COMENTARIOS EN LA TEMPORADA DE 2005

“Un impulso frenético”
Artículo publicado en La Región de Ourense el 4 de marzo de 2005

Acudo disciplinado a la generosa y puntual llamada de La Región, como viene siendo habitual los últimos años, que reclama mi parecer sobre una actividad, afición y deporte –para que no se enfade nadie- que atañe a no pocos gallegos, la pesca. Vaya, por adelantado, mi felicitación a La Región por su sensibilidad al seguir prestando un servicio necesario: mantener informados a los pescadores, aunque no se considere interés general.
En los últimos meses hemos matado el tiempo y el gusanillo en embalses, tramos especiales o en el mar pero el caso es que ya estamos a pocos días del inicio de la nueva campaña de pesca continental en Galicia.
Como una gripe tardía, acude a nosotros una fiebre en el mes de marzo. Es un andazo frenético donde casi cien mil pescadores vivimos intensamente la desveda para ir asentándonos más tranquilamente mientras discurre la temporada.
Ante la proximidad del Día del Padre, todos nos hacemos las mismas preguntas: ¿qué pasará este año?, ¿el Plan de Recuperación de los Ríos y el Plan de Recuperación del Salmón darán los frutos esperados o nos tendremos que conformar con campañas tibias como lo fueron las anteriores?
Podemos, pues, formular hipótesis en función de los datos que manejan los técnicos sin que debamos considerarlos vinculantes sino orientativos.
El sentir de la Administración, en opinión de la Dirección Xeral de Conservación da Natureza, es que estamos ante un gran año salmonero. Fruto de las riadas de 2000, la freza fue cuantiosa y con altos resultados de éxito, ello indicó grandes densidades de poblaciones de salmónidos en los muestreos realizados con pesca eléctrica por los biólogos. De aquella freza, este año esperaríamos una gran estrada de salmones y reos y la mayoría absoluta de edad de las pintonas nacidas aquel año alcanzando pesos y medidas más que respetables.
Pero, como comentaba en estas mismas páginas hace ahora un año, la perspectiva no es nada buena. De las aguas limpias que quedaron de aquellas riadas algunos cursos conservan sólo la imagen en el recuerdo, recuerdo más bien lejano. Hay ríos que de nuevo presentan un alto nivel de contaminación.
La gran causante de la preocupación de los pescadores es la lluvia; aunque en este caso sea, paradójicamente en Galicia, su ausencia. Por mucho que llueva ahora se condiciona la acción de pesca pero no se reparan los daños que ha sufrido la freza que se produjo en circunstancias adversas y difíciles. Muchos frezaderos llegaron a quedar al aire por falta de caudal. Si en los días previos a la desveda cae agua en abundancia cambiaremos de forma de pescar e incluso pescaremos más pero no debemos cegarnos con egoismos vanidosos. Por bien de la pesca, el agua era necesaria antes –durante la freza- ahora sólo ayudará a sacar más peces del agua.
En cuanto a los aspectos técnicos de la pesca en sí, los bajos caudales y el frío propio de marzo serán enemigos del pescador. El agua, por escasa y cristalina, condicionará los señuelos a utilizar y el frío posturará las truchas al fondo.
La misma escasez de agua condicionará la pesca en los regatos de montaña o en los cursos altos ya que las pintonas buscarán las zonas más profundas haciéndolas más esquivas.
El año pasado, en estas mismas páginas, hacíamos este mismo comentario y la realidad nos dio la razón con una temporada truchera muy mala. Haciendo suposiciones, barruntábamos que habría que buscar las truchas en los grandes cursos y apuntábamos que el Avia debía ser un destino especial por que siempre suele dar algunos ejemplares de trofeo. Pues en los primeros días dio una pintona de más de 5 kg, ejemplar que un curso o regato con escaso caudal no podría dar, salvo excepcionalmente.
Para la temporada que se avecina, los malos augurios no nos deben impedir a los pescadores acercarnos al Arnoia, al Arenteiro y al referido Avia que incluso bajo mínimos de agua pueden posibilitar un inicio de temporada que no frustre las ilusiones de los aficionados. Pero cursos más modestos -en nombre- como Mao, Barbantiño y Xares también tienen sus propios incondicionales.
Estamos acostumbrados en marzo a ver miñoqueros y cucharilleros haciendo su agosto pero que nadie se extrañe que los triunfadores sean los mosqueros ya que las condiciones están a su favor.
En lo concerniente a los cebos y señuelos, debemos aplicar los métodos más ortodoxos. Miñoca si el agua va turbia; cucharilla para los primeros lances de la mañana; pluma en las horas centrales, sobre todo si pica el sol; los mosqueros buscarán las pintonas en el fondo o a media agua con streamers y ninfas, a mediodía se puede intentar con seca y tengamos siempre a mano un tricóptero; en embalses y grandes pozos nos decidiremos por los peces artificiales. Las moscas que montaremos en la pluma y su orden de colocación en las posturas es una decisión muy personal, lo habitual es que ahora en marzo y con frío utilicemos la falangista, la negra, la morada, la marrón tabaco con brinca amarilla, la cardenal, la marrón oscura con brinca amarilla y la burdeos, como prioritarias.
Además de la mala “pinta” que tiene el asunto por la climatología carente de lluvias, los ríos gallegos siguen asumiendo un alto índice de furtivismo, la contaminación continúa provocando mortandades injustificadas y un alto índice de pescadores, seamos sinceros, pescan más de lo que pueden e incluso de lo que deben.
Fruto de la desilusión de muchos pescadores, en los últimos años se está advirtiendo un “corrimiento” de cañas de los ríos a los embalses y al mar. Este año los embalses, a pesar de la sequía, no están mal de agua y pueden recibir a más de un cañista descorazonado por los bajos caudales de los cursos fluviales. Y aunque Ourense no tiene mar, en cuestión de embalses va sobrado.
Próspera y fructífera temporada a todos.

