Gran día de pesca

Cuando llegamos al Alto Ulla aún no habían puesto el río y ante la ausencia de más coches incluso llegamos a pensar que nos habíamos equivocado de día de desveda.
Pepe Casal miraba y miraba buscando el grajo. Ya se sabe que cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo. Del grajo, ni una pluma. Mal pintaba la cosa, pero con Casal al lado no te queda otra que meterte al lío y, muy en contra de lo que pensábamos, fueron cayendo unas cuantas. Entre picada y picada, y a la hora del bocata, echamos mucho de menos a Zulu y a Torres, este último triunfando en otras latitudes.
Nos encontramos, por fin, con otros pescadores a miñoca, a cucharilla, incluso alguno lo intentaba a buldo… la cosa no pintaba nada bien. Escasísimas capturas y el mercurio anclado en el 1.
El río, a pesar de la buena gestión de Fernando García y la sociedad, necesita una pequeña limpieza. Algún árbol caído de más…
Y con un lance aquí y otro allí, papando un frío del copón y pingándonos el moquillo, pasamos la mañana hasta que fuimos al coqueto Refugio de Pescadores de la Sociedad de A Ulloa.
Comparecían los llamados a la gloria de la bacanal. Seijas, Gayoso, Comba, Monty,
Brandón (que volvía de sus relajadas vacaciones en Andoain), Barbeito, Manolo (sin el Hombre del Saco), Alberto, Natas, Pedro Real con su séquito de Troiteiros do Ombreiro, Delmiro, Dafonte, Yebra, Paolo Bastos... Faltó Yago, el de la temida escala de grises que... (no puedo contarlo que se enoja...)
Los convocantes habían gestionado el refugio para tan singular condumio y no faltaban buenas maderas en la generosa lareira que ya pedía a gritos las primeras lonchas de panceta.
Bajamos unos vinitos esperando a los que se retrasaban.
Aparecieron las huestes de Pedro, el Real de Ombreiro, con un jamón pata negra y empezaron a lonchearlo -con sumo esmero y delicadeza- a golpe de chaira y cuchillo…
Y a la par, circulaban las empanadas de liscos, pulpo y zamburiñas, queso casero (de aquel que cautivó a Petitjean) y fiambres Made in Waldemar en formato de chorizo, salchichón y fuet… y Torre de Núñez, en su línea habitual…
Y mientras las afiladas navajas del poblado de Montalbán iban picando todo lo que se ponía a tiro,
Paulus Buxo ahora le atizaba al fantástico mollete.
La gestión de los caldos se llevaba con rigor espartano que había que dejar hueco para los espirituosos. Valkiria y chupa-chups añada del 12.
Paulo Basta le metió el diente a la tortilla.
Julio, de rigurosa corbata, como es tradición el primer día de la temporada, no escatimó a la hora de mostrar sus posturitas. Observamos un profundo y significativo cambio morfológico en el apuesto Artesán lucense patrocinado por Trueiro. Ahora hace pesas y ancheó (en la zona del bandullo). ¡Más Raquia…!
Pabliño Bustiño, a la chita callando, afuciñaba en la empanada.
Alguno ya preguntaba por el café cuando hizo su entrada triunfal Delmiro con bombona al hombro, hornillo y pota repleta de estofado de jabalí. Sublime.
Paulo Blister, a estas alturas ya paseaba el Simms por la dependencia, que el chasis no da para más...
Era hora de sacar la foto, de esas que levantan la insana envidia de los acomplejados. Vuelta para dentro, todos menos Pedro Real que discretamente se retiró a reposar de la dura mañana mientras otros le daban al Tute. ¡Qué paliza le dimos ellos a nosotros…!
Ponla Bruto organizaba la tertulia posterior a la partida. Agradable y animada conversación que duró hasta que se hizo de noche. Nadie se acordó de ir a pescar.
En resumen. Gran día de pesca.

P. D.- Fue un día especial, para todos y para PAULO BUSTO que estrenaba patrocinador, “Armería Mago de Chantada”. ¡Coñó! Igualito que Arcay…