|
Vaya de antemano que
conozco a Miguel Piñeiro pero eso no me obliga a adularlo ni
a pelotearlo, es más, cuando tengo que ser crítico lo soy.
Mi intervención viene a cuento porque me sorprende que en
algún sitio se haya iniciado una cruzada contra el cuando la
gravísima realidad, con denuncia de por medio, es que hay
una presunta ilegalidad en el Ulla con tintes de lío
gordo...
Yo creo que pedir explicaciones cuando se demuestra que hay
una irregularidad no es un linchamiento, es un ejercicio de
responsabilidad.
No se puede consentir que se tape u oculte la verdad y me
parece poco decoroso que una de las partes utilice a sus
contactos o amigos para intentar desviar la atención del
único tema que nos debe preocupar, y mucho, que es que la
gestión del centro de Ximonde está en entredicho.
Hace unos años estaba ¿pescando? en Couso. Yo soy
practicante convencido y confeso de la pesca sin muerte
desde hace varias décadas y estaba efectuando unos lances
–porque peixe no había- cuando un guardia me reclama a voces
que salga del río. Me acerco a él y me pide la
documentación. Yo le pregunto para qué y me contesta que
estoy pescando en vedado. Mi compañero de pesca y otro
pescador más le indican que estaba varios metros debajo de
la tablilla por lo que su aseveración no se ajusta a la
realidad. Le solicito que se identifique y me mal-enseña un
carnet en el que acierto a leer que es “peón”. Ante la
insistencia de los otros dos pescadores, atiende a razones y
cede en sus pretensiones de denunciarme. Yo en ese momento
ya había decidido denunciarlo por falsedad y porque
consideraba que se extralimitaba en sus funciones.
Estos días no salgo de mi asombro, esa misma persona figura
en un boletín de denuncia de la guardería del Ulla como
presunto suministrador de dos salmones a un particular.
El asunto es gravísimo, y todavía más que se pretenda
ocultar la verdad, que es lo que parece. Los pescadores
merecemos una explicación convincente y para ello debe
abrirse una oportuna y profunda investigación que aclare lo
sucedido.
Debo indicar, a mi entender, que el linchamiento lo están
haciendo otros. Yo, sin dar ni quitar razones, me quedo con
los que han destapado el chanchullazo.
No se entiende que en cierto sitio, desde hace tiempo, cada
vez que sale el nombre de Miguel es para descalificarlo pero
no se cita ni una sola vez el nombre del guardia que figura
en la denuncia. ¿Cómo se explica esto y qué intencionalidad
tiene?
Rego, se llama Rego.
Investigación, transparencia y asumir responsabilidades. Es
lo que pido. |