 

“Ante la nueva temporada de pesca”
Articulo publicado en El Progreso de Lugo el 18 de marzo de 2005

Me acerco a las páginas de El Progreso, generosa y puntual referencia de una actividad, afición o deporte que aúna a casi cien mil gallegos.
Estamos ante la desveda de 2005 y atrás quedan los meses en los que hemos matado el tiempo en embalses, tramos especiales o en el mar y los frenéticos días de consulta obligada de catálogos, revistas, etc.
Nuestra gripe tardía nos trae la fiebre en el mes de marzo. Los pescadores vivimos intensamente la desveda para ir asentándonos más tranquilamente a medida que transcurre la campaña. Incluso las vacaciones de Semana Santa suelen ser un barómetro de la andadura de la temporada pero este año cae muy baja.
Ante la proximidad del Día del Padre que por segundo año consecutivo trae la desveda, todos nos hacemos las mismas preguntas: ¿qué pasará este año?, ¿el Plan de Recuperación de los Ríos y el Plan de Recuperación del Salmón darán los frutos esperados o nos tendremos que conformar con campañas tibias e incluso malas como lo fueron las anteriores?
Podemos, pues, formular hipótesis en función de los datos que manejan los técnicos sin que debamos considerarlos vinculantes sino orientativos.
El sentir de la Administración, en opinión de la Dirección Xeral de Conservación da Natureza, es que estamos ante un gran año salmonero. Fruto de las riadas de 2000, la freza fue cuantiosa y con altos resultados de éxito, ello indicó grandes densidades de poblaciones de salmónidos en los muestreos realizados con pesca eléctrica por los biólogos. De aquella freza, este año esperaríamos una gran estrada de salmones y reos y la mayoría absoluta de edad de las pintonas nacidas aquel año alcanzando pesos y medidas más que respetables.
Pero, sin embargo, la “pinta” no es nada buena. De las aguas limpias que quedaron de aquellas riadas algunos cursos conservan sólo la imagen en el recuerdo, recuerdo más bien lejano. Hay ríos que de nuevo presentan un alto nivel de contaminación.
La gran causante de la preocupación de los pescadores es la lluvia; aunque en este caso sea, paradójicamente en Galicia, su ausencia. Por mucho que llueva ahora se condiciona la acción de pesca pero no se reparan los daños que ha sufrido la freza que se produjo en circunstancias adversas y difíciles. Muchos frezaderos llegaron a quedar al aire por falta de caudal. Si ahora llueve en abundancia cambiaremos de forma de pescar e incluso pescaremos más pero no debemos cegarnos con egoismos vanidosos. Por bien de la pesca, el agua era necesaria antes, durante la freza, ahora sólo ayudará a sacar más peces del agua.
En cuanto a los aspectos técnicos de la pesca en sí, los bajos caudales serán enemigos del pescador. Incluso la ola de frío de semanas atrás se ha alejado llevando consigo al frío propio de marzo, dejando temperaturas más benignas, por lo que el comportamiento de las pintonas ante tales cambios es una incógnita.
El agua, por escasa y cristalina, condicionará los señuelos a utilizar y el frío posturará las truchas al fondo.
La misma escasez de agua condicionará la pesca en los regatos de montaña o en los cursos altos ya que las pintonas buscarán las zonas más profundas haciéndolas más esquivas.
