchara del de Cangas que no puede evitar un clamoroso lamento colectivo por no haber cobrado la pieza. La pesca, como el fútbol, es así.
Y nos fuimos, de nuevo, a La Fandiña donde no hubo entrega de trofeos. Había una mesa con “fieitos” esperando a algún ilustre visitante, pero este año la mesa quedó vacía. Eso es lo de menos.
Miguel de la Calle, Presidente de la Sociedad Río Ulla, destacó en su intervención el excepcional ambiente reinante entre los pescadores y la ausencia de capturas como un lance más de la pesca.
El Alcalde de A Estrada, Xosé López, en su alocución, anunció la intención de que el Concurso del Salmón y la Festa do Salmón vayan de la maño.
Buen campeonato, emocionante, incluso sin capturas.
Hasta el año que viene.
Miguel Piñeiro.

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