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PRESENTACIÓN DE TRUEIRO

Intervención de Alberto Torres, Director de Trueiro

Buenas noches, gracias por acompañarnos en esta línea de salida de Trueiro.
Hoy juego en casa y la mayoría me conocéis, pero para los que no me hayáis visto por el río o lanzando en la playa, yo soy Alberto Torres, periodista deportivo, del Dxt Campeón, pescador, y desde hace un par de meses director del proyecto Trueiro.
Tengo en este día, que se repetirá cada cuatro años, dos sentimientos: de honor y gratitud. Es un honor poder coordinar los esfuerzos de esta idea de un grupo de periodistas, técnicos, fotógrafos, pescadores, escritores y profesionales del sector.
A todos ellos, fundamentalmente al grupo que fortalece el colectivo de MiguelPesca mi ánimo, mi enhorabuena y mi absoluta gratitud.
También he de dar las gracias a todos los profesionales de la comunicación que están y han estado en la preparación de este nuevo proyecto periodístico pero sobre todo a la dirección y compañeros del Dxt y de Editorial la Capital, mi periódico, mi casa y nuestra rotativa y, por supuesto, a mi familia.
Precisamente todos los que estamos aquí, y los que no han podido venir, somos una familia. Una familia a veces desalojada de su espacio, otras con recortes de luz en el contador de su afición, pero una familia, en definitiva, que está cuando tiene que estar y una familia que ha de ser tenida en cuenta en la comunidad de vecinos que es Galicia.
Por eso nace Trueiro, para que a la familia de la pesca se la escuche. En la era digital somos papel, el papel pesa, y vale para muchas cosas. Trueiro vale para ser nuestro amplificador desde el sector y nuestro medio de expresión. Lo que no vale es ni un céntimo, porque el esfuerzo de sacarlo adelante lo hace precisamente el sector y los que en Trueiro estamos no cobramos ni un euro.
Es nuestra contribución al mundo de la pesca deportiva gallega. Mi hijo tiene tres años y quiero agua limpia para él.
Necesitamos expresarnos, hacerlo con compromiso y, en este sentido, nuestra máxima está clara: A nadie servimos y a nadie pretendemos gobernar, sólo queremos informar de lo que pasa en la pesca y en la naturaleza de Galicia y no retrocederemos ni un paso en este camino, por eso todos somos Trueiro.
Somos modestos y nacemos con mucha humildad, pero tenemos la suficiente seriedad para comenzar a andar el camino con decisión. Este trabajo es de todos y para todos. Trueiro es el pescador, el dueño de la tienda, el periodista, el fotógrafo... Trueiro es el que quiera ser Trueiro, por eso pretendemos que, a partir de ahora, nos hagáis llegar vuestras inquietudes y, sobre todo, vuestras denuncias sobre el estado de nuestros ríos.
Ha llegado el momento de dar un paso al frente. Llevamos varios años, algunos de vosotros lo sabéis, preparándonos para esto. Tenemos en nuestras espaldas varios proyectos que han ido cuajando en el mundo de la pesca. No dejamos nada al azar y no somos de los que decimos vamos a hacer y luego no hacemos.
La decisión de sacar Trueiro, un proyecto ya esbozado hace meses, se toma en diciembre del año pasado. Menos de tres meses después, en un tiempo récord, aquí está Trueiro. Se oye mucho últimamente lo de “salir del armario”, pues los pescadores vamos a salir del armario y les voy a explicar cómo:
El objetivo de este año es poner cuatro números en nuestros ríos con una tirada de más de 2.500 ejemplares por número y una especial de no menos de 6.000 en Sidenatur, Lugo, en la feria de pesca y caza gallega. Estaremos en la Feria del Salmón de Cornellana representando a Galicia, en el Encuentro Internacional de Prensa de Vilagudín, en PescaPress de Castilla y León y en TuriaPress de Valencia. Y estaremos en todos los concursos y eventos de las sociedades, desde A Coruña hasta Monterroso, desde Xuvia a Padrón, desde Vigo a Ourense. Al final hablaremos de unos 15.000 Trueiros en un año, en el primero... para “salir del armario”. Después del cuarto número haremos balance, veremos cómo ha respondido el sector a la llamada del periódico y planificaremos 2009. De momento 16 páginas, muy trabajadas, eso sí, aunque el futuro no está escrito, porque el futuro, queridos amigos, lo escribiremos todos juntos, lo escribiremos en Trueiro.
Señoras y señores “É o tempo de Trueiro”.