Estamos acostumbrados en marzo a ver miñoqueros y cuharilleros haciendo su agosto pero que nadie se extrañe que los triunfadores sean los mosqueros ya que las condiciones están a su favor.
En lo concerniente a los cebos y señuelos, debemos aplicar los métodos más ortodoxos. Miñoca si el agua va turbia; cucharilla para los primeros lances de la mañana; pluma en las horas centrales, sobre todo si pica el sol; los mosqueros buscarán las pintonas en el fondo o a media agua con streamers y ninfas, a mediodía se puede intentar con seca y tengamos siempre a mano un tricóptero; en embalses y grandes pozos nos decidiremos por los peces artificiales. Las moscas que montaremos en la pluma y su orden de colocación en las posturas es una decisión muy personal, lo habitual es que ahora en marzo y con frío utilicemos la falangista, la negra, la morada, la marrón tabaco con brinca amarilla, la cardenal, la marrón oscura con brinca amarilla y la burdeos, como prioritarias.
Además del mal aspecto que tiene el asunto por la climatología carente de lluvias, los ríos gallegos siguen asumiendo un alto índice de furtivismo, la contaminación continúa provocando mortandades injustificadas y un alto índice de pescadores, seamos sinceros, pescan más de lo que pueden e incluso de lo que deben.
Fruto de la desilusión de muchos pescadores, en los últimos años se está advirtiendo un “corrimiento” de cañas de los ríos a los embalses y al mar. Este año los embalses, a pesar de la sequía, pueden recibir a más de un cañista descorazonado por los bajos caudales de los cursos fluviales.
Tiene la provincia de Lugo un amplio abanico de posibilidades piscícolas: salmón en el Eo y el Masma, Reo en el Masma, Landro y el fronterizo Sor y la princesa pintona en los restantes cursos lucenses.
Se oye en los últimos años que el Neira y el Navia han bajado muchos enteros pero bien es cierto que, otros ríos de los considerados menores, están ofreciendo buenos resultados.
En todo caso, es el pescador un inconformista confeso. Los problemas que están poniendo cerco a la pesca continental no contemplan la propia vanidad del pescador. Haríamos bien protestar por la contaminación, por la presas y por el furtivismo, pero además debemos ceder en las pretensiones de pesca que en Galicia empiezan a estar por encima de las posibilidades reales de cada caña.
Próspera y fructífera temporada a todos.

Intervención en la Mesa Redonda de El Corte Inglés de Santiago
el 13 de mayo de 2005
La Pesca y los Libros

Buenas tardes. Bienvenidos a la Mesa Redonda “La pesca responsable: una forma de disfrutar y conservar nuestros ríos”.
Antes de entrar en materia permitidme que agradezca a Manuel Guitián su pasión por la pesca continental, pasión que lleva al Centro Comercial Compostela a organizar actos como este.
Vamos a hablar de pesca y lo haremos a través de analizar aspectos concretos del agua, la literatura, la sociología, la gestión y la prensa. Lamentar las ausencias de Rafael del Pozo y del Doctor Moralejo a quienes compromisos ineludibles de última hora les compartir este acto.
La primera reflexión es sobre los libros.

