Cambios en la Consellería de Medio Ambiente

Hernández, Vázquez y Mato, tres conselleiros en quince meses. Cesada Verónica Tellado.

El Presidente Feijóo ha llevado a cabo una remodelación de su gobierno afectando a la Consellería de Medio Ambiente de la que dependen la pesca y la caza.
Desconocemos los motivos que han llevado al Presidente a remodelar su gobierno pero debemos reparar en que en los últimos quince meses hemos tenido tres conselleiros. El 18 de junio de 2014 cesaban a Agustín Hernández y nombraban a Ethel Vázquez. El 5 de octubre de 2015, cesaban a Vázquez para nombrar a Beatriz Mato.
Lejos de analizar el trabajo de Hernández y Vázquez, sí podemos y debemos apuntar que nada o bien poco hicieron por la pesca.
Hernández barrió funcionarios de su departamento y de las delegaciones provinciales porque le gusta controlar todo, y aquello que no esté bajo su mando e influencia lo considera hostil. Mandó a galeras –o al carallo- a numerosos profesionales de la casa y le hizo hueco a Verónica Tellado (directora xeral de Conservación) y Susana Cuesta (subdirectora), ambas de perfil político más que bajo, y nulas en lo que se refiere al conocimiento profesional que deberían tener del sector.
Hernández, fácilmente influenciable, dejó la consellería como un desierto.
No lo hizo mejor Vázquez, y además firmó una de las mejores “perlas” de los últimos años. En el caso del espantoso vertido de 30.000 litros de sosa en el Tea, una semana después de morir toda la fauna del tramo afectado, la conselleira dijo que el curso presentaba una “recuperación natural”…
Para la recta final de la legislatura, dos nombres capitalizan los puestos de decisión: Mato y Díaz. Estamos ante dos profesionales que además son educadas. Todo lo contrario que Tellado y Cuesta. Es obvio que los tiempos de vanidades, caprichos y vetos han quedado atrás.
Llegan las nuevas responsables y se encuentran con un sector destrozado, gestionado desde el capricho y desde el prohibicionismo enfermizo de Firulillo y su compañero de fatigas en la sombra.
Me viene a la memoria aquel director xeral del que se dijo que había sido el mejor en la gestión porque no había hecho nada; cierto es, no hizo absolutamente nada y así no cometió errores de bulto, pero ahora la cosa está tan mal que no podemos permitirnos más abandonos de funciones ni dejadez en las decisiones valientes que hay que tomar, sobre todo cuando se está redactando el borrador de la nueva ley de pesca.
El Consello de la Xunta del día 8 de octubre de 2015 trajo una inmejorable noticia para el colectivo de pescadores: el cese de Verónica Tellado Barcia como directora xeral de Conservación da Natureza y el nombramiento de Ana María Díaz López como sustituta. Salimos ganando, aunque también hay que decir que era imposible salir perdiendo. Este cese era tan esperado y demandado como el de la conselleira de Sanidade.
Al margen de que la nueva directora xeral, en el pasado, estuvo directamente implicada en el sector, el cese de la prepotente Tellado colma de alegría a muchos pescadores, sociedades y hasta sindicatos que la denunciaron. La incompetencia de la susodicha -y el servilismo a no-se-sabe-quién-ni-a-qué- ha quedado demostrada en muchas de sus actuaciones y decisiones. Se significó la Sra. Tellado como una auténtica maleducada, impropio de un político en un estado democrático, y se bunkerizó en su despacho consolándose con las delirantes obcecaciones de la Sra. Cuesta, de igual o incluso peor predicamento profesional que su jefa.
El inmovilismo de la dirección xeral fue parejo a la soberbia de estas dos señoras al que el colectivo de pescadores y sus problemas le importa un pepino.
Es hora de rendir cuentas, de hacer balance. ¡Que alguien me diga un solo motivo por el que haya que felicitar a la Sra. Tellado en su etapa al frente de Conservación, que me digan uno solo y daré su nombramiento por exitoso!
Mientras espero lo imposible, sólo podemos agradecer a la nueva conselleira el cese de tan nefasta gestora como fue Verónica Tellado, a la que le deseo la misma paz que ella nos deja con su marcha y a la que le auguro los mejores éxitos profesionales siempre que su labor la desempeñe lejos de los cometidos que tenía hasta ahora en los que demostró una mediocridad asombrosa.
A este tipo de políticos, de corte fascistoide, caprichoso y soberbio hay que atarlos en corto pero los partidos políticos son como son y siempre se cuelan manzanas podridas…
Nula, chula y, con perdón, hasta macarra.
Bye, Bye, Vero.
Piñeiro, tu amigo.

P.D.-
Todo esto lo vengo manteniendo desde el mismo momento en el que supe que esta maleducada no iba ni a contestar. Y sabemos lo de "tu" veto en A Coruña…

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