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El Master Conde de
Waldemar de Pesca a Mosca tiene sus límites más allá de lo humano.
A estas alturas, después de siete ediciones, Waldemar concita y
suscita el interés del mundo de la cola de rata. Se agotaron las
plazas pero fuimos incapaces de consumir todo el condumio que nos
sirvieron y eso que había excelsos papadores.
Este año, el Master tuvo el altísimo honor de contar con la
participación del Mosquero Andante, el Maestro Guy Roques, entre
otras destacadas participaciones foráneas como Carlos Bragado y
Jorge García (Xurxo, meu, amortizada la camiseta, oye…).
No pudieron asistir algunos incondicionales como Josetxo, Serrano,
Arcay y otros por temas de competición. Guillermo, el imprentero, no
pudo hacerlo por montar una cantera en la rodilla. Recupérate
pronto, amigo.
Vamos a obviar otros muchos detalles. Al grano.
Ganó Miguel Montoto, con 15 piezas en plica, porque su evolución en
los últimos años ha sido meteórica y porque está en racha. Percutir
y repercutir; Cantabria y Waldemar en el mismo año…
Delmiro López subcampeonó y José Manuel Baldonedo, Muras, completó
el podio (estos del Xubia siempre tocando los... primeros puestos)
El debutante Isidro Soto quedó de cuarto con diez capturas.
Alberto Mera hizo un meritorio quinto puesto con 9 truchas (estaba
acojonado por si le tocaba “el pantano” por tercera vez; parado que
le tocó en suerte a Carlitos Bao)
El campeón de la pasada edición, Juan Rodríguez hizo sexto con 8
pintonas.
Siete piezas y séptimo puesto para Cibeira Jr por delante de Julio
Seijas.
Noveno fue Edu Escarcha y décimo Papito, alias Vicente Pico.
Oscar Gayoso quedó de último pero amenaza con resarcirse en Padrón y
algunos de los habituales del podio de Ligonde tuvieron que
conformarse con posiciones nada decorosas para la valía que
atesoran. Es lo que hay.
José Luís Brandón, otro clásico, se hizo con el trofeo a la pieza
mayor que no se pudo pesar porque la báscula sólo pesaba hasta 14 kg…
La organización encargó el cierre del acto al eximio periodista y
mejor amigo, el ferrolano Alberto Torres. Y la elección pudo haber
costado un serio disgusto pues no fueron pocos los que sufrieron las
maniotas estomacales por las ocurrencias y el gracejo del susodicho.
Ditirambo cósmico a la altura del Master. Grande-grande, darling
Torres. Creo que Waldemar 2010 será recordado por tu excepcional
cierre. Lo mejor, que O Natas y Papito no te dejarán de hablar. ¡Qué
pareja, machiño, y qué capacidad de encaje…!
Por lo demás, Moralejo inconmesurable y en estado de gracia. Ya no
se entiende Waldemar sin el Doctor impartiendo magisterio, en el río
y en la mesa. A este paso tendremos que clonarlo para que lo
disfruten las generaciones venideras.
Mención especial para la Asociación de Pescadores da Ulloa.
Presidente y Secretario en la recepción. Secretario en los cotos y
Tesorero y Guarda en la entrega de premios. Gracias por todo.
Los convocantes, Oscar Gayoso y Julio Seijas, siguen
sorprendiéndonos a todos: río bien trameado, excepcional
demostración gastronómica y mucha comedia. Oscar en su papel de
organizador y Julio en la de director técnico. Si bien, acabada la
prueba, Seijas se olvida del rigor de la competición y lidera la
cena con auténtica maestría. Enhorabuena a ambos, a Mónica y al
personal del restaurante.
Miguel Piñeiro, con dos o tres kilos de más.
P. D.- ¡Ah!, me olvidada del Mus. Este año los cachondos de
Thinkfish, Miguel y Carlos, por aquello de no perder los dos por
jugar juntos decidieron hacerlo por separado. Miguel se emparejó con
Bragado (vaya penitencia…) y Carlos acertó a hacerlo con el del
libro del Mus, el de Catoira, desconociendo que además es Maestro
Trilero. Por decoro, y como siempre, no vamos a decir quién ganó ni
quién perdió pero… ¡Cómo juega Carlos Bao cuando tiene un buen
compañero! |