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Algunos de los asiduos a esta
casa, pues lo de Web sigue sin aquelarme, recordaréis
cierta Crónica Salmonera a la que tremendamente decepcionado
por la nula colaboración de la guardería (por ordenes de
arriba) tuve a bien titular: “El silencio de los
capturaderos”. Aunque la arisca negativa de ofrecer una
información que únicamente requería datos de los salmones
precintados en el río Ulla en aquella temporada, no era por
mí, sino por el hombre de esta casa o Web, la historia jode,
o en aquel momento jodió que en tu río, tus vecinos, pues lo
son, te nieguen unos datos que en su momento Asturias y
Cantabria me ponía en bandeja sin solicitud previa. De modo
que si hoy han cambiado las tornas, aunque de vecinos,
conocidos y allegados se trate, devuelvo la moneda y tras el
repugnante suceso, toca, “La ley capturadera”. Pues hasta
ahí podría llegar la cochina amistad.
Seré breve:
Hoy toca romper una lanza a favor del mensajero, pues si
como bien señaló mi querido, valioso e idolatrado Dr. Cobo,
entre 6.300 y 7.900 huevos se perdieron, 80.000 o 100.000
huevos le ha echado el susodicho heraldo destapando la caja
de los truenos, o vaya usted a saber, si de Pandora.
Hoy toca recordar que no toda la guardería es orégano, y que
por nada del mundo debemos de meterla entera en el mismo
saco. Lo cierto es que la hay muy buena y bastante más
comprometida que algunos pescadores a los que todavía no he
oído protestar, y créanme, que truchas hay pocas, pero para
abroncar, abuchear, patear y reclamar, sobra. Pues vean
ustedes… Un vigilante se lleva un salmón o dos, y al final,
increíble pero cierto, parece desviarse (o se intenta que se
desvíe) el debate, y se termina disparando con colorados de
décima y discutiendo sobre si los reyes magos existen o no,
y si las témporas enfrían o calientan la uretra de los
pacientes con ulcera gastroduodenal en doble crisis.
Hoy toca decirle al que en su día (no estando a la altura)
me mando a pescar al prado cuando solicité en nombre de un
amplio colectivo una zona libre sin muerte para salmón en el
Ulla, que me decepciona nuevamente, que esto es muy serio, y
parece ser, que ocupado en foros de Ana Rosa Quinzanas,
parece importarle más bien poco o tal vez mucho, que en el
capturadero de Ximonde, con asquerosa cobardía y
recalcitrante impunidad, se han matado los peces que otros,
con licencia para matar, están devolviendo al río.
Me importa tres carallos quien mande o deje de mandar en la
jaulita. Pero pregunto, ¿Quién coño nos gestiona? (Sr.
García Borregón, ahora juegue sus cartas. Yo veo)
Miguel, con todos los respetos, no sigas el juego, o como se
dice ahora por el Internes, no entres al trapo a quien
parece no saber estarse quieto en su pupitre. Has hecho lo
correcto y punto pelota. No eres mejor ni peor,
sencillamente, has hecho lo correcto.
Por último, pues apunté que sería breve, no quisiera cerrar
el bendito Microsoft Word sin animaros a tod@s a que peguéis
un grito de rabia en forma de lo que os pete, pues si de
verdad somos comprometidos, y hay que serlo porque ni Dios
vela por ni Cristo, seámoslo hasta el final, a cualquier
precio y sin un puto ápice de miedo.
Como ejemplo a lo anterior y respecto a la poco atinada o
desafortunada excusología del de verde, me da igual
si es Peón o Agente Medioambiental, decir que tal vez habría
que cambiar el viejo dicho, y en vez de poner las vacas “al
rego”, habría que poner “al Rego” a las vacas… Es que,
¡¡¡por favor!!! |