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¿Alguien
tenía dudas de que esto iba a ocurrir?
¿Con todo lo que tiene el Xallas sobre sus espaldas alguien pensaba
que no llegaría este momento?
Pues, señoras y señores, pescadores, habitantes de Mazaricos y
Dumbría, Sociedad de Santa Comba, Halcones de Mazaricos, Club Salmo,
amantes de la naturaleza, niños que nunca verán lo que muchos
catalogamos como uno de los tres ríos más trucheros de Galicia... a
todos, las más expresivas condolencias en este funeral, el entierro
de un cauce histórico. El Xallas ha muerto.
Y hay que volver a las mismas preguntas.
¿No se sabía que podía pasar?
¿Desde cuando llevan los periódicos abriendo en primera con fotos de
Cecebre, Belesar o el propio embalse de A Fervenza secos como
desiertos?
¿No hay técnicos en la Xunta que puedan prever esto? ¿No salen del
despacho o sólo lo hacen para fumar?
¿Quedará minimizado o incluso impune el desprecio por el medio
natural de la empresa adjudicataria de la explotación del embalse si
se demuestra su negligencia?
Una vez más se demuestra que no importa la política, no importa el
color. Las hidroeléctricas están para generar energía y pasta a
raudales para que el consumidor la pague a precio de oro; energía
que nace de la sobreexplotación de los recursos hídricos de todos
los gallegos.
Así que mi primera consideración es para esas moles de cemento,
antiestéticas y agresivas con la naturaleza.
La segunda es para la empresa Ferroatlántica a la que deseo que la
Justicia le afee la conducta y le toque donde más le duele: en el
bolsillo y en la privación de libertad para los causantes si se
demuestra su culpabilidad.
Y la tercera es para elucubrar que por Medio Ambiente siguen los
mismos de hace años, los mismos que no pudieron prever que ocurriese
esto. Ahora le echan la culpa a Ferroatlántica, claro, ahora. Una
vez que has permitido que la enfermedad se extienda se escudan en
ella, cuando pudieron controlarla de por vida, sino erradicarla.
Galicia incumple sistemáticamente ciento y la madre de normativas
comunitarias en temas de calidad de aguas, caudales ecológicos e
impactos ambientales.
Galicia está siendo vituperada por muchas empresas que nos tienen
como si fésemos su cortijo privado, y lo hacen con la administración
que gobierne, sea cual sea, mientras los ciudadanos ven como no se
persigue el delito ecológico con la debida contundencia.
La actuación es la misma y las pruebas están aquí: el año pasado el
Umia, este año el Xallas ¿el próximo el Eume? ¿Cuál les viene bien?
El sábado día 10 de noviembre, a primera hora de la mañana, se
activaban las alarmas.
El Xallas bajaba como chocolate, oscuro y espeso, no se veía nada.
De la presa salía un grifo de agua –no como los hilillos de
plastilina, pero casi- que privaba de oxígeno a truchas y escalos,
así como al resto de micro y macro fauna del cauce del río.
Las sociedades –ejemplares todas ellas- de la zona, Santa Comba,
Mazaricos y el club Salmo de A Coruña, que es uno de los que tiene
el coto consorciado, se presentaban casi al momento para ver, in
situ, el lamentable espectáculo de muerte y desolación.
Ejemplares de hasta 4 y 5 kilos, llenos de huevas, listos para
frezar y seguir manteniendo la alta población del río, se
amontonaban por las orillas. Trucha grande, pequeña, escalo de todos
los tamaños... Todo muerto. Y lo más graves es lo que no se veía. A
saber las truchas que están en los fondos lejos del alcance de la
vista.
Llega el batallón de Tragsa para limpiar las riberas. ¡Hay que
quitar las truchas muertas cuanto antes! Pero no quitaron las vivas,
que comenzaron a morir pocas horas después por un -según clubes y
sociedades- control calamitoso de la tragedia y fallos
importantísimos a la hora de actuar ante una catástrofe de estas
dimensiones. Lo de Brentag fue un ejemplo de actuación, lo del
Xallas no.
Prestaba declaración un imputado, presunto culpable.
La Xunta abría en la tarde del sábado una investigación, mientras el
que esto escribe, hablando con los compañeros del Diario de
Bergantiños (qué suerte tiene esta comarca de tener su periódico) se
daba cuenta de la magnitud de los acontecimientos, sobre todo al ver
las primeras fotos que colapsaban la red de redes e incontables
correos electrónicos.
La Administración busca culpables y apunta a Ferroatlántica. La
empresa de Villar Mir entiende que no tiene culpa de la sequía.
Por la mañana del domingo, una magna operación de marketing
disfrazaba la realidad: ya no quedaba nada que salvar y las truchas
que se quitaban del coto, debajo de la presa, morían en el Beba, que
tampoco tenía agua.
Lo dicho ¿el año que viene qué río nos vamos a cargar?
Estas no son formas de coger el toro por los cuernos y actuar de una
vez por todas con todo el peso de la ley.
Me dejo para el final a la Federación Gallega de Pesca.
¿Dónde estaban el sábado y el domingo cuando sus clubes hincaban la
rodilla en el Xallas al ver la catástrofe?
¿Qué medidas de denuncia han tomado?
¿Comparten las explicaciones oficiales? Hay que recordar que ellos
no tienen quejas hacia la Administración como hace poco reconocían
en un comunicado.
¿Tienen información de lo que va a pasar en el Xallas?
¿Qué coto van a solicitar –si lo hacen- para el Salmo ahora que el
Xallas se ha muerto? ¿Se va a quedar sin río un club de A Coruña con
400 socios?
¿Con qué medios humanos, y sobre todo económicos, se va a personar
en la causa como han anunciado?
¿Dónde estaban en los anteriores sucesos –Umia, Tambre, Furelos, Sar,
Cabrón, Catasol, Rois, etc- en los silenciaron las masacres y en las
que ni una simple nota de prensa enviaron a los medios?
No tengo prisa. Espero acontecimientos y comportamientos. Ellos
saben que el rumor ya no es rumor, es realidad. Desde hace un tiempo
la Federación tiene alternativas y como lo saben salen presto al
quite a fin de engañar a unos pocos, sus socios. A la inmensa
mayoría del colectivo de pescadores, la Federación Gallega de Pesca
no les representa, no les dice nada, no les aporta soluciones… en la
situación actual es supérflua.
Ni el delegado provincial ni el presidente, pasaron por el Xallas
(el que suscribe ha hablado con docenas de personas y nadie los vió;
el secretario está muy ocupado mandando –yo entiendo que
coaccionando- correos a las sociedades para que no falten a Lugo.
Es una vergüenza y me hace pedir una vez más la dimisión al completo
de todos los cargos de esta pantomima de Federación.
El Xallas ha muerto. Que no sea en vano. Por el cambio de verdad,
más que nunca y nunca máis, es necesaria la unión de los pescadores
para formar un colectivo homogéneo, fuerte, donde no quepan técnicos
atrasados, federativos obsoletos y empresas impunes. |