El arranque de temporada en los medios

EL IDEAL GALLEGO.- Redacción
Nordés en el aire, frío en los cestos
Hubo capturas en la apertura de la temporada truchera pero no se vieron cestos llenos. Es algo cada vez más difícil en el ‘País de los Mil Ríos’ del que versaron Cunqueiro y Otero Pedrayo. Solo los más avezados y ‘chiripeiros’ pudieron presumir de muchas capturas. El frío de la mañana, con temperaturas medias de 7º y una sensación térmica que congelaba al personal, tenía su prolongación en las aguas, muy frías.
En bastantes cauces se podía observar a pescadores con ‘unha ou dúas pequenas’.
En cualquier caso, desde casi todos los puntos en la provincia coinciden en decir que a medida que se fue acercando el mediodía las picadas fueron fortuitas y casuales.
Los cotos emblemáticos también dieron sus pintonas a primera hora, aunque por la tarde hubo un pequeño repunte a decir de los pescadores que acudieron a los ríos ‘de la costa’ como el Grande en Baio o el Anllóns en Carballo.
En los cotos de Ferrolterra las capturas fueron escasas, así como en los tramos libres, incluidos los afluentes de As Forcadas.
Los que se perdieron por la zona de Aranga estuvieron más protegidos del viento tanto en el Mandeo como en el Deo pero no se escucharon grandes elogios a la jornada. Si acaso algún ‘cumplimos’, con medio cupo. Incluso pescadores de muchas horas en estos cauces significaron la escasez de pintonas comparado con otras temporadas.
El Tambre regaló alguna captura de porte pero también algún sonoro ‘capotazo’, así como los embalses. Vilasenín, donde no cabe una caña, funcionó ‘por zonas’ pero dio sus truchas.
Los pescadores que salieron hacia ríos de Lugo frecuentados por troiteiros coruñeses, cotos y regatos, como en el Alto Ulla o Abadín, hablan de muchísimo frío, e incluso de anillas congeladas, así como el agua, absolutamente gélida.
Capturas a miñoca, algo a cucharilla y pez artificial en algunos tramos.
La miñoca, sobre todo en manos de los más veteranos, dio sus frutos cuando el río todavía se desperezaba de la noche.
Poco tiempo quedó para pescar con las cuerdas de ahogada y ‘buldó’, los ‘trallos’. Como se suponía, las moscas oscuras de apertura fueron tomadas tímidamente en los momentos en el que el sol salió, pero tampoco fue ‘el día del mosquito’.
Sí, tuvieron premio los mosqueros en las zonas sin muerte, sobre todo pescando a ninfa. Es evidente que esta técnica se impone con notable firmeza dentro del mundo de la pesca a mosca. De hecho, hoy por hoy, si se quieren tener capturas, parece la mejor forma de comenzar la temporada. Marzo en Galicia invita a pescar con mosca seca en momentos muy puntuales del día salvo que haya una ola de calor y los ríos bajen con poca agua.
La tarde dejó los ríos con pocos pescadores, un pequeño repunte en la actividad delas truchas y muchas ganas de seguir aprovechando una temporada que cada vez es más pequeña por los recortes administrativos. Hoy lunes descansarán los ríos. Es un día en el que la pesca está prohibida después de un domingo en el que miles de troiteiros volvieron a desahogarse a sus cauces favoritos. Como quiera que pescar, en sí, no es un fin, sino un camino.
Posiblemente haya sido una buena jornada para todos. Solo con poder pisar el río ya lo es.

LA VOZ DE GALICIA.- Óscar Cela
Flojo debut de la temporada de pesca por culpa del frío
El generoso caudal de los ríos escondió a las codiciadas truchas más de lo deseado
La habitual lluvia de los últimos años no asomó en la primera jornada de pesca fluvial en Galicia, pero los pescadores tampoco encontraron en el tiempo a su mejor aliado. El frío matinal y el generoso caudal de los ríos escondió a las codiciadas truchas más de lo deseado.
En el centro de la provincia de Lugo, el buen caudal de los ríos posibilitó que se diese una buena jornada en líneas generales. Fue especialmente fructífera en el Miño, en el que hubo capturas abundantes y algunas de ejemplares de buen tamaño. En la comarca de A Ulloa, la jornada no fue buena. Las bajas temperaturas condicionaron el comportamiento de las truchas. Y eso a pesar de que el río Ulla presenta unas condiciones óptimas, con buen caudal. Algunos que optaron por la mosca realizaron capturas a primera hora del día. Pero, posteriormente, las opciones se cerraron.
En la zona de Friol, la jornada fue, en líneas generales, productiva. A pesar del frío, el río Parga mostró unas buenas condiciones tanto para los que optaron por la cucharilla como para los que prefirieron la mosca. Las truchas, algunas de gran tamaño, entraron mejor a primera hora del día.
En la provincia de Ourense, la jornada no fue todo lo satisfactoria que aguardaban los pescadores. También aquí el frío de la mañana y las aguas cristalinas en los lechos fluviales fueron los más grandes obstáculos, incluso para la presencia de aficionados, que fue más significativa en el occidente ourensano, a pesar de que no fue sencillo regresar con la cesta llena. Y es que aunque en Medio Ambiente y en la delegación federativa todavía no se han contabilizado las cifras definitivas de permisos y licencias, sí se ha confirmado un ligero descenso con respecto al año anterior, cuando en el apartado deportivo se habían rondado los 20.000 afiliados.
También se constató cierta escasez de capturas en la Costa da Morte. La baja temperatura provocó que los ejemplares prefirieran quedarse en aguas profundas, algo más cálidas. Los pescadores de la zona tienen la esperanza de que haya mejoría con el tiempo. Entre las técnicas más usadas destaca la miñoca, más apropiada para el frío. Desde la Venatoria de Bergantiños creen que los cormoranes son los causantes de el bajo índice de truchas en el Anllóns, ya que se trata de su principal alimento.
En los ríos dezanos, los pescadores se animaron a acudir al río, pero la mayoría se marcharon con las manos vacías y sin dar demasiadas oportunidades. En la zona del Deza la situación fue la misma, José Antonio Pena, presidente de la Sociedad de Caza y Pesca de Silleda, indicó que «a maioría dos pescadores recollémonos pronto, houbo poucas capturas, de feito ninguén chegou á metade da cota». Achacó las pocas capturas al frío que hizo mella en el ánimo de los pescadores «a maioría que foi ao río pola mañá xa non volveu pola tarde, o que máis troitas levaba non tiña máis de tres»