Yo tengo la gran fortuna de pertenecer a la que humildemente considero la mejor editora de libros de pesca de toda España, Ediciones Tutor.
Que Emilio Fernández Román y Guy Roques formen parte de sus autores es revelador.
Pero lamentablemente este sector pasa por tiempos de apuros. No se pueden comparar las ventas de una novela con un libro de pesca por muy mala que sea la primera y muy bueno el segundo. Jamás un libro de pesca podrá competir con la literatura llamémosle “tradicional”.
Yo soy de los que encuentro en un libro de pesca las mismas satisfacciones que en cualquier otro.
La sintaxis, el sujeto-verbo-predicado, los epítetos y la riqueza del léxico –por poner algunos ejemplos- tienen el mismo valor en ambos casos. Quizá la única diferencia es que una novela está firmada por un premio planeta y un libro de pesca por un pirado, y me pongo yo mismo de ejemplo para evitar suspicacias.
El mundo editorial tiene un problema con los libros de pesca: si en España ya de por si se lee poco, de pesca mucho menos. Es un problema casi insignificante si tenemos en cuenta otros que azotan a nuestra sociedad pero para los que vivimos en el sector el problemilla alcanza rangos preocupantes.
Algunos de los aquí presentes saben pormenorizadamente los esfuerzos que debemos realizar para promocionar nuestros libros. Es una lucha titánica: después del, aunque reconfortante, duro trabajo de escribirlo, seleccionar dibujos y fotos, ir Madrid –en mi caso- varias veces, revisar las pruebas de imprenta, buscar un lugar adecuado para la presentación, seleccionar los invitados, firmar/entregar o mandar los libros de cortesía y prensa…. y aún por encima abrasar a los amigos y-o colegas de los mass media para que te dediquen unas simples y residuales líneas en un periódico. Menos mal que tenemos las revistas y algún que otro medio especializado. Y por si todo esto fuese poco, algunos –entre los que me cuento- debemos soportar el veto vergonzoso de algún programa de radio que está pagado por el erario público y en consecuencia por todos nosotros. Sobre mi primer libro de pesca, un impresentable llegó a decir: “nosotros no vamos a dar opinión sobre este libro, decidan ustedes mismos si es bueno malo o ru
in”.
¡Manda carallo!
Que la cosa pinta mal; las cosas son como son.
En España se lee poco y en Galicia las gentes de la pesca no ayudan nada a dinamizar el sector.
Ayer mientras preparaba este acto reparé en el santoral: ¡Coño!, San Pancracio, patrono de los imposibles.
Quizá es cierto que un libro no garantiza la efectividad de la pesca pero ayuda y si no lo hace por lo menos divulga, forma y entretiene.
Hay aspectos de la pesca que sólo se pueden encontrar en los libros; busquémolos. Y si aún así, leyendo libros, no sac
áis peces del agua, debéis llegar a una clara y firme conclusión: la culpa no es de los libros ni de que no llevéis una estampita o un escapulario de San Pacracio en el chaleco; la culpa es vuestra. Por eso yo ayer pedí un milagro al santo: que se vendan tantos libros de pesca como truchas se pescan cada año.
Y ahora permitidme que os de un consejo: deb
éis leer más; es muy bueno para la salud. 

 

IRREGULAR ARRANQUE DE LA TEMPORADA TRUCHERA EN GALICIA
Artículo publicado en la revista Caza y Pesca

