TURIAPRESS 2007 en CHULILLA (Valencia)
El Turia y el lance de la hueva

Que Galicia está distante de otros puntos de España es obvio pero algunos tuvimos que ir a TuriaPress para demostrarnos que te tiene que gustar mucho la pesca para cruzar del noroeste al levante de una tirada.
En esto de los encuentros de prensa hay picaresca y hasta un reconocido fraude que sigue pululando por Galicia dejando pufos por doquier.
No es el caso de Roberto Coll que con rigor, profesionalidad y un empuje fuera de lo común, ha sabido poner las bases de lo que, con pequeños retoques y reajustes, llegará a ser una cita ineludible en el calendario anual de la prensa española especializada.
Los comienzos suelen ser durísimos pero Chulilla ha arrancado con mucha fuerza.
La felicitación por la organización de TuriaPress debe ser un acicate más, una sólida base en la que volcar la cultura, el medio ambiente y la gastronomía valenciana en los medios de comunicación para que los pescadores conozcan un lugar idílico.
TuriaPress citaba a los medios de comunicación especializados en pesca para dar a conocer el potencial del Turia en Chulilla, a unos 60 km de Valencia capital.
Desde Galicia nos acompañaron Julio Seijas y Eduardo Fontela. Lamentablemente, Moralejo, Casal, Torres, Hernández, Lareo, Vilariño, Muíños, Mera y Gayoso -los otros invitados- no pudieron asistir y bien que los echamos de menos.
Fuimos los gallegos los primeros en llegar a la cita y comprobar la belleza natural de un entorno paisajístico fuera de lo común. ¡Verde! ¡Mucho verde entre escarpadas montañas! Y, a sus pies, majestuoso, el Turia.

El río tiene a la altura de Chulilla unos 7 metros de ancho. Baja rápido en tablas de chorreras pero remansa en pozos –alguno, de respetable profundidad- bien definidos.
Tiene un color verduzco que a primera vista te hace pensar que baja “tocado” pero no es así, es el color natural de sus aguas.
Las márgenes están llenas de cañaverales que limitan la acción de pesca. De hecho, se aconseja la pesca a ballesta, tanto a cola como a cucharilla. Con la cola los rodados son más prácticos.
Aún no había llegado el resto del personal y, pertrechados debidamente, cayeron las primeras pintonas con Leonardo de la Fuente, Julio Seijas y Jorge García Felipe como compañeros. Leo, sin el más mínimo pudor, les atizaba con el Hierro-Edu-2 mientras Julio hacía lo propio con sus ninfas. No hizo falta mallar mucho río para pegar varias docenas de clavadas. Obviamente estaba petado de ejemplares.
El lance más hermoso, el doblete de Jorge, pero claro, pescaba con una Scierra...

Satisfecha nuestra ansia, a trabajar y al posterior tripeo.
Va llegando el personal y tiene lugar la inauguración del encuentro en el que participamos junto a Roberto Coll, Guy Roques, Xavier Marí y los representantes del Ayuntamiento y de la Generalitat Valenciana.
Guy, en su línea habitual, soberbio en el Pregón del encuentro.

En la jornada del sábado, vamos de nuevo con Leo y Julio y se nos suma la siempre gratificante compañía del Maestro Artesano Paco Redondo. Leo se empeña de nuevo en dar toda una lección en el manejo de la ferretería y en el modelo del “trota-río”, mientras Paco y Julio –pareja de hecho- se prodigaban en medidos y sibaritas lances y en el intercambio de moscas mientras picaban las pintonas que Leo iba dejando atrás en su fugaz y meteórica “huída hacia delante”.
A media mañana, otra alegría, ¿qué digo?, ¡explosión de júbilo!, llega el que faltaba, Francisco Javier Martínez, al que a pesar de ser el flamante Director de La Tribuna de Albacete, seguimos llamándole Javi y tratándolo de tu. Y no vino solo… (Aurita, porfa, pídele matrimonio que mi hermanito es un chollo… y tú una bendición).
Javi se metió en el vadeador y nos acompañó el resto de la mañana.
A todos nos sorprendió el efecto de las riadas sobre las compuertas de una  instalación destinada a retener agua y no lo hizo por lo antiestéticas que son sino por el estado ruinoso y peligroso de las mismas. La verdad, la estampa es más propia de Chernobil después del fiasco nuclear. Roberto, ya lo hemos hablado, ya va siendo hora de adecentar el asunto por muy “monumento” que lo consideréis.

