 |
La Consellería de Medio Ambiente redujo a menos de un centenar los
peces que murieron como consecuencia del vertido registrado el
pasado 14 de agosto en el río Gallo, en Cuntis. Un portavoz del
departamento de la Xunta indicó que el recuento realizado por los
técnicos que se desplazaron al lugar sitúa las truchas muertas entre
cincuenta y cien.
No obstante, el Concello de Cuntis mantuvo que fueron
centenares los ejemplares afectados por el vertido. «En el acta que
levantaron también se habla de cientos», remachó el concejal de
Medio Ambiente y Servicios, el socialista Manuel Campos.
El origen del vertido, que apunta a una fuga de cloro procedente de
Termas de Cuntis, está pendiente del resultado de los análisis de
las muestras recogidas en el cauce, que tardan unos quince días en
hacerse públicos. No obstante, desde la Consellería se dejó entrever
que hay indicios suficientes que señalan en esa dirección, que fue
negada por la empresa propietaria del complejo termal.
Cristina Barral - La Voz de Galicia |