LA TEMPORADA DE REO 2007 EN GALICIA

Por Pepe Casal

Como gran titular, en términos generales, la realidad es que ha sido una temporada bastante floja, incluso el apelativo de muy floja sería de aplicación.

Lo curioso del caso es que el estiaje apenas se ha notado en una gran parte de los ríos, ya que el verano gallego ha sido de los más lluviosos de los últimos años y a principios de septiembre hemos gozado de unos días calurosísimos que a decir de la experiencia es el ingrediente ideal para la subida de los reos. El dicho popular nos dice que con sol y agua el reo sube.
La tónica ha sido muy parecida en una gran parte de los cauces gallegos, mucha agua y pocos reos. Vamos al grano, comenzando por la vecina Asturias para terminar en las aguas internacionales del Miño.

En los ríos de la provincia de Lugo, Eo, Masma, Ouro y Landro, apenas hay tradición en la pesca del reo, salvo en el Masma, y los datos oficiales no tienen relevancia en el sentido de que no existen ni hábitos ni infraestructuras administrativas  para el guiado de los reos, por lo cual la información tiene que ser directa a través de nuestros contactos.

Comenzamos por el Masma, uno de los tradicionales y además, que cuenta con un grupo de excelentes pescadores de salmón y reo, conocedores como nadie de todos los recovecos de ese precioso río. Todos ellos se quejaban de la floja entrada tanto de reo como de salmón. Eo, Ouro y Landro flojos como el pasado año.

Más hacia occidente nos encontramos el río Sor, uno de los más tradicionales de Galicia y de los que unen belleza y buenas entradas de reo, que en éste año han sido más bien escasas en cuánto a tamaño de los reos, aunque han sido numerosas y muy abundantes las entradas de ejemplares de pequeño tallaje, lo cual es una muy buena noticia que compensa la pésima que no es otra que la jubilación de Donato Rey, el histórico guarda del Sor, y digo guarda por no decir agente de medio ambiente, denominación más correcta administrativamente hablando, ya que Donato era la personificación de la extinguida figura del guardarríos de antaño, el guarda por antonomasia del Sor y su zona. Los pescadores desde luego que pensando egoístamente estamos tristes, los reos del Sor lo estarán más y los habituales de la red estarán encantados ya que su implacable enemigo no estará a las tantas de la madrugada o bien entrada la noche esperándoles o simplemente intimidándoles con su presencia, para conseguir que esos reos que ellos pretendían cobrar con redes o con otras artes furtivas, puedan llegar a remontar el cauce y desovar. Desde éstas líneas me permito desearle al bueno de Donato la mejor de las jubilaciones pero perdemos un gran profesional, un personaje insustituible.

Llegando a la ría de Ferrol el río Xubia nos ha brindado la gran sorpresa de la temporada tanto por el número de capturas como por la presencia en el río de ejemplares de excelente tamaño, muy difíciles de engañar, absolutamente resabiados, pero que garantizan un buen porvenir a éste río que aunque contaminado, redado habitualmente y medio abandonado ha notado el trabajo y profesionalidad de Angel Hermida, otro excelente guarda de la escuela de Donato, curtido en muchas horas de trabajo y vigilancia conjuntas en el Sor, y cuyo hacer se ha notado, y vaya como se ha notado. Y además hay que resaltar la puesta en marcha de la escala en la Presa del Rey. La apertura de la misma ha llegado in extremis. Que sirvan éstas líneas de recordatorio para significar que los salmónidos migradores no entienden de documentos contables y de actas de recepción, o de fiestas y festivos, o retrasos en la ejecución de las obras, que cuando el agua y el tiempo se enfrían y el río aumenta su caudal ellos tienen que arrancar en la búsqueda de frezaderos y por encima de la presa no podían saltar.

El Eume en su acotado de Ombre éste año nos ha fallado sobre todo si lo comparamos con la excepcional pasada campaña. Hubo muchas menos capturas, menor talla media en los reos y también  menor presencia de reos en sus pozos. Ello no quiere decir que, como ha ocurrido otras veces en octubre o noviembre, puedan subir masivamente los reos, pero aunque ha sido nuevamente, el mejor río gallego, los 299 ejemplares guiados quedan muy lejos de los 704 de la pasada campaña.
En el Mandeo también hemos tenido otra temporada floja, aunque últimamente éste río ha sufrido un bajón tremendo en la presencia de reos y salmones.
Por Ponte do Porto,  cabecera de la ría de Camariñas, transcurre el tramo final del río Grande, que es de los pocos que se ha mantenido, aunque a la baja, con respecto a la pasada temporada.

El último río importante de la provincia de La Coruña es el Tambre, que hasta el dichoso proyecto Life era un excelente acotado para la pesca del príncipe del río y que en la actualidad languidece por culpa, paradojas de la vida, de un proyecto llamado Life (Vida) que autorizó que el caudal ecológico se pudiese turbinar por una mini o maxi central colocada a pié de presa que está matando la vida del río ya que caudal hay y más que suficiente, pero a base de tomar el agua del fondo del embalse, de ínfima calidad, llena de materia orgánica y lodos, que no han hecho otra cosa que tupir todos los frezaderos del coto. Una pena para un tramo de río orográficamente único.

