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Llevo
unos cuantos años pescando con cierta asiduidad en estas
tierras, tantos como 28, aún así disto en mucho de
considerarme un buen pescador, aunque sí me atrevería a
decir que mi experiencia en el mundo de la pesca me dice que
cada año que pasa se toman peores decisiones que parecen
querer sacarnos de nuestra afición por lo civil o por lo
criminal.
Una vez le pregunté a un ingeniero de Medio Ambiente, en una
reunión solicitada por la junta directiva de una sociedad de
pesca de la que soy miembro, por qué se había decidido
permitir a todos y a todas las actividades tanto lúdicas
como profesionales excepto la pesca deportiva en el Parque
Nacional de las Islas Atlánticas. Su respuesta fue tajante:
“Porque sí”
Como me dejó atónito y jamás me hubiera imaginado esa
respuesta, quedé flipado, como se suele decir ahora. Sin
embargo reaccioné y le dije que yo no era un niño de 5 años
al que, cuando te dice “¿Papi, por qué no podemos ir al
parque?”, vas y le contestas: “Porque no”. Entonces le exigí
que me diera una respuesta coherente a mi pregunta y la
segunda respuesta fue: “Porque los pescadores deportivos
sois un mal ejemplo”
Si anteriormente quedé atónito, ahora no se como
describirlo, porque simplemente habían decidido que nosotros
los pescadores deportivos éramos la auténtica amenaza para
la supervivencia del parque. Inaudito.
Volviendo al tema del río, donde en vez de perseguir a
quienes joden (sin perdón, como Clint Eastwood y como diría
Camilo José Cela) continuamente las cuencas fluviales con
vertidos (eu non fun), con presas de muy extraña necesidad
(y falsas promesas de muchos puestos de trabajo en la
comarca, que a la postre sólo son dos y ninguno es del
pueblo), con trasmallos (a fin de cuentas artes
tradicionales desde tiempos inmemoriales ¿o no?), con talas
indiscriminadas de vegetación de ribera (pois eu na miña
finca corto o que me da a gana), con vertidos incontrolados
de áridos de las grandes obras de infraestructuras (a culpa
foi da chuvia, eu non fun), los propios furtivos locales (o
río é noso ¿de qué me suena esto?)… Al final la culpa será
del gobierno, como decían Tip y Coll, y echaremos unas risas
pero cada año que pasa se pesca menos, nos entran los
sudores con los descensos vertiginosos del reo y del salmón,
sobre todo del salmón, ojo con la trucha y el reo, y encima
con la manida crisis cada vez se destinan menos recursos
para el control de nuestro ríos salmoneros, en donde más
falta hace, los tramos libres.
En este punto quería yo profundizar. Pongo como ejemplo
Asturias, que no es que esté en su mejor momento, pero
cuando tienen que tomar decisiones las toman, les duela a
quienes les duela, aunque sean medidas impopulares.
Empezamos a comparar:
Licencia de salmón en Asturias, alrededor de 10 €, contra
licencia de salmón de Galicia, unos 25 €.
Precio de cotos de salmón en Asturias. El más caro es de 74
€, contra precio de cotos de salmón en Galicia, 9 €. Aquí ya
existe una gran disparidad de precios.
Cotos en el río Narcea similar al Ulla, los dos son ríos con
una cantidad de kilómetros salmoneros similar y con una
presa que impide el remonte de los peces; mientras el
primero tiene cotos salmoneros desde la presa hasta su
desembocadura en el Nalón, en total 27 cotos, si no ando
equivocado, el Ulla sólo tiene 3 cotos, a 9 €, ¡Vamos, un
regalo tener la suerte de pasar un día de pesca de salmón en
Ximonde por 9 €! ¡Pescar en La Varadona, que está por debajo
de la presa de Calabazos, vale mucho más que pescar en
Ximonde! A eso lo llamo yo ¡¡¡hacerse valer!!!
Tenemos río y río en el Ulla para hacer cotos de salmón y no
los hacemos, ¿por qué?, por tradición, no se puede romper
con la tradición, porque eso molesta a muchos pescadores
ribereños, parece ser, que no digo que sea la única causa,
porque también es cierto que estaría el problema de los
accesos, o el problema de la vigilancia de tantos cotos.
Pero para esto último yo tengo una teoría que me resulta de
por sí muy convincente y a la vez muy conveniente, y es la
de que el río está mejor vigilado si hay pescadores legales,
con su permiso, en el río, ya que es uno de los principales
acicates para evitar el furtivismo.
Un río como el Ulla no puede permitirse ser un río
prácticamente libre, sin cotos, porque queda totalmente
infrautilizado. Ahora viene cuando me dirán ustedes que si
el río no tiene salmones en cantidad para qué queremos más
cotos. A lo que yo respondo: Para lo mismo que el Narcea; es
decir para recaudar, para meter más pescadores en el río,
para activar la economía de la zona, para pescar salmón, reo
y trucha de una manera más ordenada y repartida, para
disfrutar de un río en todo su recorrido de una manera más
controlada, ¡¡¡PARA HACERSE VALER!!!