EL CORREO GALLEGO.- Antonio Pais
Los pescadores desafían el frío, pero critican el exceso de reglas
Las bajas temperaturas marcan el inicio de la temporada de pesca fluvial.
La compleja normativa (cupos, tamaños, sin muerte) provoca quejas.
Mucho frío y, en general aunque hubo excepciones, pocas capturas (reinó la cucharilla; la mosca apenas tuvo éxito), acompañaron a los pescadores gallegos en la apertura de la temporada fluvial. Estaban citados 60.000 aficionados; algunos de ellos, en declaraciones a EL CORREO GALLEGO, se mostraron molestos por el hecho de que el pescador "sea el único fiscalizado por un reglamento complejo, mientras no hay tanta preocupación por tener los ríos limpios: se deberían vigilar más los purines, los desagües y, sobre todo, las depuradoras", dijeron.
De esta opinión es Ramón Fandiño, presidente de La Venatoria de Santiago. Fandiño protesta porque "todos son normas absurdas, cupos, tamaños... para mí, es mentira que una trucha de 21 cm. sea menos fértil que una de 18 cm., y una se puede pescar y otra no; cuando uno es pescador y es deportista, la trucha pequeña no la coge, y pienso que se debería poner un cupo de ocho o diez para todas las medidas".

LA REGION.- Redacción
La trucha se mostró perezosa
Las bajas temperaturas del agua hicieron del inicio de la temporada de pesca una "jornada infernal" en las zonas de alta montaña de la provincia
La temporada de pesca se puso en marcha en los ríos de la provincia y de la comunidad gallega en una jornada que se caracterizó, en líneas generales, por las escasas capturas. Las bajas temperaturas del agua hicieron de la de ayer una 'jornada infernal', sobre todo en las zonas altas de los ríos. Y es que la trucha se mostró muy perezosa para picar, sobre todo después del aire del norte que sopló en la provincia desde media mañana.
Óscar Hernández, el nuevo delegado en Ourense de la Federación Gallega de Pesca, reconoció que la apertura del curso "fue fatal en las zonas altas, se pescó muy poco, no recuerdo una apertura tan mala. En nuestra zona, en Montederramo, la primera hora de la mañana no fue tan malo, yo incluso pesqué seis truchas, pero se levantó viento del norte y la trucha no se movía. Desde hace un par de días pasamos de temperaturas de 20 grados de máxima y 3 de mínima a 13 y -1".
Y añade: "Había muchísima gente, en diferentes zonas del río, en nuestro caso el Mao, y las capturas fueron mínimas. En la zona del embalse se pescó algo más, pero tampoco demasiado".
La escasez de pesca fue la nota predominante en otras zonas, como en la del río Barbantiño, si bien en A Limia las capturas fueron más abundantes.
Donde tuvieron un mejor estreno fue en el casco urbano del Arenteiro, en O Carballiño. Allí, en la zona de pesca intensiva, algunos pescantines ya habían completado el cupo (10 capturas) a las 10 de la mañana, si bien allí la media fue de 7-8 piezas por persona. A pesar de ello, en las demás zonas de la comarca, las capturas fueron escasas: "En el coto tradicional las capturas fueron más bien flojas. El tiempo de estos días es el tiempo 'antipesca', a la trucha autóctona no le van estas heladas. El tiempo es infernal para la pesca, no sé ni como pican algunas", destacó Alfonso Carballeira, de la Sociedad de Pesca Deportiva Arenteiro.
Hasta el 30 de junio
El curso de pesca tradicional se extiende hasta el 30 de junio, mientras que se podrá pescar sin muerte hasta el 30 de septiembre misma fecha que en las zonas intensivas.

DIARIO DE PONTEVEDRA/EL PROGRESO DE LUGO.- Miguel Quintana
La temporada de pesca empieza bajo el frío
Escasas y pequeñas capturas en una primera jornada que llenó de pescadores los ríos
La temporada de pesca comenzó este domingo con una primera jornada en la que miles de gallegos se lanzaron a los diferentes ríos de la comunidad. Sin embargo, el tiempo no fue este domingo el mejor aliado y supuso todo un condicionante para los pescadores.
El día estuvo marcado por el frío y también, en algunas zonas concretas, por las rachas de viento. En otras zonas, la claridad tampoco ayudó, porque las truchas apenas se dejaron ver.
En ese ambiente, las capturas no fueron las esperadas por una ecuación más bien sencilla, el agua estaba especialmente fría, lo que provoca que las truchas se queden en las zonas más bajas del cauce de los ríos y apenas se acerquen a la superficie.
Aun así, se registraron algunas buenas capturas. En Monforte, hablaban de unos pescadores que "sacaron una carpa de unos seis kilos". Pero "fue algo excepcional", coincidieron todos, porque lo normal fueron capturas menos espectaculares.
Pero es solo el primer día. La temporada de la trucha se cierra el 31 de julio (dos meses después en cotos de pesca sin muerte) y la del salmón abre el 1 de mayo.

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