Entre A Coruña y Pontevedra, a modo de río fronterizo, transcurre el lento deambular del Ulla.

El Ulla en su tramo final es un río de grandes y largos pozos, con tres cotos de pesca: Sinde, Couso y Ximonde. Hasta hace un par de años Couso era el coto más solicitado de Galicia para salmón y reo, el coto estrella, y sólo el de Ximonde, aguas arriba, era también solicitado como segunda opción. Con la escala, Couso se ha terminado como coto de pesca y propongo desde éstas líneas que sea declarado como tramo libre y así poder solucionar el litigio que, con todo el derecho del mundo, mantienen los ribereños del Ulla con la administración en la búsqueda de un tramo libre para la pesca del salmón, ya que pagan un recargo en su licencia para tal fin y si la diosa Fortuna no les acompaña en el sorteo, se quedan sin poder ejercer su derecho.
En la actualidad yo creo que el Ulla tiene más presencia de salmones que de reos, y como de reos estamos hablando, podemos calificar la temporada como desastrosa. Paradójicamente, la de salmón ha sido excelente, completándose el cupo antes del final del período hábil de pesca.

Continuamos y, después del Umia, en stand by tras  la masiva contaminación del año pasado, llegamos a Pontevedra donde, en el río Lérez, tenemos el coto de Monteporreiro que si bien tuvo y tiene menos salmones que en el 2006, en cuánto a presencia de reo creo que estuvo más o menos como la pasada campaña. En Pontevedra ocurre más o menos como en Lugo, que a la pesca del reo no se le da la importancia que merece, y si por ejemplo usted quiere guiar un reo, debe de acudir al centro de precintaje, normalmente cerrado, y si es avispado se encontrará un papelito escrito a bolígrafo con un teléfono móvil.
Coge usted su teléfono para llamar y se encuentra con que en esa zona de río no hay cobertura o que el otro teléfono está fuera de cobertura, o no contesta, o si contesta tiene usted que esperar o desplazarse al lugar que le indican, etc. etc. y, al final, con todas esas “facilidades” los pescadores, optamos por lo más fácil y menos cívico que es irse para casa sin guiar nada, ya que nadie tiene la obligatoriedad de poseer un teléfono móvil y tener que utilizarlo para llamar a otro asumiendo el importe de la llamada o llamadas que tenga que realizar para localizar al agente, esperarlo o desplazarse. Por lo menos que la llamada fuese gratuita, ya que aparte de pagar un coto tenemos derecho a que exista un centro de precintaje con presencia de personal para el guiado que nos exige el reglamento de pesca.

Llegamos por fin al río Miño, O Pai Miño, no en vano es el río más caudaloso de Galicia, y el segundo de España tras el Ebro.
El Miño es el río de las sorpresas en el sentido de que está usted pescando y puede pasar a su lado una lancha a toda máquina que remonta la corriente con inusitada rapidez, manejada con una gran maestría, y de pronto para, le saludan los tripulantes y con cara amable pero de “lo siento, ha tenido ud. mala suerte”, se ponen a colocar una red. En el Miño todavía se permite la pesca con red de los salmónidos y de la lamprea. Cada vez, afortunadamente, son menos los que se dedican a ello, y estoy convencido de que el día en que esto finalice o se regule adecuadamente, el Miño será el mejor río de Galicia para la pesca del reo y del salmón, a pesar de lo cercano que está de la desembocadura la Presa Frieira, que lo cercena. A pesar de todo el Miño presenta nuevos problemas, presencia de black bass, que para los pescadores de trucha y reo es un auténtico coñazo, de una especie de almeja o mejillón que lo está invadiendo, etc. pero no deja de ser un gran río, que como es de las dos partes, España y Portugal, unos por otros y la casa sin barrer.

Hay dos preguntas a las que nos gustaría tener respuesta para así poder eliminar dos factores que puede afectar sobremanera a las entradas de reo en los ríos gallegos:

1.- ¿Por qué no se vigilan las desembocaduras de los ríos?

2.- ¿Por qué no se vigilan las lonjas?

Si estas dos preguntas tuviesen respuesta práctica, diríamos que fue un año malo de reos. Pero es que la lubina, desde mediados de julio a finales de septiembre, se acerca a las desembocaduras de los ríos y es una especie supercotizada en nuestra gastronomía. Las redes, que, como las meigas, “habelas hailas”, van dirigidas a la pesca de la lubina, rentabilísima económicamente, pero no son capaces de distinguir a los reos y a algún que otro salmón retrasado. Que yo sepa, solo se vigila la desembocadura del Ulla en la época de la subida del salmón, en los otros ríos, nada de nada. Una pena.

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