Flypad de Thinkfish

En el último curso que Pablo Castro impartió en Galicia habló del chaleco durante una hora, y no exagero, reloj en mano; el campeonísimo sorprendió a todos con sus consejos sobre como adecuar el chaleco a la competición y a la pesca y de como rentabilizar todas sus prestaciones para que sea un auténtico complemento y no un estorbo como lo es a veces. Una hora hablando sobre el chaleco… el día que tenga que hablar de la Flypad de Thinkfish nos puede dar el Juicio Final porque hay mucho y bueno que decir.
Yo, que no soy Pablo Castro, ni falta que hace, desde la perspectiva de un pescador que no compite y en mucho menos de una hora, voy a lisonjear y sacar defectillos a la gran apuesta de mis entrañables amigos de Thinkfish y vaya por delante que la amistad no condiciona mi opinión (eso sólo lo hace cuando pierdo al mus, y ese caso aún no se ha dado).
Thinkfish
saca al mercado un aquel o un memuera que puede jubilar a nuestro anterior equipo en cuanto a cajas de moscas se refiere y, como todo en esta vida, tendrá detractores –quizá porque no puedan permitírselo-, fieles seguidores que fardarán de Flypad de P.M. y Geltrú, que diría Moralejo y habrá quienes empeñen parte de la próxima extra en darse un homenaje adquiriendo el Flypad como la solución a tutti problema de almacenaje de moscas.
Hablan mis amigos de Thinkfish de “mejorar la gestión de las moscas” y a veces pienso que le damos demasiadas vueltas a esto de pescar. Bien cierto es que, cuanto más evidente es el declive de los salmónidos, mayor es el esfuerzo empresarial en dotar al pescador de la mejor tecnología y es de agradecer ese plus empresarial teniendo en cuenta la que está cayendo (frente al austericidio…. mucha pesca…)
Thinkfish pone al alcance del pescador un completo pack para guardar nuestras moscas y, como complemento perfecto, unas cajas para llevar en el chaleco con gran capacidad de almacenamiento.
Como es habitual, los productos de la firma van garantizados por una visión muy vanguardista y una atrevida estética.

El Flypad Box es un producto para guardar y almacenar moscas y aquí encuentro el primer problema: que es insuficiente para todas las que tengo. Así que alguien de la empresa vaya tomando buena nota, un Flypad Box no me llega a nada, que me manden cinco o seis docenas (explicaré esto más adelante argumentándolo convenientemente).
Flypad Box tiene capacidad para más de 1.200 moscas. Sus medidas son: 20 cm x 20 cm x 11 cm. El pack está integrado por dos Flypad, que son las cajas que llevaremos al río, y ocho bandejas que se pueden intercambiar al dente en las cajas. Flypad Box, la madre de todas las cajas, dispone de un sistema modular de almacenamiento exquisitamente aprovechado y los laterales disponen de unos orificios que favorecen la ventilación. No ocupa mucho espacio por lo que puedes llevar en el maletero un mogollón de moscas y elegir sólo las que estimes oportuno para llevar en el chaleco.
Flypad permite realizar una cuidadísima selección de moscas para cada momento o para cada río porque ya se sabe que la mosca que funciona en el Furelos no lo hace en el Lor y que hay algunas que pescan en el Ulla y en el Tambre a la vez. Al disponer de ocho bandejas en las que alojar nuestras selecciones de moscas, podemos incluso dejar una o dos bandejas libres para realizar selecciones especiales para una ocasión concreta, para pescar en lago o para un río determinado. Esto, por un lado es muy cómodo, pero habrá pescadores y competidores que sigan queriendo llevar todo el mundo animal en el chaleco. Los hay que en acción de pesca ven emerger un Classic fly terco river (aviso, no vayas a Wikipedia que no lo encontrarás; en traducción libre, mosca cojonera), mete mano al baúl de los recuerdos de Karina que lleva en la espalda y saca una imitación perfecta del bicho. Con Flypad esto será mucho más difícil ya que el espacio no es el mismo que tienen las cajas de los chinos, por ejemplo, generosas en amplitud pero adecuadas económicamente a las otras prestaciones de las que carecen. Caja barata=caja mala. Esto de las cajas de las moscas es como el trastero de casa, si tienes 3 miserables metros cuadrados los llenas, pero si tienes 50 también.
Uno de los aspectos más llamativos y cómodos de Flypad es el diseño de la tapa pues permite ver las moscas en su interior sin necesidad de abrir la caja. Es estanca, con cierre dotado con 8 imanes de neovidio y dos juntas de neopreno de alta densidad. Su precio lo justifica. Sus medidas son: 17 cm x 8.5 cm x 2 cm.