Un año más, a mediados de marzo, la temporada truchera de pesca en Galicia llevó a miles de gallegos a los cursos fluviales siendo más de 90.000 las licencias que se han expedido este año.
La atípica climatología vivida en el pasado otoño-invierno, el más seco de los últimos 20 años, ha condicionado la primera mitad de la campaña.
Los ríos altos y aquellos que no disponen de importantes aportes hídricos se presentaron muy escasos de caudal.
En la comarca de Compostela se pescó bastante bien en los cotos. A destacar el poder de convocatoria del Coto de Pontemaceira (Ames) en el Río Tambre y la cantidad de cupos conseguidos; a las diez de la mañana la mayoría de las cañas ya estaban plegadas con los cupos conseguidos ante la satisfacción general y en particular la del Presidente de la Sociedad Azor que gestiona el coto.
En Lugo, destacar el Coto da Ulloa que gracias a la directiva presidida por José Antonio Guerreiro consigue tener permanentemente un importante stock de pintonas. En los días de Semana Santa, coincidiendo con la aparición de las primeras lluvias del año, se pescó muy por encima de las previsiones. Sin duda es otro coto de cupo asegurado.
En la provincia pontevedresa no hubo tantas cañas alegres y las pintonas se hicieron de rogar. Muchos pescadores incidían en la abundancia de trucha juvenil.
En la zona del Ribeiro, a destacar las magníficas capturas del Avia en el que abundaron las pintonas de 40 cms.
En la comarca interior de Lalín, el frío y sobre todo el viento condicionaron la acción de pesca hasta completar una jornada mala en cuanto a capturas.
En el Neira hubo quejas de los pescadores sobre las márgenes del río y destacar la bajada de capturas con respecto a años anteriores.
En la zona del Cabe pocos pescadores y menos truchas.
Según el Presidente de la Federación Galega de Pesca la jornada inicial se cerró con una media de 5 truchas por pescador y que coincidir la desveda con el día del padre restó afluencia a los ríos.
En cuanto a campeonatos, los primeros de la temporada, en el Campeonato de Pesca de Pascoa de Padrón, evento suspendido el pasado año, Boga y Blanco fueron los ganadores en las modalidades de cebo y artificial mientras que Senen Cortizo se alzó con el galardón juvenil.
El Club Londra de Rois celebró su social en el que vencieron el senior José María Blanco, el juvenil Iván Gestoso y la dama María Manuela Freire.

El salmón.
Se presumía una gran temporada salmonera pero el arranque de la misma ha creado división de opiniones.
El Eo está abierto desde marzo al estar compartido con Asturias. Los restantes cursos salmoneros gallegos abrieron la temporada el primer domingo de mayo.
En la primera semana, el Ulla tuvo que esperar al cuarto día de pesca para dar su primer salmón. Se pescó en Ximonde y en los primeros siete días de pesca dio 5 salmones del los 40 que tiene de cupo. El ribereño Benjamín Calviño echó a tierra un ejemplar de 6 kg.
El Lérez, que el año pasado fue el primer curso gallego en completar el cupo, dio la primera gran sorpresa. El segundo día de pesca daba dos salmones, uno para cada uno de los pescadores que lo intentaban.
El Masma también dio su primer salmón. Fernando Cabaleiro en compañía del experto ribereño David Castrillón, en el segundo día de pesca, capturó un macho de 5,5 kg en el Pozo Pividal del Lote 3 de Celeiro.
El Mandeo fue el primer río gallego en dar su “campano”. El primer día de pesca, Alfredo Maceiras capturaba el primer salmón de la temporada. Lo capturó a cucharilla en el Coto de Betanzos, conocido por Chelo, en el Pozo A Longarela. Pesó 5,7 kg, era una hembra con varios días en el río.

Concurso Internacional del Salmón de A Estrada
Los días 7 y 8 de mayo se celebró el 29 Concurso Internacional del Salmón de A Estrada.
La localidad pontevedresa recibía a 52 pescadores, la gran mayoría ribereños del Ulla y miembros de la Sociedad Río Ulla.
El certamen, este año, recuperaba la vieja usanza de celebrarse durante dos días.
Los cañistas se repartieron, por sorteo, en jornadas de pesca de mañana y tarde por los cotos de Sinde, Couso y Ximonde.
Había expectación por comprobar las prestaciones de la nueva escala de Couso y a decir de los entendidos, esta obra supone una autopista para los salmónidos por lo que el coto deseado por todos en los últimos años se convirtió en “un calvario” para los que lo sufrieron. En este coto no se vio “ni un rabo”.
También recibió un buen puñado de críticas el tramo acotado de Ximonde por las posturas “asilvestradas” y la mínima limpieza de las márgenes.
Ya en el aspecto meramente deportivo, el concurso puso en liza a los que el mundillo de la pesca considera los mejores pescadores de salmón del Ulla y de Galicia. Otero, Julio, Louzao, Ortega, Pardal, Miniño, Juanito y Aldariz entre otros.
La primera jornada estaba a punto de cerrarse sin capturas cuando el padronés Emilio Latorre –que después de muchos años volvió al Ulla ahora que el salmón da síntomas de recuperación- lanzó una mosca en la Playa de Sinde clavando un ejemplar de 5 kg.
Ya en la jornada dominical se volvió a comprobar que Couso no tiene parada de salmón y que los pocos ejemplares que habían entrado estaban ya en Ximonde aunque ninguno entró a los señuelos.
En el acto de Entrega de Premios, la Sociedad Río Ulla nombró Socia de Honor a la periodista estradense Marga Pazos.
En su intervención, el Presidente de la sociedad, José Antonio García Villar, en presencia del Alcalde Ramón Campos, le pidió al Director Xeral de Conservación da Natureza Javier Ruíz de Almirón, una reunión con los pescadores para hacerle llegar sus sugerencias para una gestión sostenible en el Río Ulla; Ruiz de Almirón aceptó emplazándoles para próximas fechas.
El próximo año, para celebrar la 30ª edición del cncurso más prestigioso de Galicia,se preveen grandes atractivos.

