Segundo (y último) de Couso
Foto: Salva Ortega (asorillasdoulla.com)

Manuel Rodríguez Buela, "Sergio", pescador de Pontevea, puso en tierra el segundo salmón pescado en el Coto de Couso este año. El ejemplar es el noveno del cupo de 40 que tiene el Ulla esta temporada. Fue prendido a cebo natural en el puesto O Lazareto. A pesar de la experiencia que ya atesora este pescador, es el primer ejemplar que pesca a cebo.
El salmón pesó 4,170 g, y fue sacado sobre las 12:45 h. Este salar es el segundo de este pescador en la actual campaña ya que días atrás también precintó uno de 4,245 g, pescado a cucharilla en tramo libre en el Narcea.
Hace dos años, Sergio pescó el primero del Ulla en Sinde.
Llevaba Couso, otrora mítico tramo acotado, diez años de sequía, diez eternos y largos años. Lo que se consiguió con la escala y el innecesario pasillo es que los salmones de apilen en Ximonde pero, coyunturalmente, la dispersión de los peces por el río ha traído la defenestración de este hermoso y funcional coto.
Pocos cuestionan la escala, nunca lo hicimos, pero podemos cuestionar el puñetero pasillo que hace de poderosa llamada y los innecesarios boquetes de la presa semi-sumergida. Los boquetes también hacen de llamada y la presa es cierto que retiene algo al pez pero no le impide remontar. Me hace gracia cuando dice algún técnico de la Xunta que todos los salmones suben por la escala. ¿Por qué se perdieron unos 200.000 euros en dotar de un contador a la escala de Couso? o dicho de otra forma ¿Que pasó con el dinero europeo del proyecto MIGRANET para una nueva estación de control de migradores en el río Ulla que ya cuenta con proyecto técnico?
A alguien no le interesa que se sepa cuantos salmones entran en el Ulla y a aquel o aquellos que mantengan que los salmones suben por la escala le damos con la verdad en las narices. Estos dos salmones cayeron por lo que cayeron, y no hay más… No nos engañemos y los que no saben que aprendan: estos dos salmones cayeron porque hay una justificación, sin esa justificación Couso no da ni la hora.
Aquellos que rápidamente se lanzaron a la piscina que vayan plegando velas y regresen a sus guaridas que la realidad es la que hay y el resto son operaciones orquestadas desde donde todos sabemos.