Al final de la mañana dejamos de pescar porque Guy Roques presentaba su libro “Delirios de un pescador a mosca I”, Diálogos con mi sombrero.

Turno para reponer fuerzas y los talleres de Lance –con José Ricardo Matéu, titulado por la F.F.F. de U.S.A- y el de Montaje donde Seijas, Redondo y Fontela nos obsequiaron con una amplia gama de moscas, cucharillas y ¡hasta pendientes!
Aquí nos hacen una confidencia: la hueva es demoledora en el Turia; y nos dan cuatro.
¡Coño! Esto de la hueva tiene huevos.

Y además nos habían indicado otro buen lugar del río, a unos 2-3 km del hotel, la Central. El edificio, no es feo. Sus efectos son de lo más dañino, pero por lo menos tiene los ladrillos bien colocados. En la caída del chorro, un pozón de reclinatorio.
Un puente, a pocos metros aguas abajo, permite contemplar dos tablas muy hermosas.
El granado. Vaya sorpresa. En la misma orilla, solitario y frondoso, un granado invitaba al expolio con sus hermosas granadas tamaño XXL.

Y por si fuera poco, en 360º no hay casas, ni fábricas, ni... Vamos con la pesca.
Nos metimos en el agua, debajo del puente, ya que arriba en el pozón, José Miguel Matilla y Roberto Coll estaban haciendo callo de carallo...
Lanzar con la hueva era una novedad para el grupo puesto que utilizarla con lances ortodoxos era tarea imposible, por la estrechez del curso y porque su peso impide que un rodado la ponga donde quieres. Tuvimos que improvisar un lance que permitiese meter el señuelo con las mínimas garantías para no machacar la postura en caso de enganche y para no perder la mosca. Así que ideamos un híbrido entre semi-rodado y al corrido o arrastre de la miñoca con perdigones.
Primer lance, ponemos la hueva en el agua, deriva, fondea y... primera trucha que sale disparada de su refugio para tomar el señuelo con una voracidad y rapidez sorprendentes. Segundo lance y segunda trucha. Tercero y tercera... Y así se fueron sucediendo las clavadas entre la sorpresa y la incredulidad de cómo y a qué estaban picando.

Nos llegan rumores de un nuevo festival de Leo, con Edu-ferretería, unos cientos de metros más abajo.
Coll y Matilla abandonan el pozón de la Central y nos invitan a que ocupemos sus puestos. Craso error, las truchas estaban re-que-te-to-ca-das y tuvimos que bajar de nuevo unos buenos metros para seguir con el festival, ¡qué digo!, ¡la zarzuela de la hueva!
Las horas iban cayendo al mismo ritmo que se sucedían las clavadas cuando llegó el momento de plantar para asistir a la segunda jornada técnica moderada por Paco Pascual -buen tipo el Marqués- en la que participaron Enrique Aguado, Cesáreo Martín, Agustí Albiol y Leonardo de la Fuente sobre “El papel educador de los medios”.

Otro aldabonazo al estómago, en formato de delicias gastronómicas valencianas, sorteo de regalos y a la cama.

El domingo amaneció fresco pero radiante. Salimos directamente a las tablas del día anterior con la esperanza de mermar las agujetas con más clavadas.
En una postura de libro, al primer lance de la hueva entró un ejemplar de trofeo. El terminal de 0,12 mm hacía presagiar lo inevitable y, después de unos diez minutos de templanza y paciencia, el ejemplar se descolgó río abajo y rompió el sedal. La lástima es que se llevó la hueva en la boca.
A falta de más huevas metimos ninfas hasta que apareció presto Paco Pacual con algunas más pero la mañana avanzaba con muchas menos capturas –aunque numerosas- que la jornada anterior.
Era evidente que la “inteligencia emocional” de las pintonas las había puesto sobre aviso de las consecuencias de tomar tan suculento señuelo. Además, la batería de moscas, ninfas y cucharillas habían machacado el tramo.