Intervención de Juan José Moralejo Alvarez

¡TRUEIRO A LA VISTA!
Trueiro, el periódico del pescador inteligente, ya está en nuestras manos y ahora ya es poco decir ¡Trueiro a la vista! porque ahora hay que meterlo por los ojos más allá de las meninges, hasta las neuronas, Trueiro cosa guay, dirigida por la mano sabia de Alberto Torres al frente de los mejores amigos y especialistas en todo, desde el especialista en el capote crónico y la pesca “sin suerte” -¡fíjense en mí, porfa!- al especialista en la maestría que encela salmones, apapana reos e hipnotiza el cupo de truchas en medio periquete. Ya tenemos Trueiro y, tal como estaba previsto y avisado, a los pescadores analfabetos se les ha acabado el tiempo para aprender a leer, pues sé de buena tinta -¡tinta de chipirón de ría y anzuelo!- que la guardería este año, además de licencias, cotos y capturas, vigilará que todos los pescadores lleven su Trueiro y demuestren de carrerilla haber leído editoriales, artículos de fondo, información, etc. ya que a los pescadores gallegos nos hace mucha falta hacer piña, hacer conciencia, hacer fuerza, hacer presencia, etc. para defender y mejorar los ríos y lo que en ellos todavía queda, pero que no sea lixo, que de eso sobra y luego algo diremos. Acaba de comentarnos Alberto que Trueiro viene como un fruto y un arma de la era digital y yo me permito añadir que tiene que venir también a poner fin a la era genital: creo que me entienden sin necesidad de mayores ecxplicaciones en cuanto a qué cosas y actitudes tienen que acabarse en cuanto consolidemos Trueiro y su voz de aviso y denuncia. En consecuencia, la alegría de presentar Trueiro se acompaña de la felicitación y el agradecimiento a todos cuantos lo han hecho posible y hasta el punto de que sea de distribución gratuita.
Trueiro ya ha sido justamente elogiado como periódico de pesca hecho por gente de río, no de despacho, es decir, gente que está al loro de la vida y sin riesgo de montarse pirulas mentales tan cachondas e irreales como la que en el DOGA del día de hoy, para la pesca del reo y de as miñas señoras prohibe “o peixe natural vivo, morto ou en anacos”. Estamos en una tradición cultural enviciada de más con los tríos y las trinidades, por ejemplo, los Panchos, Padre / Hijo / Espíritu Santo, Salmón / Reo / Trucha, cabeza / tronco / extremidades, etc., pero esta trinidad del pez vivo / muerto / n pedazos no cuela: una vez muerto el pez, estará entero o en pedazos ¡es igual!; una vez puesto en pedazos, ya no estará vivo y lo de precisarnos que está muerto se llama ensañamiento con la víctima; se descarta que quienes apacientan y apaciguan nuestras fluviales ansias tengan que prohibirnos un pez vivo en pedazos, articulado como el rapala o el Talgo.
En fin, que puestos al detalle en prohibir y hacer tiquismiquis con los tipos y tamaños de cebo, los calibres de sedal, los calendarios de cotos y tramos, las tallas mínimas y las cuotas, etc. sólo les falta en cebos vivos precisar la longitud máxima de miñoca que puede quedar fuera del anzuelo y con qué longitudes de onda puede ondular sus últimas ondulaciones. En fin, mejor nos iba si donde dice que están vedadas para la pesca las desembocaduras viésemos luego medidas eficaces y enérgicas contra los desembocazas y los desembocones.
En honor del DOGA también hay que decir que no se ha dejado llevar por la fanfarria mentireira de la campiña electoral y con toda prudencia se limita a considerar la posibilidad de que pesquemos diez truchas de 17 cm, pero no nos promete una de 170.
Bueno, a veces yo mismo me asombro de mi capacidad para las chorradas y es hora de volver a lo serio e importante: a celebrar y agradecer Trueiro, a desearle vida larga y siempre a tope en éxitos y aciertos, empezando por el de ser censores de todo cuanto dañe nuestros ríos y propulsores de todo cuanto pueda aliviarlos de la nube de mierda que los acogota. Por cierto que, teniendo por expresamente repetida y enfatizada toda cuanta queja y reclamación tenemos contra todas las empresas hidroeléctricas, etc. que nos masacran Xallas, Tambre, Ulla, Sar, etc., etc., no quiero dejar de recordarles que, además de la responsabilidad del capitalismo sin alma, la avaricia del lucro sin límites y la desaprensión de los tiburones del mal progreso, en cualquier río de Galicia, en su cauce y en sus orillas, y en cualquier rincón del campo y del monte puede recogerse cada tres meses un montón de mierda y de desechos que sembró la desaprensión del paisano gallego, nada capitalista, nada empresario, nada tiburón, pero sí sucio practicante crónico de que ben do común, ben de ningún.
Y nada más. Muchas gracias, Alberto, y que Trueiro llegue a ser el Diario Oficial del disfrute en que andamos y andaremos, pues ¡ya lo sabes! tú yo tenemos que hacernos crónicos...

