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“PESCADOR SIN ESE 2007” a ANTONIO PÉREZ
HENARES
Texto multipropiedad del
núcleo duro
Ordes. 28 de abril de 2007 |
Como todos sabéis éste
año Pesca Press no se celebra y en consecuencia nos vemos
obligados a hacer una serie de consideraciones para no afearle
la conducta a los causantes.
Hallábame yo, un año atrás, dormitando con suma placidez cuando
se me apareció el profeta Isaías y me indicó:
- Levántate y encamínate a Palencia
Yo, somnoliento, le indiqué:
- ¡Qué me dices, Isaías del alma! ¿Donde las paellas?
Respondiome:
-¡Te digo que vayas a las tierras de la montaña palentina donde
saborearás las mieles de la pesca!
-¿Qué me dices, grandísimo profeta?
- Que las aguas del mito del Carrión te serán prósperas y
fructíferas.
Y así hice pero con la recomendación de mi amigo Séneca “confia
desconfiando” (en román paladino) pero entendiendo que ir
invitado a Pesca Press desgraba en el Purgatorio.
En el mes del salmón, el año pasado, nos dimos cita donde Judas
perdió el mechero para rendir tributo a la
dolce far
niente (lo haya dicho Plinio o Cicerón) y a eso
de la pesca.
Y la cosa pintó mal desde la llegada, pues ya en la primera
cena, un “Judas Ta-Leo” pucelano me traicionaba por 30
miserables cucharillas.
Amigo Leo, hiciste bien recordar aquel malogrado y desafortunado
encuentro en Melgaço, que acabó en desamor, con tu salmón del
Padre Miño. No sé si, puesto que era salmona, no le agradó que
tu promiscua propuesta fuese en La Pela y el bicho no era
catalán… era portugués.
Entiéndase que entre Albariños, Caíños y Mencías dignos de
reclinatorio, tu espalda dobló y tu rodilla tocó suelo, y no
precisamente por estar ante el Apóstol Santiago.
Debo recordar a los presentes, los improperios del desafortunado
cañista ante la multitud allí congregada, que me niego a
reproducir por no parecerme de recibo hacerlo en estas líneas de
romántica prosa fluvial.
Amigo Leo, todos sabemos que eres fuente inagotable de ingresos
para armerías, tiendas de pesca y ferreterías y que muchos de
los ejemplares patrios que pueblan nuestros ríos ya pasaron por
la clínica donde se arreglan los piños puesto que tu destreza
con la caña es inversamente proporcional al superfluo gasto que
realizas anualmente en material predatorio.
Y en este punto me interrogo ante el sublime dilema ¿La pesca
sin muerte es invención de Rabindranath Tagore cuando dijo
aquello de “deja que mi amor te rodee como la luz del sol y que,
aún así, te de libertad iluminada” o habrá sido de este terco
pucelano que se empeña en dejar vivo cuanto salmónido se pone al
alcance de su caña?
Palencia, queridos amigos, fue una experiencia inolvidable para
muchos de nosotros. Sin ir más lejos, allí mismo supimos que
Javi, el director-friki, pertenecía a la ONG MAMBO (Movimiento
altruista contra la mortandad del boquerón) y que el propio Leo
colaboraba con la organización FANECA (Fundación Abnegada de
Negligentes con la Caña).
Amigos Leo y Javi -Homero, que de esto sabía un huevo- “lo que
decís te será dicho”.
¡Qué momentos los vividos el año pasado en el mito carrionero!
Recordad la efusiva y amenazante trucha corriendo a aletazos
caudales a Toño Hernández cuando éste se entregaba en pleno
frenesí al Carpe diem pesquero con cucharillas Edu tuneadas.
¡Ah!,
National
geographic, ante la evidencia, confirmó días después
la existencia en el Carrión de la peligrosísima Trutta farius
dentuda de caraius, especie predadora de vadeadores
transpirables.
Colegas y amigos de la prensa, debemos condonar el impropio
proceder de la trucha que quiso agredir impunemente a este
sufrido, atónito y resignado redactor gráfico ante impávidos
testigos como Chani, Joaquín, Alberto y, mismamente, el que
suscribe. Y eso que Toño, con caña en mano no tiene amigos.
Evidentemente era trucho y no trucha... y aún así, tiene
concedido el perdón, por nuestra parte, y el indulto, por la de
Antonio.
Y el bicho moriría de “muerte
mortal repentina” –que
Toño también acojona- pero su veneno, fíjense bien y hasta
pásmense, seguiría haciendo estragos en el organismo de nuestro
maltrecho colega hasta el punto de que varios días después
titulaba las fotos del evento como “Pesca levantina” en vez de
“Pesca palentina”.
Por cierto, ante la posibilidad de que Pesca Press este año se
dedicase a los lucios y al bass, Toño ya se había pertrechado de
su nuevo vadeador de acero reforzado de 35 mm y cota de malla.
Ahora ya con el rigor, la seriedad y la solemnidad que la
ocasión requiere, la última reunión, el año pasado en Castilla
León, globalizó conceptos y puso sobre la mesa la necesidad
perentoria de la integración social.
¿Sabía la Junta de Castilla y León que tuvimos infiltrado entre
nosotros a un “sin papeles”?
¿Qué desagradables consecuencias podría acarrear para Pesca
Press la filtración de la noticia a los medios independientes?
¿Qué dijo Rubalcaba? ¿Estaban informados Lucas y Zapatero? ¿Qué
repercusiones podría tener para la reunión de Vilagudín? Y lo
peor de todo, ¿Dónde coño agachó el cayuco?
Un “sin papeles” en Cervera de Pisuerga, un anónimo en Pesca
Press… ¡Virgen Santísima! Tamaña osadía por parte de la prensa
canallesca.