Y llegó la hora de empaquetar los bártulos que en el Salón de Plenos de Chulilla nos esperaba la última Jornada Técnica.
Se presentaba el libro de Eduardo García Carmona sobre la pesca en León que se publicará próximamente y posteriormente una interesante Mesa Redonda sobre el hallazgo de una población de trucha autóctona en el Turia. Ahora, las partes implicadas, deben trabajar en la recuperación del stock mediterráneo para que el Turia vuelva a tener el esplendor de antaño.

Sin más tiempo que para el acto de clausura y la comida de despedida., arranque de coche y tira millas. ¡Qué lejos queda Galicia de Valencia!

Lo mejor –en palabras de Guy Roques y Javi Martínez- es que se ha establecido un eje de prensa peninsular con salida desde Galicia (Vilagudín) y llegada a Valencia (TuriaPress) con escala en Castilla y León (PescaPress).
En el largo camino de regreso hubo tiempo para recordar el momento de compartir experiencias con grandes amigos como Guy, Enrique Aguado, Antonio Miralles (al que no vemos con la frecuencia debida), Saturnino Martínez (mi "primo radiofónico" de Canal Nou, la autonómica valenciana), Paco Pascual (el Gran Marqués), Susana García (¡ya era hora!), Agustí Albiol (enhorabuena por naturatv.com), Ismael Tragacete, Cesáreo Martín y por supuesto Javi y Leo, entre otros.
De los foráneos habituales, sólo faltaron Chani y Joaquín, apóstatas dedicados a los safaris y a los pregones, respectivamente,  a los que tendremos que reconvertir urgentemente para que no pierdan la buena costumbre de pescar con los amigos que les quieren.
Hasta el año que viene, con huevas o sin ellas.
Miguel Piñeiro

Intervención de Roberto Coll en el Acto de Bienvenida

Recuerdo las palabras de un alcalde de Chulilla, allá por los años de la recién estrenada democracia, que me dijo en una ocasión que lo que había que hacer era reunir en Chulilla a periodistas, inflarlos a embutido y vino y que después se fuesen hablando maravillas del pueblo. Hoy, casi treinta años después de esa cita, ven la luz las primeras Jornadas para medios de prensa especializados en pesca deportiva TURIAPRESS-CHULILLA 2007. No pretendemos inflar a nadie, pero si en parte que al término de estas jornadas lo hayáis pasado lo mejor posible, y que al regreso divulguéis en vuestros distintos medios los encantos de esta tierra que hoy os abre sus puertas de corazón.