Si no eres muy quisquilloso o repugnante a la hora de organizarte y si no quieres llevar el mundo animal a cuestas, un Flypad para ninfas y otra para secas y nos evitamos dar el cante...

Las ocho bandejas tienen distintas capacidades y esta distribución: las dos V1204 albergan 114 moscas, las dos V1203 pueden llevar 120 moscas, las H1202 tienen capacidad para 123 y, por último, las dos H1201 pueden portar 144 moscas. A mi tanto detalle me puede pero seguro que un sibarita de la seca le encuentra la oportuna explicación.

El diseño de la bandeja H1201 es el más clásico mientras que la H1202 es un híbrido en el que puedes compaginar secas con algunas creaciones de mayor tamaño, es decir, aporta una distribución interior que permite guardar algunas moscas poderosas en estructura como los bichos (ya sabemos que el bicho es muy gallego y que Thinkfish no va a hacer una caja FlyXuvia especial). Pues es precisamente en el diseño interior de las cajas donde cada pescador encontrará los problemas derivados de las moscas con las que pesque. Es decir, si sólo pescas con petadores de Touceda no se te ocurra comprar el Flypad porque vas a subir por las paredes (no digas que no te avisamos), pero si lo tuyo es pescar con moscas nada ostentosas en tamaño estás ante un complemento verdaderamente eficaz (obsérvese lo rebuscado de “eficaz”, pero ¿cuántas veces compramos cosas de pesca que luego no valen para nada o simplemente no utilizamos?) Es eficaz porque, en efecto, te permite llevar muchas moscas en el chaleco ocupando poco espacio. Yo, por ejemplo, cuando voy al Rois sé qué moscas utilizar y llevo casi treinta años pescando siempre con las mismas moscas sin necesidad de un porteador para el resto del mosquitaje.

Me habla mi amiguete Luis del “gran instrumental de caza mayor” refiriéndose a estos artefactos. Alguno, en efecto, se pasa de frenada en tamaño y puede obstaculizar la ranura de la siguiente fila pero precisamente Thinkfish ya está desarrollando unas nuevas bandejas que serán presentadas en la Feria Efttex de Viena en junio de este año:
- Una bandeja de alta capacidad para unos 300 perdigones.
- Bandejas “self place”:
1.- Foam: van a desarrollar tiras de foam de forma que el pescador tenga la libertad de colocar cada tira en el lugar de la bandeja que considere adecuado para sus artificiales y con la separación entre tiras que estime oportuna. Es decir, comercializarán una bandeja que en vez de ir con un foam estándar ya pegado, dispondrá de unas tiras para que la bandeja se adapte al criterio, gusto y empeño del usuario.
2.- “Foam+imán” e “imán+imán”: también están trabajando en unas tiras de imán de neodiminio para que el pescador las pueda pegar en las bandejas. De manera que se podrán utilizar combinadas con las tiras de foam para –poniendo cada una a la distancia adecuada– tener una bandeja completamente adaptada a las muchas cosas raras que comen las truchas y que son de difícil colocación en las cajas convencionales. La cabeza se dispone en el imán y el anzuelo se fija en la ranura de la tira de foam.
El Departamento de I+D de Thinkfish cree que una bandeja con imanes incluso se podría utilizar para cucharillas 000 y para los peces articulados más pequeños. Se mete la firma a garantizar también el buen estado de la ferralla pues ahora el pescador utiliza cajas que no son estancas con los consiguientes y derivados problemas de oxidación. Incluso, los imanes facultarían la perfecta colocación de las cucharillas evitando engorrosos enredos entre los anzuelos.
3.- Bandejas de alta capacidad para mosca seca. Posiblemente comercialicen otro foam basado en el modelo de la bandeja H1201 (para 144 slots), pero con capacidad para unas 100 moscas más.
La idea que persigue la emprendedora firma española, con el Ecosystem y otros productos que están diseñando, es que sea el sistema el que se adapte a las necesidades del exigente pescador actual rompiendo con los métodos tradicionales en los que el pescador está obligado a adaptarse a lo que hay en el mercado.

Los otros dos modelos de formato en las cajas, el V1204 y V1203 permiten una buena selección de variopinta bichería. Muy aconsejables, pues, para los seguidores de los múltiples modelos de bicho. La bandeja V1204, simplemente, la encuentro perfecta.
Hice una comparativa de algunas de mis cajas con las bandejas Flypad. En la bandeja Flypad de mayor capacidad metes 144 moscas mientras que en una caja de los chinos del mismo tamaño puedes llegar a meter 168. La diferencia es mínima en capacidad pero la caja oriental te cae al río y repueblas los bancos marisqueros de la Ría de Arousa.