Intervención de Miguel Piñeiro, Director Editorial de Trueiro

Sr. Director de Trueiro.
Ilustres compañeiros de presentación.
Amigos pescadores, troiteiros, reeiros, salmoneiros, pescantíns, miñoqueiros, mosqueiros, risqueiros, coleiros, cullarilleiros, rapaleiros, plumeiros, chiveiros e demáis modalidades dentro da lexislación, e por simple cortesía saudaremos así mesmo a redeiros, trasmalleiros, pescadeiros, lexivieiros, grampineiros, francadeiros, dinamiteiros e furtiveiros en xeral, así como a purineiros, minicentrais, empresas e outros elementos contaminantes dos ríos de Galicia.
Clase política e xestores medioambientais.
Queridas amigas e amigos.
Os herculinos catro camiños que remansan nesta praza converxen hoxe na ilusión volcánica dun feixe de homes e mulleres que vertebran a súa paixón pola pesca continental nas páxinas que arestora se presentan.
Hoxe, día no que se achega Trueiro á sociedade galega, Catro Camiños é o Camp Nou, ¿qué digo?, o Obradoiro da pesca. É o Guggenheim, aínda mellor, o Louvre da cana.
Arte e deporte, pois, suman esforzos arredor dun xornal, libre, independente, rigoroso e veraz.
Certamente, os Tempus Trueiribus son chegados.
Quixera que todos vostedes compartisen a mesma emoción que atesoura quen lles fala.
Como cando pillei o primeiro reo nas Pesqueiras de Areas en Herbón.
Como cando fun ó Aeroclube santiagués, onde me agardaba o irrepetible Doutor Moralejo, coa aviesa finalidade de convence-lo para que exércese de anfitrión na presentación do meu terceiro libro.
Como cando volvín coincidir no tempo co Doctor Cobo –ciencia pura, fusa e infusa- logo de moitos anos sen saber un do outro.
Como cando fun ver a Casal, grande-grande entre os grandes, para que me amosase a súa excepcional colección de riscos.
Como cando Zulueta cravou un cinco mil gramos no Pozo da Rexa no Masma.
Como cando Vilariño me chamou para facerme unha entrevista sen sermos conscientes da amizade que agromaba nese preciso instante.
Como cando tomo unha cervexa con Hernández, o mellor fotógrafo de Galicia.
Como cando comparto inquedanzas sobre o romanticismo da pesca con Xaquín, o Neto de Muíños.
Como cando vivimos sensacións con Guitián en El Corte Inglés.
Cómo cando a miña inesquecibre e lembrada amiga Ana Pais me agasallaba con aquelas saborosas e entrañables ceas de caza acompañadas de non menos interesantes conversas no edificio cameliense da Vila do cheirento Sar.
Iso, todo iso é Trueiro.
Poño estes pragmáticos exemplos para que todos vostedes sexan receptores da explosión de xúbilo e ledicia que supón Trueiro para o Grupo MiguelPesca. Ou dito doutro xeito, acollémo-lo co sentimento inversamente proporcional ó vivido o día 11 de novembro do ano pasado cando nos achegamos á morte na Fervenza do Xallas.
Iso tamén é Trueiro.
Ante a inepcia ou desidia por parte de quenes vostedes chegarán a concluir fácilmente, como persoas intelixentes que son –por iso están aquí-, Trueiro era toda unha necesidade.
Por certo, a Trueiro tamén poden chamarlle sacadeira, salabre, troel, copo, rede ou ghañapán…
No saudo inicial había tres grupos de persoas que representan o target-tipo deste xornal.
En primeiro lugar para os afeccionados á pesca, e en segundo e terceiro lugar, ainda que metidos no mesmo fardo, a aqueles que con artes fora da lei ou con elementos contaminantes lesionan a calidade das nosas augas continentais. Pois ben, os primeiros que disfruten do xornal e os segundos que se preparen para unha carga de infantería xornalística.
Por último aludín á xestión da pesca (administación, técnicos e federación); éstes que vaian facendo acopio de magnas doses de paciencia.
O Xornal de Pesca Deportiva Trueiro está chamado a vertebrar, nortear e formater a pesca continental galega. E nese empeño estamos todos embarcados e comprometidos.
Hai poucos días, ó pé da rotativa da Editorial La Capital volvín a impregnarme do cheiro a tinta e a papel que no seu día vivín no Faro de Vigo.
Por iso, o primeiro agradecemento vai para La Capital e para os seus traballadores polo mimo e agarimo co que nos agasallaron.
Agradecemento que facemos extensible a maquetación, deseño, fotografía, infografía, etc, e, por suposto, a colaboradores e firmas comerciáis. Trueiro gábase e fachendea de ter unha plantilla única.
Pero non hai ilusión se non hai mago, non hai proxecto se non hai arquitecto, non hai ideas se non hai quen pense.
Trueiro é un compendio de motivacións.
Froito precisamente dese feixe de motivos, agromou o latexo dun xornalista de raza, dun notario da actualidade exemplar, á par que unha persoa digna de querer ata o mesmísimo aburrimento.
Alberto Torres é un soplo de aire fresco na profesión.
Chámase como Einstein e os seus apelidos son toda unha declaración de intencións: alto coma unha torre e forte coma un pelouro.
A semana pasada vivín con este singular ferrolano un momento certamente emocionante cando entre continuadas apretas e mesmo bicos, castos pero bicos, estabamos co corazón e a cabeza –apunten, “trueiro blues”- estacados no chan da rotativa.
Un 9,4 na Richter sacudía o noso disco duro emocional ata colgalo.
Querido Director, amigo Alberto, ó abeiro de Trueiro, agardo vivir contigo moitos momentos coma o devandito e non vou desaproveita-la oportunidade de dicirche publicamente que o xornalismo e a pesca continental deste País acaban de contraer un débito contigo aínda que dous descerebrados neguen a túa existencia. Eu ben me entendo e ti entésdesme ben.
Noraboa, agradecido e sempre teu e voso, o de Catoira.