TURIAPRESS nace después de un año de trabajo y de ilusión, de esfuerzo y de ideas; todo con el propósito de lograr reunir hoy aquí ante todo a un grupo de amigos con los que compartir durante un fin de semana horas de pesca, buen comer y mejor ambiente. Pero TURIAPRESS pretende ser algo más, estamos sin duda ante la mayor campaña de promoción de Chulilla, y además con el coste más bajo posible. 6 revistas especializadas, 14 diarios de tirada regional o nacional, 3 cadenas de televisión nacionales más una en Argentina, 2 productoras de documentales, 5 emisoras de radio y 22 webs de Internet han recogido y difundido hasta el momento la noticia de TURIAPRESS. Aún pareciéndonos esto poco hemos querido que TURIAPRESS se convierta en el referente de los foros de debate de temas medioambientales en Valencia. Para ello este año iniciamos la andadura con un tema estrella: “Los proyectos de recuperación de la trucha común en Valencia”, un largo sueño que todos deseamos ver convertido en realidad con el conocimiento hace poco más de un año de una población, la única conocida hasta el momento, en el Turia muy cerca del lugar en el que nos encontramos.
Pero no puedo dejar de reconocer también el esfuerzo de las entidades que han organizado estas primeras jornadas. Al Ayuntamiento de Chulilla, encabezado por su Alcalde D. Enrique Silvestre, que pese al momento electoral y al cambio de gobierno municipal ha tomado conciencia del interés que TURIAPRESS tiene para Chulilla. A la Sociedad de Pescadores La Rinconá, y a su presidente D. José Miguel Rodrigo, por haber creído y confiado en el proyecto desde antes incluso de que este naciera y haber cumplido su trabajo con total solvencia. De manera muy especial quiero agradecer a D. Xavier Marí, Director del Balneario de Chulilla, la confianza mostrada desde el primer día en este proyecto y su apuesta hacía él, ya que sin ellas TURIAPRESS no hubiese sido una realidad. A Inés y Puri por toda la ayuda que me han prestado y nos prestarán aún durante estos días, y haber aguantado mis avalanchas informativas de forma estoica.
Comprenderéis pues que, para este valenciano y chulillano que os habla, hoy sea un día muy especial. Reuniros a todos, amigos, en Chulilla y junto al Turia, con los objetivos antes citados, es el mejor pago a las muchas horas de dedicación que TURIAPRESS me ha robado a lo largo de este último año. Desde aquí quiero manifestaros mi deseo de continuar trabajando por y para Valencia, por y para Chulilla, por y para la pesca, de la mejor manera que lo se hacer: con ganas y con ilusión, con la ilusión que me transmite vuestra presencia en esta sala.
En esta primera edición de TURIAPRESS-CHULILLA 2007, contamos con un pregonero de excepción. Poco puedo decir de él que no se haya dicho ya, conocido pescador y escritor. Gran persona, con una humanidad que le han hecho ganarse la amistad de todos nosotros. Pregonero de la Semana Internacional de la Trucha de León en el 2003 y del Master de Pesca a Mosca de Villamarchante en el 2004. Guy Roques.