 

INTERVENCIÓN en los “DIÁLOGOS” de EL PROGRESO DE LUGO el 16 de marzo de 2005

Buenas tardes. La significación de la pesca continental en Galicia está muy alejada del conocimiento medio de los gallegos y de la percepción colectiva general. Somos casi cien mil pescadores y entre tres millones de gallegos pasamos por ser un simple porcentaje sin derecho al pataleo. Pero al estar a la orilla de un río estamos contribuyendo al cuidado de nuestro patrimonio natural, estamos adquiriendo bienestar y ayudamos a la conservación del medio ambiente.
Lamentablemente, ser pescador, en algunas ocasiones, se convierte en diana de los dardos envenenados de francotiradores al acecho.

La licencia de pesca, más que un carnet de identidad, corre el riesgo de convertirse en una ficha policial. Como dice el admirado Doctor Moralejo, se sabe de quien pesca con caña y sin licencia, pero no se sabe de nadie que pesque con licencia y sin caña. Y puestos a citar no debemos olvidar la máxima irrefutable de mi amigo y maestro Rafael del Pozo “un río con salmónidos es sinónimo de calidad de vida”.
Pescar es una “arelanza saudosa” como diría O Patriarca das Letras Galegas, Otero Pedrayo. Hegemoniza tres fascinantes virtudes: sabiduría, justicia y templanza.
Hechas estas observaciones a modo introductorio, repararemos en varios considerandos que mas que hipótesis son condicionantes de la pesca.
Mientras que truchas y salmones son pescados desde tempos inmemoriales, de la pesca del reo incluso podemos decir que es contemporánea. Pero no por coetánea es más conocida.
Galicia es tierra de tradiciones y misterios, y el mundo de la pesca tenía que atesorar sus meigas y brujas. Si el Salmón es el Rei Arturo y la trucha es Doña Ginebra, el Reo es el Mago Merlín. Y tratándose del cunqueirano País de los Mil Ríos, es tal la especificación técnica de la pesca del reo y tiene tales supersticiosos añadidos, que ya tengo dicho muchas veces que a este bravo pez plateado solo le falta subir los ríos montado en una escoba.
La pesca del reo es, pues, merecedora de una atención prioritaria. El Salmo trutta trutta, el príncipe, el proyectil plateado como le llama mi amigo Juan Delibes, supo ganar las mañas de hábiles artesanos y de pescadores responsables para hacer de su captura toda una liturgia. El reo concita pasiones. Es un pez misterioso, desconfiado, caprichoso y todo un “bala perdido” según los biólogos; un “golfo”, vamos.

Balance de la temporada de reo de 2004
Permítanme, a continuación, que extraiga conclusiones en voz alta de la tabla de capturas de la temporada pasada de reo.
Se capturaron 2.463 ejemplares (frente a los
2.613 del año pasado, es decir 250 ejemplares menos) y que el río Eume, con 862 piezas, recupera el liderato que había perdido a favor del Sor en los últimos dos años.
En la provincia de Lugo se pescaron 137 ejemplares.
En Pontevedra fueron 381 las piezas capturadas, de las cuales 296 pertenecen al Ulla.
En la provincia de A Coruña se capturaron 1.945 ejemplares: 862 en el Eume, 434 en el Tambre, 303 en el Sor, 159 en el río Grande, 97 en el Mandeo, 53 en el Xubia, 32 en el Anllóns y 4 en el Lambre.
La temporada, a nivel general, se puede catalogar de atípica o irregular.
Se comprueba una bajada considerable de capturas, 250 ejemplares menos que el año anterior.
En el Comité Provincial de A Coruña de este año yo mismo propuse la regulación de este horario por ley, modificando la Ley de Pesca Fluvial que, en casos concretos como éste, está obsoleta.
Según la opinión de los técnicos, estas cifras apuntan a la regularidad. Haría falta un muestreo mas amplio, de mas años, para poder evaluar debidamente estas cifras.
La caída en capturas del Sor es más que preocupante.
Las quejas mas frecuentes del colectivo de pescadores es que se debe intensificar la vigilancia en las desembocaduras de los ríos donde las redes de los furtivos y otro tipo de artes no excluyen a los reos; el incumplimiento de los caudales ecológicas por muchas eléctricas y el impacto negativo en las poblaciones de salmónidos por parte de especies altamente predadoras como es el caso de las nutrias.
La hiperpoblación y colonización del cormorán y visón americano también son causas a tener muy en cuenta en el descenso de capturas.