Tengo dos cajas convencionales, las hay en el mercado, que la tapa también hace las veces de bandeja. En estas metes 220 y 308 moscas, respectivamente, pero abultan el doble o más que Flypad y cuando digo que metes 220 y 308 moscas, quiero decir que tiene marcados tantos sitios para albergar otras tantas moscas; otra cosa es que seas capaz de meter tanta mosca en tan poco sitio.
Miré, por último, las diferencias con otras cajas mías y éstas salen perdiendo.

Reparé en cómo almaceno yo mis moscas. Por ejemplo, tengo una caja completa con moscas de mi amigo Vicente Longo. La caja guarda 103 creaciones del genio asturiano pero tiene capacidad para 308 moscas. La caja está aprovechada al máximo y aún así no entran más moscas, utilizo pues sólo un 30% de la que se presume como capacidad máxima.

En Flypad, que es una caja de moscas, no un milagro, encontraremos el mismo problema: las muescas para la sujeción de la mosca por el anzuelo están muy juntas, quizá demasiado, diseñadas especialmente –creo- para moscas convencionales de pequeño-medio tamaño. Si metemos un par de ninfones de Longo, un petador de Touceda, un saltamones de Saavedra y un bicho de Mera, no hay caja en el mercado… Pero esto lo solucionarán en breve con los nuevos diseños de las bandejas.

Y como ya no sabía que más contar del tema, me fui a www.thinkfish.com y me enteré de que el comprador de FlyPAD Ecosystem tiene una garantía de 3 años por defectos técnicos de fabricación y que FlyPAD Ecosystem fue Premio Editor de Fly Fusion Magazine en Canadá.
Por lo demás, buena cosa esto de Flypad. Me gustaría, un poquitín más de espacio, por lo menos en una de las bandejas, para moscas algo más consistentes en tamaño. Es decir, Flypad es un producto que veo orientado exclusivamente para mosca seca ya que el espacio de las bandejas queda un tanto justo para otros montajes. Esa imagen de “agobio”, como de querer aprovechar cada bandeja como si fueras a meter en ella la mismísima biblioteca de Alejandría, trae como consecuencia que los que tienen algún problema de vista o de articulaciones o de movilidad en los dedos, precisan de amplitud, de espacio, y Flypad no hace grandes concesiones en las bandejas actuales.
Un apunte estético, me llegó Flypad con el ruego de ser crítico al margen de amistades. Pues a mí que me gusta la estética vanguardista de la empresa Thinkfish, en este caso la combinación de naranja y negro… pues que no.
Y ahora os hablo de la FlyPereza.
En mis cajas hay moscas de verdaderos maestros del mundo del montaje, tanto de Galicia como de otras comunidades españolas. Tengo mi “Caja Artesana”, verdadera joya de los Artesáns da Pesca con creaciones de Julio Seijas, Oscar Gayoso,Andrés Touceda, Paco Porto, Alberto Mera, Fernando Comba, Noelia Gayoso, Luis Piñeiro, José M. Baldonedo, Jorge Rodríguez Maderal, Xaquín Lorenzo Muíños, Miguel Seoane, Eloy Saavedra y Juan Gayoso. Tengo otras cajas auténticamente únicas que llevo en el coche sólo para fardar de amigos y en las que guardo auténticas virguerías de Marc Petitjean, Rafael del Pozo, Vicente Longo, Guy Roques, Sergio Longo, Luis Villas, Cholo Ruiz, Pedro Vigil, Pedro Fernández de La Concha, Txus lamberto, Josetxo Martínez, Paco Redondo, Tasio Redondo, Joaquín España, Javi Martínez, Alonso Soria, Luis Meana y Roberto Coll, entre otros. Más cajas, aquellas en las que hay moscas de David Arcay, Arturo Alonso, Juan Ventura (El Plumas), Moncho Feros, Guillermo Torrente, Eduardo Escarcha, José Luis Brandón, Manolo Gómez, Diego Abuín, Vicente Pico, Rafa Bellas, Ismael Marina, Rafa Vázquez, Alberto González, José Manuel Socastro, Miguel Prieto,  Jorge García, Santi Pita, Antonio González, Ricardo Millán, Oscar Hernández, Miguel Montoto, Manuel Estrada y Alberto Torres. Si me olvido de alguno o algunos que me disculpen, es el problema de tener más amigos que moscas... Y después, tengo las cajas de moscas con las que pesco.
Me aterra el momento de pasar todas estas moscas de distinta bichería de diverso pelaje, una a una, a sus nuevas dependencias y-o aposentos. Supongo que debo esperar al mes de vacaciones y creo que andaré muy justo de tiempo, es más, al volver en septiembre tendré que descansar de tanta mosca.
 
Miguel Piñeiro
Thinkfishnómano

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