Roberto Coll Alcalde
Director Técnico de Turiapress
14 de septiembre de 2007

Pregón de Guy Roques

Según la buena costumbre quiero dar las gracias a los organizadores de estas primeras jornadas de “Turiapress” y especialmente a nuestro amigo Roberto Coll por habernos invitado. A mí me sobraba la invitación. Hubiera aceptado feliz pisar de nuevo la hermosa tierra valenciana sin preocuparme más, salir en busca de un puñado de colorados “ababoles” para regalarlos a mi mujer. Pero si el refrán castellano dice que “No hay mal que por bien no venga” también es cierto el contrario, que “No hay bien que por mal no venga”. Habéis entendido que para mí el bien fue la invitación y el mal el encargo del pregón. Me comprenderéis mejor si os cuento que, a la sazón, estaba pescando evangélicamente en mi río preferido de la Patagonia, el mítico “Futaleufú” cuando se me ocurrió, por un día tan ventoso que no se atrevía ni San Pedro a salir, ir al pueblo vecino a abrir mi correo electrónico. Hay días así en la vida, te levantas alegre confiando en una nueva jornada, sin saber que lo mejor sería quedarte tranquilamente en la cama. Lo que me llegó en este caso, ¡Ojalá fuesen todas las malas sorpresas de este tipo! Fue un mail que decía “Solicito un favor” firmado por el amigo Roberto y pidiéndome la redacción del pregón para este encuentro en Chulilla. No es la primera vez que me piden un pregón o un prólogo y siempre me pasa lo mismo. Primero lo siento como un honor y lo es verdaderamente porque no dejo de preguntarme ¿qué tendrá mi pluma para que me la quieran sacar del tintero donde tan apaciblemente descansa? Se lo pregunté también un día a un amigo que me contestó enigmáticamente que tenía… gracejo. Esta palabra me hizo el efecto del graznido de un cuervo. Gracejo…humor, ironía, no,…gracejo. Sinceramente yo me considero como un soldado raso de las letras, un enano, un pigmeo con barbas, comparado con los grandes, pero ¡Ojo! También hay hormigas… sin alas…que además no pescan. Ser pregonero es un honor, no cabe duda, una satisfacción que, como muchas cosas buenas, no dura más que un breve instante. Luego y para rato te acosa la terrible incertidumbre acerca de lo que vas escribir, lo que llamé en alguna ocasión el demoledor estrés de la página blanca, muy comparable con el estrés que precede una competición de pesca cuando también temes dejar en blanco la plica del controlador.
Mi amigo Pascal Gognard, actualmente capitán del equipo de Francia B de Pesca a Mosca, me dijo en una ocasión, hablando de un chico seleccionado para un campeonato de Europa: “Fulanito lo tiene todo perfecto, sus cañas, sus carretes, sus colas de rata, sus moscas, sus bobinas, en fin todo, bien organizado y disponible a cada momento, además su estilo de pesca es muy pulcro, lanza y posa muy bien la ninfa o la seca pero (¡Ay! ¿Qué buena vida tendríamos todos sin estos PEROS que se tendrían que escribir con R doble porque siempre muerden!) Fulanito, decía, domina todas las técnicas y modalidades PERO… no tiene vicio”
Andamos bien, ahora para sacar peces paciencia y ciencia, cansancio y constancia, no sirven; también hay que tener vicio. ¿Qué quería sugerir Pascal con tan insólita palabra en materia de pesca a látigo? ¿Qué es eso lo de tener vicio? ¿Será decirle a otro pescador que en el tramo no hay nada porque lo redaron los furtivos cuando sabemos que no pasó ni un lanzaprados, o será ponerle una pizca de malicia a nuestra técnica como la cocinera le pone una guindilla a la olla o será sencillamente lo que en España se llama picardía? En todo caso me pareció que ese concepto mal definido se merecía algún intento de aclaración así como algunos comentarios y consejos baratos, con IVA incluido.
Reconoceremos primero que hay una forma clásica, ortodoxa, de prospectar las aguas, trabajando las corrientes, observando el cauce de los ríos con sus piedras, sus ramas, la característica de sus fondos, la profundidad de cada tramo, todo lo que puede determinar la secreta mansión de los codiciados habitantes del agua. Cuando hay mucha presión de pesca y no sirve correr pues está todo el río permanentemente ocupado (igual que los servicios en las clases económicas de los aviones) suelo sentarme a observar como pescan los demás. He notado varias veces que algunos mosqueros abandonan una buena tirada después de pescarla como saben y sin que se les ocurra algo nuevo que podría resultar contraproducente según la razón, tal vez fructífero según la fantasía. Miguel de Unamuno escribió en una página de su libro “Vida de Don Quijote y Sancho”: “Sólo el que intenta lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible” Esta verdad universal lo es también en la pesca a mosca donde podemos intentar cosas aparentemente inútiles, finalmente provechosas. Voy a tomar tres ejemplos.
