Ramiro Martínez gana el Concurso del Salmón del Ulla

XXXIX Concurso Internacional del Salmón en Aguas Gallegas.
Disputado y competido, como siempre, pero reinando el ambiente que atesora este certamen.
No hay carreras, no hay voces más altas, sólo ganas de pescar, disfrutar del Ulla, aprender y, si se puede, prender uno e intentar ganar.
48 cañistas, prácticamente los de siempre, disputaron la edición de este año. El escenario deportivo fueron los cotos de Ximonde, Sinde y el nuevo de Santeles ocupando el puesto de Couso (Q.E.P.D.)
En la primera manga, la del sábado, Ximonde estaba ocupado por Miramontes, Touceda, Campos, Alba y otros. En el segundo turno matinal entraron, Ortega, Laureanín, Meijide, Paz, Gallego, Salgado y otros. Mientras, Louzao, Miniño, Pardal, Baloira, Fares, Alvargonzález, Crego y otros, se repartían por Sinde y Santeles.
El primer día de competición, un año más, la atención se centraba en Ximonde pero bastaron un par de horas para saber que la cosa estaba difícil. Calma chicha. No se veía nada y poco salmón a decir de casi todos los presentes.
La única emoción la puso Ignacio Paz cuando –primer aniversario- se encaminó a Perejil. Incluso se oyeron algunos aplausos.
Llegan las noticias desde Sinde. Ramiro Martínez Pereiras sacaba el primero que, a la postre, fue el único del concurso. Un salmón salvaje de 5,7 kg. Lo capturó a cucharilla en el Puesto de O Carballo instantes después de que Pardal dejase la postura.
En la manga dominical llegaban a Ximonde varas de gran porte como Louzao, Pardal y Miniño, entre otros.
Con el día mucho más propicio que el anterior, Coco Carpino engañaba un salar en Cubelas pero la cucharilla no prendiera bien y el animal consiguió zafarse.
Posteriormente, el galeno coruñés Arturo Parada, hacía lo propio con un gran ejemplar en O Penedo. Tras unos minutos de tensa lucha el ejemplar consiguió librarse de la cucharilla. A decir de todos los presentes, un gran ejemplar.
El resto de la jornada, pues apatía y atonía generales por el nulo movimiento de los plateados y mucho cansancio acumulado que iba haciendo mella en los participantes.
A las nueve de la noche, Ramiro metía silbato final y Ramiro Martínez sucedía a Louzao como ganador del concurso.
La entrega de premios tuvo lugar en A Estrada y fueron pero que muy-muy comentadas una serie de opiniones que se vertieron en Internet sobre el hecho de que el concurso sea con muerte. Debemos recordar que la FGP estuvo presente un año más en la entrega de premios, que por lo tanto respalda, y que es obligada la licencia federativa para poder concursar. Curiosamente las críticas en la red sólo se vertieron sobre el concurso (a la Federación no la critican -por la parte de culpa que pueda tener al figurar en un concurso con muerte- que igual les riñen por no ser obedientes y disciplinados…)
La Sociedad Río Ulla, presidida por Miguel de la Calle puso de largo las nuevas señalizaciones en madera de todas las posturas del acotado.
El año que viene, edición XXXX.

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