Gala anual del Club Salmo

PREMIOS ESPECIALES DE SALMO 2008:

Años y años dedicados al club. Horas de trabajo por la pesca y los pescadores. Impulsor en los primeros pasos de la sociedad. Todos los que estamos aquí queremos mucho a Pepe Saavedra, le tenemos un enorme cariño. Es historia y reflejo de lo que es, ha sido y tiene que ser Salmo. Una familia en la que Pepe es cabeza visible, nuestra fuerza y quien más merece, con emoción, el premio Salmo 2008.
Por ausencia recoge el más indicado para hacerlo: Miguel Álvarez.

Creciste con nosotros. Siendo un niño te exigimos como un niño y cumpliste como un hombre. Campeón de España, Cuarto del Mundo... Les va a dar zapatilla a los de arriba ahora que llega... Ahora eres un hombre y ya no tenemos nada que exigir porque sabemos lo que das.
Premio Salmo 2008 a David Arcay.

En un momento crucial de nuestra historia como club. Dándolo todo por el Xallas, gastando nuestro patrimonio en abogados aparece el Profesor Fernando Cobo y, con un novedoso estudio calcula el impacto de la tragedia, pero el de verdad, el que se verá en la sala del tribunal. Por su apoyo, profesional, claro, decidido y valiente nuestra gratitud y admiración.
Premio Salmo 2008 para Fernando Cobo.

Miguel Piñeiro ha estado siempre con Salmo, decididamente, con la web miguelpesca.com, con el xornal Trueiro y, cómo no, con Ríos e Montes de la Radio Galega, el programa que lidera el mundo y las audiencias de la caza y la pesca.
Salmo ha sido noticia por y gracias a Miguel. Su apoyo ha sido decidido, en temas tan comprometidos como el de la Tragedia del Xallas, con algunos riesgos incluso que no vienen al caso y que dicen mucho de él.
Salmo se siente arropado por un periodista de la talla de Piñeiro, porque entendemos que estamos en el camino de la verdad, una realidad tangible y demostrable a través de los impactos en los medios.
Por ello, la Junta Directiva de Salmo entrega, de manos de su presidente, Miguel Seoane, el Premio Salmo 2008 a Miguel Piñeiro.

 

A Coruña, 13 de diciembre de 2008
Querido Pepe:
Ya sé que andas un poco escarallado. Hasta la Torre de Hércules lo sabe porque brilla más despacio y te hace guiños de complicidad.
Hoy, los de “la Salmo o el Salmo”, como se decía antes, hemos ido de cena. Dicen Vicente, Juan y Germán, que hace un montón de años que no había una cena de éstas, que incluso es tema novedoso. Dice Pepe Fernández que lo hemos hecho bien, que la directiva ha estado a la altura y que los socios están contentos y, como tú sabes, Pepe, si me lo dice Fernández no hay nada más que decir.
No faltó nadie, Pepe, ni tú. Siempre directivo, siempre con nosotros, siempre trabajando por la sociedad, por tus amigos.
Querido Pepe:
Tenías razón cuando nos decías “nos apuntaremos a una cena, porque somos socios del club y queremos estar juntos”. Estuvimos todos y lo pasamos bien.
Con la misma modestia que siempre has tenido, con la templanza que te ha caracterizado. Así fue nuestra “gala”. Fue un acto de amigos, de club, de sociedad, de camaradería. Fue como hace años, Pepe, como hace muchos años.
Querido Pepe:
Hoy he sentido al club. Lo que tú me decías es cierto: “Los socios, Alberto, los socios”... Han estado muchos, Pepe, verás las fotos y sonreirás. Verlos ante mí, juntos, cómplices y disfrutando. Ha sido como habíamos planeado hace un par de meses. Ha sido perfecto.
Por si fuera poco, además de mis escarceos con los chistes, porque con mi gente soy como soy, como tú, he tenido el privilegio de poner las palabras a la entrega de un reconocimiento muy especial, uno de los Premio Salmo 2008. El tuyo.
Cuando hablé de ti, Pepe, todos callaron, todos se emocionaron. El presentador incluido. Todos sabemos lo que has hecho por el club, las horas, los días, los meses y años de trabajo. La sonrisa permanente, la seriedad nostálgica que siempre nos acompaña para decirnos que tenemos que ser firmes pero respetuosos. Que tenemos que ser Salmo. Que somos Salmo.
Miguel, Manolo, Carlos, Toñito, Areces, los Arcay, Seoane, Fabeiro, todos los Pepes que hay -que son unos cuantos-, Andrés, Juan, Germán, Vicente, Calvete... Me falta memoria, Pepiño, pero estuvimos casi todos, y todos pensando en ti.
Querido Pepe:
Hoy somos más Salmo que nunca gracias a ti. Somos un club que sigue los parámetros de seriedad y fidelidad que tú nos enseñaste.
No pudiste estar en la cena porque hay que bregar, como siempre bregaste, para ganar; para poner la pieza en tierra. Y la pondrás, como siempre has hecho.
Querido Pepe:
Tú eres Salmo. Nosotros somos Salmo, y por ti seguiremos adelante demostrando, día a día, que somos el club que hace años imaginaste.
Por ti quiero, queremos, ser mejores socios, mejores directivos, mejores pescadores... Mejores.
Como tú.
El mejor.

A PEPE SAAVEDRA. DIRECTIVO Y TRABAJADOR DEL CLUB SALMO.
Todo con mayúsculas.
Todo como tú.
El mejor.

Con cariño, respeto y admiración.
Alberto Torres.
CLUB SALMO
60 años pescando con Pepe.