Vemos una cebada debajo de unas ramas tocando casi la superficie, un sitio prácticamente inaccesible, sabemos por experiencia que por más que nos arrodillemos y estiremos la línea a ras del agua el resultado tiene todas las probabilidades de ahuyentar al pez por una posada torpe y ruidosa. Así y todo lo intentamos y…adiós cebada…y recuerdos inconfesables para los padres del pez. Si le echamos una pizca de vicio a este caso, subiremos mucho más arriba de la postura, entraremos a la mitad del río con pies de plomo, no sin haber observado previamente que no pisamos otras posturas, y lanzaremos una mosca desde allí controlando su deriva de manera que entre por debajo de las malditas ramas y se presente lo mejor posible. Pobre trucha si la pesca algún elemento conocido mío. ¡Ojo! Hay que templar mucho el pulso porque corriente abajo es más fácil romper que clavar.
Último ejemplo por no aburrir. Gracias a las diabólicas gafas polarizadas hemos visto una pintona subir a la mosca seca y zafarse sin cogerla. Es totalmente inútil repetir la misma presentación porque en pesca como en amor las mismas causas producen los mismos efectos. En este último caso lo que más es de lamentar es la ausencia de efecto pero no conviene hoy seguir pulsando ese botón. La única forma de engatusar una trucha que rechazó consiste en lanzar a la postura nuestra mosca de manera que salte en la superficie (eso se puede conseguir moviendo la puntera de la caña o jugando con las olitas de la corriente). Se repite 3 o 4 veces la añagaza y luego se vuelve a la deriva normal. Con un poco de suerte el inocente pez no aguanta más la excitación y se dispara a comer. Moraleja: A la trucha, también, hay que saber excitarla.
A partir de estos ejemplos, entre otros, vemos finalmente que el vicio de marras, hecho de malicia y picardía, no es más que una forma más artera pero también más ingeniosa para pescar un pez donde a primera vista era imposible o por lo menos complicadísimo. Hasta llegaría a decir que ese famoso vicio podría considerarse una virtud porque la vida es así de rara, bien sabemos que a veces sale el sol mientras llueve, ese vicio no sé, o no quiero saber, hasta que punto lo tengo desarrollado, mas lo que no da lugar a dudas es que para mí… para mí la pesca… sí que es un vicio. Digamos que yo creí mucho tiempo que lo era hasta que busqué la definición que daba el diccionario de la Real Academia de la palabra “vicio”: “una afición o vehemente deseo de una cosa, que incita a usar de ella con exceso”. Está muy bien dicho, la droga es un vicio, el alcoholismo también, el consumismo histérico es un vicio y la tele-dependencia también. Sobran los ejemplos en nuestras decadentes sociedades. Pero la gran diferencia que veo entre estas perversiones que perjudican la salud física o mental y la pesca es que ésta, en cambio, no hace daño sino que fortifica al que la practica. La pesca un vicio bien puede ser pero vicio sano indudablemente, con permiso de los Académicos de la Lengua.
La pena es que en mi caso, según cuenta alguna entendida que anda por aquí, el vicio es tricéfalo como los asquerosos monstruos del infierno, es decir que tiene tres cabezas igual de feas. La primera cabeza pesca u organiza la pesca, la segunda concibe y controla toda la parafernalia desde el carrete hasta las moscas artificiales, imaginadas o elegidas según nubosos e inciertos criterios, la tercera, por si fuera poco, escribe sobre pesca a látigo y …algunas cositas más. Deben de estar bastante equilibradas las tres cabezas pues nunca he conseguido saber cuál se cansa más pronto. Ahora si os digo que las tres cabezas son incapaces de hablar de pesca durante horas no me vais a creer. Entonces no lo digo.
Pero sí quiero confesar que para mí el ejercicio escrito más difícil que cualquier comentario verbal, es el que consiste en traducir los sentimientos que se unen a las vivencias del pescador que soy. Entre varios recuerdos me encanta elegir, en este ambiente tan valenciano, el que me ofreció la luminosa tierra de Blasco Ibáñez cuando, hace cuatro años, participé en el Master de Villamarxant. Al encontrarme a la mañanita entre cañaverales y naranjos (entorno de pesca para mí totalmente desconocido hasta aquel momento) sentí una emoción, un estado de ánimo especial que intenté expresar en un poema, un poema que quiero leer ahora a modo de conclusión:

