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Al capturadero lo que es del capturadero y al Ulla lo que es del
Ulla.
Días atrás publicamos en MiguelPesca.Com un artículo sobre la
conferencia que organizó la FGP en Santiago.
Al fiasco del escasísimo poder de convocatoria de la misma le
sumábamos la ausencia de Firulillo –ahora DieForelle y “sabedioscuantosmas”-
en estos términos:
“La cosa pintó tan mal que ni la presencia de Firulillo certificaría
aún más la chapuza pero supongo que estaría enseñando el Centro de
Ximonde a sus amiguetes, los demás pescadores somos non gratos
en la instalación talibán”.
Poco después de la publicación, un fiel seguidor de la web nos
remitía el siguiente texto:
“Hola:
He leído el artículo, periodísticamente impecable y, para el
conjunto de pescadores, necesario. Solamente tengo una objeción, el
capturadero de Ximonde no es talibán (los capturaderos son
dispositivos para el estudio de peces migradores y no tienen
voluntad ni opinión) los talibanes son las personas que tocan los
huevos y que frecuentan el capturadero (que por cierto, mira si el
capturadero es inocente que no los captura a ellos).
Te digo esto porque la gente puede sacar conclusiones erróneas y
creer que el mal está en las cosas y no en las personas.
Un abrazo”
En efecto, rectificamos en forma pero no en fondo. No pretendíamos,
en absoluto, herir la sensibilidad del capturadero que hace lo que
le mandan o lo que puede, Es, decir, suscribimos totalmente las
afirmaciones de nuestro seguidor ya que el capturadero y las
instalaciones de Ximonde no tienen culpa de que hayan sido y sean
objeto de las más acérrimas críticas por parte de muchos pescadores
conocedores de lo que se cuece dentro de esas cuatro paredes
(referido al Centro).
El capturadero deber ser una herramienta más en la gestión
sostenible de un recurso que está en peligro y la instalación
debería ser un útil de trabajo para mejorar las poblaciones de
salmónidos en el Ulla.
Con esta matización esperamos que quede claro que nuestro
posicionamiento no está en contra del capturadero como no lo está en
contra de la escala de Couso (sí en contra de la autopista que tiene
al lado). Por tanto, el centro de Ximonde debe ser una pieza
fundamental en la mejora de la gestión de la pesca pero no debe ni
puede ser utilizado al antojo de unas cuantas personas con el logo
del talibanismo a la espalda.
Si las visitas no están autorizadas no se debe permitir ninguna
–esto me recuerda los privilegios medievales- y si lo están pues
puertas abiertas para todo el mundo.
Curiosamente, la utilización de esas instalaciones está en manos de
quienes no hicieron ni la menor objeción a la instalación de la
escala de Couso sin contador de peces -imprescindible- ni a
“adecuar” la presa de Sinde metiéndole un fogonazo. ¿De qué vale
favorecer el remonte de las especies para apiñarlos arriba a merced
de los furtivos? ¿De qué vale “gestionar” un río si no sabemos
cuantos ejemplares alberga? ¿De qué vale el capturadero de Ximonde
si muchísimos ejemplares remontan la presa sin pasar por el
capturadero? ¿De qué vale presionar sistemáticamente los derechos de
pesca si manipula salmones personal no cualificado? Y no olvidemos
las últimas informaciones que apuntan a algunos ejemplares
–salmones, lampreas, etc- que presuntamente salen del capturadero
pero que no vuelven al agua ni van destinados a Carballedo ni a
otros centros ictiogénicos de la Xunta. Y ya dijimos, hace un
tiempo, que nos faltan las pruebas, pero que los indicios y las
informaciones apuntan en ese sentido.
Por tanto, querido amigo, rectificamos el calificativo para que no
haya errores ni malas interpretaciones y alejamos del capturadero
cualquier connotación que lo pueda hacer pasar por inadaptado a los
tiempos, sectario o extremista; le restauramos la conducta y
deseamos que, en efecto, sea un arma más en nuestra lucha contra la
regresión de las especies.
Toda la problemática del Ulla en los últimos años –con su Mafia
incluida- ha reventado por múltiples causas: pocos salmones para
tantas cañas, cotos mal estructurados, guarderías enfrentadas –la
buena (casi todos) y la otra (cada vez menos y más aislados), las
tres presas, contaminación, furtivismo… de ahí que todo se mire con
lupa. Hasta fue objeto de cachondeo y de crítica la reforma de la
estructura del centro que pasó de ser un edificio estéticamente
precioso a una casa vulgar y fea. Por cierto, ¿qué dicen los
selectos y privilegiados con “pase de franco de ría” de las reformas
que se llevaron a cabo en su interior?
Somos conocedores de que algunas voces críticas nos acusan de estar
todo el día dando la “vara” o la “barrila” –argot cheliguay- y su
fijación nos hace seguir en el camino emprendido hace muchos años:
la denuncia de las agresiones, la puesta sobre el tapete de la
gestión antojadiza y caprichosa, el cuestionar todo aquello que,
entendemos, se hace mal. Porque algunos, señores no lo olvidemos,
cobran por hacer las cosas bien. Poniendo un ejemplo, me acuerdo de
los árbitros de fútbol. Rara vez se les aplaude cuando pitan sin
polémica, lo habitual es presenciar cómo el respetable se acuerda de
su árbol genealógico cuando montan el lío. Pues estamos ante un caso
parejo. Y son tantas las agresiones que el colectivo de pescadores
ha sufrido en los últimos años que, ahora, no vamos a consentir que
vengan cuatro iluminados atiborrados de no se que extraño virus a
decirnos lo que tenemos que hacer. No se debe cuestionar a un
informático cuando no se tienen los conocimientos precisos para
hacerlo, además de tener un mínimo de vergüenza. Pues, por la misma
razón, no toleramos que ningún entrometido cuestione nuestros
principios básicos periodísticos y no vamos a callar las tropelías
que sufrimos. Por eso, aquellos que tengan un mínimo de sentido
común, deben entender que aprovechemos la mínima oportunidad que se
nos brinda para seguir dando en la diana del meollo: la gestión de
la pesca y las desafortunadas circunstancias que la rodean.
Algunas voces discrepantes “porquesí” (principio hitleriano)
enarbolan a ultranza la bandera de la pesca sin muerte –de la que
somos practicantes “cuandonosdalaputagana”- pero se llevan el primer
plateado que se le pone por delante y, lo más criticable, con
“apupos” y vítores de sus inconscientes correligionarios. Ellos
pueden matar cuando, donde y lo que quieran, pero los demás no
pueden hacerlo aunque los ampare la ley. Tiene oeufs. Y,
curiosamente, ambas posturas –minoritarias, que quede claro- se han
posicionado en el mismo bando…
Por todo esto, y por otras lamentables cuestiones, nuestro
posicionamiento es claro y diáfano como tendrían que ser las aguas
de nuestros cursos. Lo demás es ignorancia, envidia e intereses
personales.
Retomando al remitente. Que no te quede ni la menor duda, querido y
respetado amigo, que cuando sea para mejorar la gestión de la pesca,
ahí estaremos, ahí nos tendrás, a tu lado y apoyando todas las
medidas serias y rigurosas que sea preciso tomar. Cuando tengamos
que poner de manifiesto la contrastada negligencia de alguien –de
quien sea- no dudaremos ni un instante y máxime cuando, analizando
todos los datos que están en nuestro poder desde hace años, se
constata que las cosas no se han hecho nada bien y que el tiempo
certifica la veracidad y la necesidad de la crítica. |