 

 

¡¡¡AVANTE A TODA MÁQUINA!!!

 

A las 23:00 h del 20 de febrero de 2008, con una luna llena de esas que nos gustan a los periodistas, todo estaba preparado para meter el Xornal Trueiro en la rotativa de Editorial La Capital.
Entre la foto de abajo a la izquierda y la foto de abajo a la derecha pasaron 43 minutos de emoción, ilusión, tensa espera y alegría contenida.
Queremos haceros partícipes de las emociones que vivimos a pie de rotativa, puesto que con nosotros estabais todos vosotros.

La maquinaria se pone en marcha:

Se ajusta la impresión con las primeras pruebas:

Más pruebas:

Y una vez corregidos colores y otras cuestiones, la rotativa entra en acción:

Y una vez fuera, se empaqueta:

A la izquierda, arriba, la primera tirada de Trueiro.

Un grupo de importancia Capital

Hoy es un día grande, una noche grande, porque los periodistas trabajamos con la luna y nuestra tinta impregna el absorbente papel de periódico en las horas más intempestivas.
Hoy hemos entrado en máquinas, hemos tirado nuestro periódico.
Lo cojo en mis manos y veo fallos, pero también veo ilusión, que es más grande que cualquier coma saltando entre palabra y palabra.
Y hoy me siento más unido que nunca a mi empresa, a mi familia profesional, a Editorial La Capital, porque sin su apoyo Trueiro sería sólo un sueño.
Mi director –Juan Carlos Boga– del DxT Campeón, que es mi periódico-reflejo en todo lo que mi firma se pose, el Secretario General –José María Riobóo– de esta casa tan grande que es la de hacer historia del periodismo día a día con cabeceras como El Ideal Gallego, Diario de Ferrol, Diario de Arousa, Diario de Bergantiños... Mis compañeros, mis amigos de profesión, entre los que tengo el honor de sentarme a trabajar día a día como Sole, Patri, Hermida o Paco Canosa.
Ellos me han demostrado en las últimas semanas que estoy en el grupo periodístico en el que quiero estar, el de la seriedad, el apoyo, la iniciativa, la humildad pero, sobre todo, en el del compañerismo.
Me han demostrado que las ideas pueden volcarse en el papel, los sueños periodísticos pueden despertarte siendo reales pero, sobre todo, que puedo contar con ellos para siempre, teniendo ellos la certeza de que el sentimiento es recíproco.
Hoy ví nacer Trueiro, un mar de papel corriendo por mi rotativa, en mi casa, bajo la tutela de mis jefes y con mis compañeros y amigos apoyándome hasta el infinito.
Trueiro nace desde el corazón del periodismo, desde la libertad y desde la responsabilidad. Por eso, Trueiro salió hoy desde las máquinas que día a día cuentan lo que es noticia en Galicia. Por eso Trueiro nace, y crecerá, en las máquinas que con solvencia periodística y humana manejan las mujeres y hombres de Editorial La Capital. Mi empresa.
Gracias.
Sois “Ideales”.
É o tempo de Trueiro.
Con respeto. Alberto Torres.

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