Amanecer en el Turia

Amaneció en el Turia
nosotros
entre cañaverales
captando la paz
del naranjal vecino
bañado de fragancias
Amaneció en el Turia
aguas tranquilas
gasas blancas
algodonadas de misterios
algún brillo ya
en la incierta superficie
Amaneció en el Turia
cambiante permanencia
manos abiertas
brazo tendido hacia el mar
repitiendo
promesas de eternidad
Amaneció en el Turia
ocultando
en un suave chapoteo
codiciadas truchas
estremecidas quizás
por la inquietud de la mañana
Amaneció en el Turia
con pescadoras botas
inesperadas ninfas
desafíos y voces
emociones y sueños
anhelando
quiméricos trofeos
en los efímeros podios
del tiempo
Colaboradores:
Iberdrola
Bodegas Vicente Gandía
Scierra
Garper Fishing S.L.
Paco Revert Pesca
Grau Vell
Evia
Moscas Francisco Redondo
Truchas del Río Ebrón
Cucharillas Edu
Moscas Julio Seijas
F.C. Dinamics
Hotel Barreiro
Pazo de Bendoiro
Cobas Pesca Deportiva
Comercial Deportiva Latorre
Grupo Correo Gallego
www.miguelpesca.com

PROGRAMA
Viernes, 14 de septiembre:
Recepción de los invitados en el Hotel-Balneario de Chulilla
18:30 h. Acto de bienvenida con la intervención de:
D. Enrique Silvestre Esteve, Alcalde de Chulilla
D. Xavier Marí i Cerezo, Director del Hotel-Balneario
D. José Miguel Rodrigo, Presidente de la S.D.P. La Rinconá
D. Miguel Piñeiro, representante de los participantes
D. Roberto Coll, Director Técnico de Turiapress
Pregón de las jornadas a cargo de Guy Roques
Vino de honor
21:00 h. Cena
Proyección del documental “Intensivos del Alto Turia” emitido por Canal Caza y Pesca de Digital +
Visita guiada por las calles de Chulilla

Sábado, 15 de septiembre:
Mañana dedicada a la pesca en el acotado
13:00 h. Presentación del libro de Guy Roques “Delirios de un pescador a mosca I” Diálogos con mi sombrero
14:00 h. Comida campera
15:30 h. Taller de pesca:
Exhibición participativa de lanzado a cola de rata impartida por José Ricardo Matéu, titulado por la F.F.F. de U.S.A.
Montajes de artificiales a cargo de Julio Seijas, Oscar Gayoso, Alberto Mera y Francisco Redondo.
Demostraciones de montajes de cucharillas sin muerte por Eduardo Fontela, Cucharillas Edu
17:00 h. Pesca
20:30 h. Mesa redonda. “El papel educador de los medios de comunicación”
Moderador: Paco Pascual
Ponentes: Cesáreo Martín, director “Linde y Ribera” de Onda Cero Radio
Enrique Aguado, director “Trofeo Pesca”
Marcelo Verdeja, director “Salimos de Caza” de Punto radio
Agustí Albiol, director Naturatv.com
Leonardo de la Fuente, coordinador caza y pesca “El Mundo Castilla y León”
22:00 h. Cena
Sorteo de material de pesca

Domingo, 16 de septiembre:
Mañana dedicada a la pesca en el acotado
12:00 h. Concentración en el Balneario para acudir al Salón de Plenos del Ayuntamiento de Chulilla en el que tendrán lugar los siguientes actos:
12:30 h. Presentación del libro de Eduardo García Carmona ¿Dónde y cómo pescar en la provincia de León? Con prólogos de Guy Roques, Leonardo de la Fuente y Roberto Coll
13:00 h. Mesa redonda. “Proyectos de recuperación de las poblaciones de trucha común en Valencia”
Moderador: Roberto Coll
Ponentes: José Reig, Presidente AEMS–Ríos con vida Valencia
Juan M. Theureau, Jefe del Servicio de Caza y Pesca de la C. Territorio y Vivienda
Vicente Aranda, Federación de Pesca de la C. Valenciana
Francisco Martínez Capel, Dpto. de Ing. Hidráulica y Medio Ambiente de la U.P.V
Jorge G. Felipe, C.P.D. Scierra de Pesca a Mosca
14:30 h. Comida en el Balneario
Acto de clausura:
D. Enrique Silvestre Esteve, Alcalde de Chulilla.
D. Xavier Marí i Cerezo, Director del Hotel-Balneario
D. José Miguel Rodrigo, Presidente de la S.D.P. La Rinconá
D. Francisco Javier Martínez, representante de los participantes

TURIAPRESS-CHULILLA 2007

Roberto Coll Alcalde, Director Técnico

TURIAPRESS – CHULILLA 2007

“Antiguamente existía al sur de la localidad, en la margen derecha del río un bosque de pinos, enebros, jaras y romero, refugio de lobos, corzos y cabras montesas”.
(A.J. Cavanilles)

