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La temporada de 2007 en
Galicia es un eslabón más en la pretensión de la administración de
adecuar la gestión de la pesca a su realidad actual.
La temporada anterior aportó una normativa con serios y polémicos
cambios encaminados a la pesca sostenible de la que tanto se habla
en los últimos años. Lo más novedoso fueron las nuevas tallas y
cupos y la prohibición de pescar los jueves en los cotos orensanos,
pontevedreses y lucenses.
Para esta temporada esa prohibición se amplía a la única provincia
que había quedado exenta de tal condición, A Coruña; por lo que, a
los lunes en general como día inhábil, hay
que añadir los jueves en los tramos acotados. Se reduce así la
presión de la caña, pero ¿con esta medida mengua también el
furtivismo?
La ola de incendios del verano pasado y los arrastres de ceniza con
las riadas de otoño han tenido su inevitable repercusión en los ríos
y menos mal que la “zona cero” de los incendios no afectó
especialmente a los tramos altos, y, en consecuencia, a los
frezaderos que, sin duda, habrían quedado acolmatados de lodo y
ceniza provocando un desastre de inimaginables proporciones. Aún las
espesas lenguas de ceniza que llegaron a los ríos seguro que tendrán
sus efectos negativos y el pescador lo notará esta temporada.
Las citadas lluvias -“agua bendita y bienvenida sea” en opinión del
Doctor Fernando Cobo- recuperaron los cursos hasta ofrecer unos
niveles de agua que no se recordaban desde hacía ya unos cuantos
años. Esas lluvias favorecieron la freza y ello nos permite pensar
que dentro de dos o
tres años habrá un buen
stock truchero proveniente de este año; se presupone, además, que
han limpiado los cauces y hacen albergar ciertas esperanzas de cara
a las próximas campañas.
El “parón minicentralero” del Conselleiro fue celebrado por el
colectivo de pescadores que desea que las medidas continúen firmes.
En lo que concierne al salmón, se va notando lentamente su
recuperación pero todavía son muchos los problemas que amenazan a
esta especie. Los cupos en el Ulla y Masma no se completaron y no se
entienden algunas medidas tomadas cuando hay cupo
de capturas
en cada río.
En cuanto al reo, la temporada fue mala y los índices de capturas
preocupantes. Los aficionados al “príncipe del río” esperan que sólo
fuera un hecho puntual y que la campaña de este año recupere
guarismos de pasadas temporadas y que no sea a costa de rebajar la
talla mínima legal,
como pretendían los técnicos de la Consellería hasta los irrisorios
25 cms, propuesta para 2006 que fue rechazada mayoritariamente.
En lo tocante a la pintona, los índices pluviométricos de 2006
fueron determinantes para que la campaña de pesca estuviese marcada
hasta el punto de que un buen número de pescadores habría aceptado
el anticipo del cierre ya que en julio y agosto se hicieron
verdaderas masacres con la caña ante la indefensión de las truchas
en ríos prácticamente secos.
Los problemas de la pesca siguen siendo la calidad del agua, el
furtivismo y las presas, y también la presión de la caña pero que
nadie anteponga éste último a los tres anteriores.
Entrar en la disquisición de pescar con muerte o sin muerte antes de
solucionar otros problemas de mayor envergadura es una pérdida de
tiempo y una batalla que sólo beneficia a los que desean ver
dividido al sector. Hay propuestas, a los comités provinciales y al
gallego de pesca, en los últimos años, bien claras y diáfanas pero
no dejan de ser órganos meramente consultivos sin opinión
vinculante.
Quisiera uno pensar que las perspectivas de cara al nuevo curso son
las que todos deseamos pero los problemas se arrastran desde hace
muchos años y las mejorías y el cambio de conciencias no se llevan a
cabo en unos días.
Hay mucho por hacer. La administración tomando medidas, las
necesarias pero con rigor y transmitiéndolas con suma claridad, y
los pescadores, clubes, sociedades y asociaciones colaborando en la
medida de sus posibilidades.
Sólo así, entendiéndonos y ayudándonos, y con diálogo permanente,
podremos ver el futuro con cierto optimismo.
El colectivo gallego de cazadores ha conseguido introducir
interesantes y beneficiosos cambios en la Ley de Caza, ¿habrá
llegado ya el momento de analizar si también se requieren
modificaciones en la Ley de Pesca? |