20 m. Al lío

El domingo volveremos a los ríos, esta vez con caña. Atrás quedan varios meses de talleres de montaje, materiales nuevos, cursos de lance, escuelas de pesca, libros, tertulias, revistas… y de visitas a nuestros lugares preferidos para seguir las evoluciones de la freza, la subida de las pintonas a los tramos altos con la copiosas lluvias del invierno o incluso simplemente para acercarte a la orilla a imaginar los lances de la nueva temporada.
A pocos días de la desveda andamos todos –o casi todos- locos adecuando el equipo: supervisar los sedales, los bajos, las moscas, las cucharillas, los peces artificiales… Es un ritual que seguimos cada año y que nos hace llegar a la fecha con más calma aunque siempre nos queda una changa para última hora.
El domingo 20, bien podía ser el sábado 19 de marzo como fue durante muchos años, miles de cañistas darán vida a unos cursos que van altos y con tiro fruto de unas lluvias generosas que mantendrán los caudales a buen nivel hasta bien entrada la primavera; del verano esperamos que se ocupen las obligadas lluvias de abril y mayo.
Y otro año más llega la campaña truchera con la hermosa rutina de haber entrado en los sorteos, de intentar casar las fechas de Galicia, Asturias y Castilla y León, amén de otros compromisos.
Este año la normativa gallega aporta una restricción que no se entiende ni está basada en estudio o norma científica. Los anzuelos triples están prohibidos en aguas salmoneras a partir del primero de junio. Siendo conocedor de que se pescan salmones con los peces artificiales no entiendo ni comparto que se prohíban los triples en los riscos. Los que pescamos reo diez minutos al día acatamos la medida. Se acepta pero no se comparte. Se respeta pero no se entiende. El prohibicionismo compulsivo y patológico nos invade. Desde algún sector ya ni se respeta la libertad de los pescadores de pescar como le de la gana, siempre que se haga dentro de los parámetros de la ley. Una minoría intenta imponer el pensamiento único.
Además, sigo sin que nadie me responda a: ¿Por qué limitar los señuelos en cotos con cupo y muerte, entiéndase Ximonde en junio y julio? Más trabas para el pescador.
Lo que menos gusta del tema es que la medida se aprobó cuando ya teníamos adjudicados los permisos. Volveré al Ulla con risco de un solo anzuelo y cada vez que se me vaya un pez me acordaré del árbol genealógico de quien o quienes han propuesto una medida tan incomprensible como esperpéntica.
Volviendo al arranque del domingo. Llega el gran día. Volveremos a enfundarnos en la casaca de pescador y nos pondremos a prueba nosotros mismos con nuestra pericia, con nuestra precisión, con nuestro lance... en caso contrario, un capotazo de órdago, que también entra en las probabilidades de la pesca.
Los primeros días, pescar es lo de menos. Nos causarán mejores sensaciones probar la nueva caña, conocer un sitio nuevo, compartir la jornada con los amigos…
Otro año más, con la misma ilusión y con la satisfacción de tener cerca al Doctor y al de Eibar. Este año abrimos en el río de Chema, cerca de Santiago, un libre que el año pasado nos reportó no pocas vibraciones en la puntera de la caña. Y no faltará el chuletón. Pocos días después, nos veremos con mi ferrolano predilecto (pero tiene sangre de Catoira), y con el paso de las jornadas iremos compartiendo pescatas con el resto de la peña, y es que cada año que pasa se nos pone más difícil pescar con todos aquellos a los que apreciamos.
Pescade a modiño e non levedes golpes.
Feliz temporada.
Miguel Piñeiro, con un anzuelo.

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