Estas palabras que el botánico J. A. Cavanilles escribió a finales del siglo XVIII a su paso por Chulilla, son la mejor presentación que podemos hacer de este pintoresco enclave valenciano. Lejos de los conocidos tópicos basados en arrozales, naranjos y barracas, la Valencia serrana, tierra de algarrobos y olivos, de viñas y pinares, estaba antiguamente poblada por estos y otros animales, -aún existe una recogida placita con el nombre de “Plaza del lobo”, en donde se dice que eran colgados para regocijo de los vecinos-. La Valencia áspera y ruda que os abrirá sus puertas con las mejores galas de las que disponen sus gentes durante los días 14, 15 y 16 de septiembre en TURIAPRESS – CHULILLA 2007, las primeras jornadas para medios de prensa especializados en pesca deportiva.
El proyecto de TURIAPRESS, nace casi como una obligación en pago a una deuda moral adquirida hace ya cerca de cuarenta años con el Turia, el río en el que a su paso por Chulilla me envenené de afición a la pesca de la trucha.
TURIAPRESS pretende ser, ante todo, un lugar referencial para los medios informativos y de divulgación del mundo de la pesca; un sitio de encuentro en el que, además de pescar, se traten aquellos temas que en torno a nuestra afición surgen en el día a día, conviviendo durante un fin de semana todos los amigos que, llegados desde diversos puntos de nuestra geografía, deseen participar y colaborar en estas jornadas dentro del ambiente de confraternidad que caracteriza a este tipo de eventos.
Chulilla, el escenario elegido como sede de TURIAPRESS, reúne todas las condiciones necesarias para que el proyecto salga airoso, haciendo que todos los participantes disfruten de las ofertas y valores que la población ofrece al visitante: gastronomía, paisaje, naturaleza, relax… y por supuesto pesca. Chulilla, pequeño municipio de la comarca de La Serranía, surcado por el Turia de norte a sur y enclavado al pie de una escarpada roca que rodea el río es, sin duda, uno de los pueblos más hermosos y pintorescos del interior de la Comunidad Valenciana. Sus paisajes, entre los que destacan los cortados e impresionantes cinglos de las Hoces del Turia, por donde antaño eran conducidos los troncos provenientes de los montes de Albarracín y de Castilla, hacen de su entorno un lugar ideal para la práctica de deportes de aventura, existiendo una escuela de escalada conocida internacionalmente por los aficionados a este deporte.
Las infraestructuras que además posee Chulilla para acoger un evento de este tipo son también perfectas. El Balneario, a 4 Km. del pueblo y a orillas del Turia, es un lugar ideal para hospedar a los invitados y servir de centro de reunión, dentro de un ambiente de descanso y relajación, ofreciendo al huésped la posibilidad de sus servicios de piscinas y baños en sus aguas termales.
Hablando de pesca Chulilla es también un lugar privilegiado. El embalse de Loriguilla, a tan solo 6 km de la población, ofrece la posibilidad de pescar grandes basses y carpas. El Turia a su paso por Chulilla presenta tres tramos bien diferenciados. El primero, comprendido entre la presa de Loriguilla y el Charco Azul atraviesa las Hoces y presenta condiciones para poder ser recuperado en un futuro reintroduciendo trucha común; el tramo siguiente hasta la central lleva un caudal escaso por la derivación de agua hasta la Central Hidroeléctrica, y por último el acotado, que es repoblado periódicamente con truchas arco iris procedente de la piscifactoría del Ebrón en Ademúz. Al Turia vierte el Reatillo, río pequeño y agreste de aguas limpias en el que conviven algunas truchas y ciprínidos. Pero aún se pueden hacer muchas cosas, puesto que el potencial de recursos que en pesca tiene Chulilla por explotar es grande. Las antiguas instalaciones del centro de engorde de truchas junto al balneario, abandonado a principios de los años 80, podrían recuperarse como centro de alevinaje de trucha común aprovechando las poblaciones aún existentes y servir de punto de introducción para todo el Turia.
En TURIAPRESS, los participantes dispon
en para pescar de un tramo reservado para ellos dentro del acotado que gestiona la S.P.D. La Rinconá. La pesca se realiza exclusivamente en la modalidad de pesca sin muerte con señuelos artificiales: mosca y cucharilla.
Cuento con el apoyo y colaboración de todos vosotros.

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