Condicionantes de la pesca. El problemático horario legal
Ya para finalizar mi intervención quisiera invitarles a que reparen en la fortaleza de la pesca del reo.
Primero por los traslados que se realizan diariamente, algunos a muchos kilómetros; segundo la escasez de cotos, tanto de permisos como de tramos acotados y, tercero, el horario inadecuado habilitado por la normativa.
El reo non es un pez mas de nuestras cuencas y, sen quitar ni un ápice de merecimiento a truchas y salmones, su pesca se está convirtiendo en epicentro de una actividad lúdica y deportiva que atraviesa por momentos preocupantes.
En la actualidad pocos pescamos con risco, ya que el inadecuado horario legal apenas faculta un cuarto de hora para utilizarlo. Este horario debe ser formateado con profesionalidad y rigor y no solo con criterios administrativos. Es necesario modificar la Ley de Pesca. Se debe ampliar un tiempo mas por la noche para pescar exclusivamente con risco. Si en los ríos hay pescadores evitaremos que entren los desalmados. Este tema se debate en un momento en el que está en entredicho cómo nortear la pesca continental.
Como ya ha hemos comentado, con luz solar el risco no funciona, ni siquiera al sereno. Para pescar reos con risco debe ser noche cerrada absoluta. En los últimos años, en agosto y en septiembre, se pescaba hasta las once de la noche. La normativa oficial de la temporada 2003 redujo el horario legal de pesca a las diez de la noche y el año pasado se inventó el “una hora antes de la salida del sol hasta una hora después de la puesta”, medidas más que discutibles ya que no se le ven otras intenciones que no sean las de sacar a los pescadores de los ríos.
En los últimos días de septiembre aún podemos efectuar unos lances con risco pero en la primera quincena apenas tenemos unos escasos minutos para pescar con la técnica más nuestra.
Éste es el gran problema y la gran discusión. La opinión de la casi totalidad de los pescadores gallegos es que se debería ampliar el horario para la pesca específica con risco ejerciendo las vigilancias oportunas.
La cultura de la pesca del reo, por particular, debería tener otra normativa, un tratamiento especial, por lo que la ampliación del horario nocturno de pesca del reo es una demanda colectiva generalizada.
Anochece nueve minutos antes en Ribadeo que en Cabo Vilán y amanece otros tantos minutos antes. En el coto de Ponte do Porto en el río Grande la pesca con risco se ciñe un simple e insuficiente cuarto de hora.
En 2003 el club Tambre-Barrié de la Maza ha promovido una recogida de firmas para cambiar el horario legal por ley y adecuarlo a otros países europeos donde la pesca del reo tiene otro tratamiento.
Yo tengo mi propia opinión sobre quién y cómo se gestó la reducción del horario hábil de pesca. Me temo que son los mismos que consiguen que se construyan escalas donde no se necesitan para que los salmónidos no paren, me temo que son aquellos que volaron la presa de Sinde y el muro del Tambre (muro que había sido construido por el Servicio Nacional de Caza y Pesca con una finalidad más que justificada), me temo que son aquellos, aquellos mismos que no se atreven a aseverar que el verdadero problema de los salmónidos es la Presa de Portodemouros, la Presa Barrié de la Maza, la Presa de Frieira, la Presa del Umia, la Presa del Eume, etc.

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