Amigos, puesto que hablamos de la prensa y de la pesca, no se
explica a qué esperan las cadenas nacionales para programar un
Talk-show que podríamos llamar “Operación Trucha” presentado por
el
Gran
Wyoming, o “Gran Pescata” presentado por Mercedes
Milá, o “Mira quién Pesca” presentado por Urdaci, y si no hay
audiencia que contraprogramen con “Viva el cubata” y que lo
presente Pocholo.
Por cierto, ¿el año pasado fuimos a Pesca Press, la prensa que
pesca, o a Peca Press, la prensa que peca?
Citado el pecado vayamos con la manzana.
Y es que a la hora de conjeturar, Pesca Press está al margen
pues la evidencia es más que elocuente.
Allí se citaron, entre otros:
Joaquín España, de las reputadas destilerías Spain con su no
menos importante sucursal francesa “La Espagne”.
Enrique Aguado, derivación etimológica de “agua no” y con esto
está todo dicho.
Antonio Hernández, de las prestigiosas bodegas del mismo nombre.
Alberto Torres, de los reconocidos viñedos Torres.
Eduardo G. Carmona, descendiente directo y plenipotenciario de
la saga escocesa Karmon, propietaria de tan celebrados licores.
Paco Redondo, de los tradicionales y selectos caldos Redondo.
Y no debemos olvidar que nos acompañó el guía José Ramón
Penilla, al que se le asocia el nefasto apellido –¡ay pena,
penita, Penilla!- desde que supimos de sus preferencias por el
agua del grifo.
Y qué les voy a decir de mi mismo, si mi bisabuelo, el 18 de
enero de 1920 se pasó por el arco del cubata la décimo octava
enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, aquella
solemne memez llamada Ley Seca que –paradojas del asunto-
castigaba la fabricación, distribución y venta de bebidas
alcohólicas, pero no su consumo…
Ya decía el malogrado y genial George Best “En 1969 dejé el
alcohol y las mujeres. Fueron los veinte minutos más angustiosos
de mi vida”.
Queridos amigos, somos los indirimibles custodios de la Cata y
del Bouquet. Herederos del gran paladar armonioso y testaferros
de las costumbres más arraigadas del periodista de local.
Aceptamos la aviesa y malévola invitación de la Diosa de la
Noche de la Luna Llena para proceder al engullimiento de los
maltas más selectos de la región, hasta la más absoluta y
completa desecación de la misma, por no hacer un feo a tan
caballerosa y sugerente deferencia.
Y es, que en esto de vivir a tope, ya decía George Best que
había invertido mucho dinero en mujeres, coches y alcohol y que
el resto lo malgastara…
Fue la convivencia del año pasado un portento, ¿qué digo?, un
prodigio de hermandad donde se demostró que fomentar el consumo
de alcohol –con sutil mesura y prudencia- es bueno y sano porque
así en lugar de medio ambiente tenemos un ambiente de puta
madre.
Pero, tampoco olviden ustedes la máxima bonapartista: el alcohol
en medida incita, en exceso impide…
Y hablando de ingerir, con los movimientos de opas energéticas
vividos últimamente, llegará el día, hermanos, en que nos sonden
la vejiga, nos pongan una miniturbina en la rodilla, un
condensador en el tobillo y pasemos por Fenosa una vez a la
semana a pagar el voltio que les debemos por derecho divino
sobre todo líquido que fluya o corra.
Finiquito y concluyo.
Queridos colegas, en la montaña palentina compartimos emociones
con un periodista bujalariense de raza, aventurero, pueblero,
tiempero, globero, tribunero, razonero y quetzalero; Antonio
Pérez Henares, Chani.
Todos recordamos con falsa nostalgia la ternura y la emoción de
la subidita al carballo y, manda carallo, perdonadme la
galleguización del arbolito.
La Ascensión de Cristo a los cielos, al lado de esta… pura
bisutería. Por ello te diste el piro, amigo Chani, conocedor del
38 % de desnivel de la subida en la que hasta el mismísimo
Indurain echaría el pie a tierra; aunque, bien es cierto que
estabas disculpado por no disponer de la documentación necesaria
para tal menester.
Para alguno la montaña no fue palentina sino rusa y, puestos a
dejar bien claro lo que te perdiste, te indicaré que la
susodicha ascensión al carballo produjo en alguno de los
penitentes tal éxtasis místico, y de tan alto voltaje, que a su
lado San Juan de la Cruz pasaría por un simple pagano
materialista.
Amigo Chani, debemos reconocer que la luz solar no es para
nosotros. Somos crepusculares y nocturnos. Nos aprestamos en
roquedos y farallones para desplegar nuestras alas al amparo de
la noche.
¿Qué le vamos a hacer si somos buhos…?
Ay Chani, Chani, Chani. En el Taca-Taca entramos por el flanco
más débil, en La Ruina la estrategia entró en fase de ebullición
y en el Donas sonaba aquello de “Fue en un pueblo con mar, una
noche, después de un concierto. Tú reinabas detrás de la barra
del único bar que vimos abierto. Cántame una canción, al oído y
te pongo un cubata, con una condición, que me dejes abierto el
balcón de tus ojos de gata”.
Unos ojos de gata que se enternecían cuando poco después oían
aquello de “Déjame atravesar el viento sin documentos…”
¿Pero qué coño saben Los Rodríguez de la inmigración en
España...?
Para que no pierda los papeles, ni en el propio sentido de la
frase ni en el figurado, y por si tu safari con Joaquín en
África es sin billete de vuelta, a continuación, Ab imo pectore,
entregamos la distinción “PESCADOR SIN ESE-VILAGUDÍN 2007” a
ANTONIO PÉREZ HENARES, CHANI. |