¿Qué más da si el cupo del Ulla es de 50 salmones o de 15?
¿Qué más da si todos los salmones se cogen en Ximonde o
repartidos por todos los cotos del Ulla? ¿Acaso en el Narcea
se cogen todos los salmones en Las Mestas?
Este año tengo 3 permisos para el salmón, para pescar en
Couso, Sinde y Monteporreiro, entre los 3 suman 27,06 €, que
no alcanzarían para coger un permiso en El Pozón, en el Eo,
por Asturias. La primera industria de este, nuestro País,
dicen que es el turismo y nosotros no lo aprovechamos,
fíjense que hay veces que cuesta encontrar alojamiento en
Asturias para ir a pescar, porque está todo lleno y
reservado con meses de antelación. Aquí vamos de sobraos.
En Asturias no les duelen prendas tomar medidas impopulares
como la de convertir en cotos aquellos tramos que
tradicionalmente han sido pozos libres, o como la de hacer
cotos de pesca sin muerte, o como la de hacer tramos en que
se pesquen salmones de un determinado tamaño, pero no hay
cupos en el río, es otra manera de tener los ríos y sobre
todo los cotos llenos de pescadores durante toda la
temporada salmonera.
El año pasado había un cupo de 50 salmones para el Ulla y ni
siquiera se llegó a 30 ¿Ante esto, qué validez tiene poner
cupos?
El coto de Monteporreiro tiene 3,5 km de largo, en Asturias
hay cotos que tienen menos de 200 m. El río Lérez tiene una
presa infranqueable para el salmón a unos 20 Km. de la
desembocadura, pero si se abriera el paso a los salmones y
reos en la presa de Bora, tendríamos la posibilidad de
habilitar otros 20 Km. de río salmonero para la pesca y
disfrute del salmón y cotos como el de Bora o Cutián verían
un nuevo renacer en sus orillas. ¿Por qué no dividir el coto
de Monteporreiro en varios lotes de 3 pescadores igual que
se hace con el coto de A Pontenova en el Eo? ¿Por qué no
dividir el coto de Bora en varios lotes de 3 pescadores,
como el coto de San Tirso en el Eo? ¿Por qué no dividir el
coto de Cutián en varios lotes para 3 pescadores como
cualquier otro coto de Asturias? ¿A qué le tenemos miedo?
Y sin embargo nos mandan quitar dos anzuelos al risco, a los
peces artificiales y a las cucharillas, que los reos midan
35 cm y que no sean más de 5, que dicho sea de paso en los
últimos años no conozco a nadie que haya cogido 5 reos
legales en una jornada. Pero en Asturias dejan coger hasta 8
de 25 cm. Y me vuelvo a pregunta: ¿Dónde está la raíz del
problema en el tamaño o en la cantidad?
Si lo que pretenden es echarnos o que nos marchemos del río,
nada más fácil que seguir con las normas y con las medidas
que llevan tomando desde hace años para acá, porque así es
como van a conseguir echarnos del río POR ABURRIMIENTO. No
hace falta que sigan inventándose normas año tras año, que
parece que le deben de dar un premio al que tiene más
imaginación. Por ejemplo, yo propongo que para el año que
viene los riscos para el reo estén montados en anzuelo del
nº 12, con tija larga pero sin ningún anzuelo, para que
verdaderamente sea sin muerte.
Perdonen mi atrevimiento pero es que me da la risa, y sin
embargo, lo prefiero antes que echarme a llorar, porque es
de pena, oigan.
Cada vez que salgo a pescar a Irlanda y veo que bien lo
tienen organizado y cuantos salmones se ven me da una
envidia de lo más insana, tengo que reconocerlo; hay ríos
salmoneros que no tienen mejores números que algunos de
nuestros ríos, pero tienen una infraestructura y un
ordenamiento del río, exquisito y se trata a los pescadores
mucho mejor de lo que nos tratan aquí, y eso al final
también es hacerse valer.
Tengo serias dudas de que el salmón, el reo y la trucha se
lleguen a recuperar en algún momento, todo pinta mal para
nuestros reyes del río, pero seguiré poniendo en entredicho
las normas y cortapisas que nos otorgan cada año la
administración, porque no creo en ellas, y considero que no
aportan nada a la recuperación de nuestras especies.
A lo mejor el año que viene la norma sea sacarnos del río,
pero tampoco quiero dar ideas porque ya una vez me dijeron
que “somos un mal ejemplo”.
José Antonio Vinuesa Teba
Pescador aburrido de tantas normas y prohibiciones |