Desde hace años es habitual que el Sar sufra un vertido cada
cierto tiempo, de ahí su lamentable estado a la vista, el
olor que desprende y su nefasta calidad de aguas.
Por eso no extraña cada vez que aparecen peces muertos como
acaba de suceder.
En las inmediaciones de la Plaza de Abastos de Padrón han
aparecido numerosas truchas y sollas muertas que estaban
siendo comidas por los patos.
Lo increíble es que aún haya peces vivos…